Enseres a la puerta de un local. / C7

Comerciantes del centro de Arrecife se ven acosados por personas sin hogar

Empresarios junto al Cabildo viejo piden medidas para que se respeten las medidas sanitarias y evitar que los negocios sirvan de cobijo

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife.

Los comerciantes de la céntrica calle Ginés de Castro y Álvarez de Arrecife, una de las vías a la que da la antigua sede principal del Cabildo, han decidido pedir ayuda oficial para hacer frente a la proliferación de personas sin hogar que han tomado las portales de los locales y edificios residenciales. Reclaman medidas para evitar que la situación derive en consecuencias económicas y sanitarias.

Para hacer llegar a la opinión pública capitalina la llamada de auxilio, los comerciantes han firmado un documento, para el registro ante el Ayuntamiento y ante la Dirección Insular de la Administración General del Estado, entre otros; donde se explican las razones para reclamar la ayuda.

A modo de ejemplo, los afectados aseguran que cada mañana padecen que «dejan la zona sucia, llena de colillas, con sus objetos personales abandonados, como calcetines que colocan en las manillas de las puertas». Además, también se han topado estos últimos días los comerciantes y vecinos en general de la neurálgica Ginés de Castro y Álvarez con «toallas, restos de comida e, incluso, nos hemos encontrado con sus necesidades fisiológicas en las puertas», según reza el documento rubricado que ya se ha dado a conocer a los concejales.

Como consecuencia, «venimos a nuestros puestos de trabajo con temor, por la situación que nos podemos encontrar», se añade a continuación en el escrito; donde además se contienen referencias sobre cómo han sido infructuosas las conversaciones mantenidas para buscar un punto de buena convivencia en la zona.

Se han convertido en habituales, en versión de los firmantes del texto, los episodios en que las personas que moran en los locales y alrededores hacen frente a cualquiera que les llame la atención, incluidos los clientes de los establecimientos. Se advierte al respecto de que a la más mínima «empiezan a gritar, escupir, insultar», de Manrique están generalizando las situaciones en que afectan «de forma negativa en nuestros negocios», de manera que tienen los empresarios que hacer frente a «un problema añadido» a la difícil situación general que ya pasan a causa de los efectos de la crisis sanitaria.

Se pasean sin mascarilla

En materia de la covid-19 en particular se tiene en consideración que es frecuente que las personas sin hogar objeto de polémica no sigan las normas fijadas para evitar contagios. «Incumplen la normativa al pasearse por la calle sin mascarilla», dice la comunicación a entregar en el Consistorio. A veces pasean, asimismo, «fumando en las puertas de algunos locales que se encuentran en espacios cerrados».