Descarga de producto petrolífero. / CARRASCO

El consumo de derivados del petróleo en 2020 fue el más bajo del milenio

En especial hubo una reducción muy notable de demanda en gasolina y fuel. En total se hizo empleo de 274.335 toneladas de productos

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife.

El coronavirus y sus efectos colaterales en 2020 en cuanto a la restricción en la movilidad y en la menor presencia de turistas tuvieron consecuencias directas sobre el consumo en la isla de productos derivados del petróleo. En todo el pasado año hubo quema de 274.335 toneladas de productos energéticos derivados del crudo, la estimación más baja del milenio, muy alejada, además, de la anterior marca a la baja, que databa de 2013, en plena crisis económica, con un consumo por aquel entonces de 353.534 toneladas, según estimaciones al respecto del Centro de Datos del Cabildo.

Resultó el consumo muy a la baja de la gasolina y similares, en sus diversas variedades, el factor que en mayor grado hizo decrecer la demanda en general, a pesar de que en 2020 el parque móvil insular, con más de 130.000 vehículos en conjunto, se mantuvo en niveles históricos al alza. En concreto, durante todo el pasado año el gasto de gasolina apenas fue de 79.219 toneladas, con lo que se dio un registro por debajo de la mitad de lo que fue común en años previos. Sirva decir al respecto que el consumo de este derivado petrolífero pasó de 171.000 toneladas en 2019, cifra que supuso merma con respecto a los dos años precedentes.

También fue notable la reducción en la quema de fuel, elemento básico para generar electricidad en la central térmica de Endesa, en Las Caleta. Se explica en la menor demanda energética causada por el cierre de muchos negocios vinculados con el turismo. En términos precisos, la demanda de este producto fue de 130.798 toneladas, un valor que equivale a unas tres cuartas partes de cualquiera de los registros en los años previos a 2020.

Gasóleo, una reducción suave

En cuanto al gasóleo, en todas sus variedades, cabe señalar que también el valor global en el pasado año estuvo por debajo de las estimaciones precedentes, si bien con un recorte en el consumo mucho menos pronunciada que en gasolinas y fuel. En este caso, atendiendo a las estadísticas dadas a conocer días atrás por el Centro de Datos del Cabildo, el consumo llegó a 56.685 toneladas, sumados el material destinado a la automoción y el producto para barcos. En la pasada década nunca hubo un ejercicio con más de 70.000 toneladas.

Por último, cabe reseñar que también en 2020 hubo menor demanda en carburantes biodiésel, así como en gases, carbones y otros derivados petrolíferos menos habituales; si bien en estos apartados también con una reducción relativamente suave. Sumados todos los conceptos referidos, el consumo en total estuvo cercano a las 7.600 toneladas.

El confinamiento de la población y el cero turístico, combinado con las reservas acumuladas en las fechas precedentes, hicieron que la demanda fuese especialmente parca en el mes de junio, con un consumo de apenas 4.499 toneladas de productos petrolíferos. Nada que ver con los números normales de enero y febrero, con 64.810 toneladas en esos dos meses iniciales, que fueron equivalente al 23,6% del valor global del año.