Protagonistas de la vendimia hecha este miércoles. / CARRASCO

5.000 kilos de buenas uvas para hacer frente al cambio climático que asoma

Prospera gracias a Paco García Reyes la primera vendimia fuera de temporada, en una finca en Playa Quemada, con aval de bodegas El Grifo

JOSÉ R. SÁNCHEZ Yaiza

Una recoleta finca de 2,2 hectáreas junto a Playa Quemada fue este miércoles escenario de una vendimia muy singular, colofón de una apuesta de bodegas El Grifo, con Jorge Rodríguez como enólogo; con el viticultor Paco García Reyes de motor y ejecutor. De este modo, el 6 de abril de 2022 puede figurar como el día en que se hizo la recolecta de uvas más temprana de la historia de Lanzarote, siendo muy probablemente la más anticipada igualmente en todo el hemisferio norte; gracias a una investigación destinada a ver posibles soluciones para los viñedos con las que afrontar el cambio climático en el planeta.

La vendimia de este miércoles, que contó con decenas de asistentes que tuvieron como premio un desayuno singular, con un bocadillo de sardinas de La Tiñosa escabechadas ideado por Dailos Perdomo, se completó con 5.000 kilos de fruta, casi al completo malvasía volcánica. Esta misma semana se empezará a tratar la uva, que se fermentará con pieles, con vistas a que salga un vino fresco, propio de una fruta con más equilibrio de acidez que la que se recolecta en los veranos.

Paco García Reyes, viticultor. / CARRASCO

Antes de la vendimia, Paco García Reyes dio detalles de cómo han evolucionado las parras, aprovechando además para agradecer a la familia de Santiago Hernández Aparicio el haber podido usar su finca. La poda tradicional se hizo en octubre, entre el 5 y el 10, «y mi sorpresa fue que brotó muy rápido y muy uniforme», permitiendo con ello dar continuidad al proceso. «El trabajo más duro fue el aclarado del racimo», que una vez rematado, permitió una evolución natural, en un espacio donde rara vez el termómetro bajó de 10 grados centígrados, factor crucial para gozar de más garantías de éxito.

Los buenos resultados servirán para seguir investigando, en versión del enólogo Jorge Rodríguez, que cuenta con el compromiso del gerente de la bodega, Juan Jesús Martín, para que así sea. Y con la idea clara de que siempre seguirá La Geria como referente principal de la viticultura lanzaroteña. Lo que se busca «es adaptar nuestro cultivo al hemisferio sur», dijo Rodríguez.

En la finca hay unas 1.800 plantas de malvasía volcánica, así como varias decenas de listán negra, otras varias decenas de listán blanca y algún que otro buen ejemplar de moscatel.