Pedro San Ginés en e juicio de la desaladora incautada en Janubio. / c7

San Ginés buscó influir en la declaración de los testigos del caso de Montaña Roja

Ignacio Calatayud ayudó en las gestiones siendo testigo de la defensa

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El análisis del teléfono móvil de Ignacio Calatayud ha permitido a la investigación acceder a un chat de Whatsapp en el que se coordinaba la defensa de Pedro San Ginés en el caso de la incautación de la desaladora de Montaña Roja, tratando de concertar las declaraciones de acusados y testigos.

Además del portavoz de Coalición Canaria y su letrado amigo, en el grupo de chat participaban el decano del Colegio de Abogados de Lanzarote y cuñado de Pedro San Ginés, Carlos Viñas Romero, y el penalista José María Calero Martínez. Calero, antiguo fiscal, actualmente en excedencia, es muy conocido por su intervención en casos de tanta repercusión como Gürtel o los ERE de la Junta de Andalucía, en el que defendió a José Antonio Griñán, y se da la circunstancia de que es tío de Ignacio Calatayud.

La conversación se inicia el 16 de noviembre de 2020, día antes de la primera sesión del juicio de la desaladora, con un mensaje de Pedro San Ginés: «Miren que dice Gerardo, que declara mañana», en alusión al antiguo gerente de Canal Gestión Lanzarote, Gerardo Díaz, y continúa: «Me parece fundamental para interrogar a Gerardo Mañana y (el gerente del Consorcio del Agua) Domingo Pérez el 24. Domingo Pérez tenía conocimiento de la incautación porque estuvo presente en la elaboración de la resolución con Nacho (Ignacio Calatayud) y Pancho (Francisco Perdomo, exsecretario del Cabildo de Lanzarote) haciendo correcciones».

Ignacio Calatayud responde indicando a Pedro San Ginés que hable con Gerardo Díaz para que este se reitere en lo que ya había declarado y, posteriormente, Pedro San Ginés le confirma que ya ha hablado con Díaz. Al día siguiente Pedro San Ginés, Ignacio Calatayud y Carlos Viñas se felicitan por la suspensión del juicio de la desaladora. Como se recordará, José María Calero consiguió que la jueza suspendiera el juicio alegando falta de competencia del Juzgado de lo Penal, amenazando a la jueza con acciones penales si continuaba celebrándose la vista.

Especialmente entusiasta fue la reacción del decano del Colegio de Abogados de Lanzarote, Carlos Viñas: «Tremenda actuación!!!!! Hoy me ha sido un día muy intenso y he aprendido bastante. Gracias maestro!!!! Y al resto del equipo, Nacho, Presi, tremendo equipo. Íbamos a por el partido y aquí está el resultado. A por el siguiente!!! Buenas noches!!!».

«Ahora sí que estoy jodido»

Ese momento de euforia da paso a un mes sin mensajes, convencidos los integrantes del grupo de Whatsapp de que habían conseguido que el juicio pasara a celebrarse en la Audiencia Provincial. Pero el 15 de diciembre de 2020, ante la resolución de la Audiencia que ordenaba continuar el juicio en Lanzarote, Pedro San Ginés escribe: «La Audiencia Provincial quiere devolver la causa? Ahora sí que estoy jodido».

Ante el nuevo señalamiento del juicio de la desaladora de Montaña Roja, fijado para mediados de noviembre, el 11 de noviembre de 2020 Pedro San Ginés inicia un nuevo hilo de mensajes: «Buenas Nachete [...] Esto… mira ustedes tienen organizado contactar supongo… Al menos con Pancho… no sé si con este… Duche también. Con Pancho seguro que además se ofreció», refiriéndose al secretario del Cabildo, Francisco Perdomo, y a José Juan Hernández Duchemín, gerente del Consejo Insular de Aguas en el momento de la incautación.

El mensaje continúa indicándole a Ignacio que debe hablar con el administrador de Club Lanzarote, Joaquín Cañada, y le indica: «Creo que también debieras de sondear qué actitud vamos a tener los unos y los otros». Ignacio Calatayud le responde a Pedro San Ginés aceptando hacerse cargo de realizar esos contactos pero le sugiere que se encargue él de hablar con el administrador de Club Lanzarote, recalcándole que no le envíe ningún mensaje, que hable personalmente.

Ya el 14 de noviembre de 2020, Pedro contacta con Ignacio Calatayud y le indica que ya ha hablado con el gerente del Consorcio del Agua, Domingo Pérez: «Bien con Domingo. Y te cuento. Ya me contestó Narvay. Mañana me llama. Le doy tu número? El de tu tío?», refiriéndose a Narvay Quintero, consejero del Gobierno de Canarias en la época de la incautación.

«No te digo que estoy perdido»

Comenzado el juicio, el día 16 de noviembre, y ante la declaración de Francisco Perdomo, que negó cualquier informe previo por su parte que diera luz verde a la incautación, San Ginés le indica su preocupación a Calatayud: «La declaración de Pancho de hoy no me salva ni de coña, (es muy injusto) solo me quedas tú. Que no estás imputado, deberás nombrar igualmente a Pancho. O eso espero».

El hilo continúa:

-Ignacio Calatayud: «También tenemos a tu amigo Domingo… él sabe que Pancho revisó la resolución hizo anotaciones y le dio el ok. Se le podrá preguntar...Tendrás que volver a hablar con él».

-Pedro San Ginés: «Pero si me fijé ayer que se mantenga en que no sabía nada. No te digo que estoy perdido».

-Ignacio Calatayud: «Eso fue antes de lo de Pancho… en cualquier caso, tienes que hablar con mi tío a ver cómo lo ve».

Un vuelco inesperado

Las conversaciones interceptadas por la investigación suponen un importante vuelco en el caso de la incautación de la desaladora de Montaña Roja ya que, a día de hoy, está pendiente de resolver el recurso interpuesto por la acusación popular, compuesta por los exconsejeros de Podemos en el Cabildo de Lanzarote, y estas nuevas pruebas demostrarían que hubo concertación entre los testigos.

La participación de Ignacio Calatayud en ese chat revestiría una especial gravedad. Hay que recordar que inicialmente el letrado amigo de San Ginés era uno de los acusados. Tras un polémico auto del entonces juez Salvador Alba -y en prisión por corrupción judicial-, la acusación contra Calatayud fue sobreseída provisionalmente, lo que supuso que de imputado pasara a testigo de la defensa.

Precisamente esa condición de testigo, con obligación de decir la verdad bajo apercibimiento de delito, es la que podría complicar extraordinariamente la situación de Calatayud, ya que supondría un intento de amaño entre los imputados y los testigos, un comportamiento severamente castigado por el Código Penal. Según fuentes jurídicas, podría incluso suponer la reapertura del caso para el letrado amigo de San Ginés dado que el sobreseimiento del que se benefició tiene carácter provisional.