El volcán en la tarde de este miércoles / acfipress

Torres dice que hay «indicios científicos» de que la erupción del volcán cese este año

El presidente del Gobierno de Canarias se reunió esta mañana con los técnicos del Pevolca. La lava discurre sobre todo por la zona central, y lo hace por tubos lávicos, según señalan los técnicos.

El comité científico del Plan de Emergencias Volcánica de Canarias (Pevolca) considera q ue «hay indicios científicos» de que la erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma puede acabar antes de este año, según avanzó este mediodía el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres. En este sentido, la Dirección Técnica del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca) señaló en rueda de prensa tras la reunión del comité científico que la lava discurre «fundamentalmente» por la zona centra y en dirección a la colada 9, a la que llega sobre todo por tubos lávicos, según dijo este miércoles el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, quien añadió que si bien han descendido todos los parámetros de la erupción volcánica que se inició el pasado 19 de septiembre en Cumbre Vieja, todavía no lo han hecho lo suficiente como para hablar de un final del proceso eruptivo.

Palabras que corroboró la portavoz científica del Pevolca, Carmen López, del Instituto Geográfico Nacional, quien comentó que hay v alores como la presencia de dióxido de azufre que continúan altos, y recordó que hace unas semanas se produjo una intensificación de la sismicidad tras unos días de pocos sismos.

En cuanto a las coladas, Morcuende ha señalado que no hay que olvidarse de la 11, que hace unos días produjo afecciones importantes en viviendas, y en cuanto a la 9 también ha dicho que ha aumentado ligeramente hacia el sur su posición, para ganar terrenos. El resto de la energía va hacia la formación de otra isla baja, que se pega al delta lávico que formaron las coladas 1 y 2.

Acerca de los cambios en parámetros como la sismicidad, declaró Morcuende, que e s baja e incluso muy baja en algunas profundidades, y el tremor es cada vez menor, a la vez que también desciende la presencia de dióxido de azufre y hay estabilidad en la falta de deformación. Esto «está claro», reseñó el director del Pevolca, quien añadió que a pesar de lo anterior no hay datos que permitan hablar de un fin próximo de la erupción, y eso se debe a que los niveles son bajos pero «no lo suficiente».

El director técnico del Pevolca se refirió asimismo a que hay 555 personas albergadas en hoteles, dos menos que ayer, y de las que 411 están en Fuencaliente, 69 en Los Llanos de Aridane y 75 en Breña Baja, y a las que se sumen 43 con dependencia, que están en centros sociosanitarios de la isla.

Las hectáreas destruidas son 1.184 y, según datos del catastro, los daños afectan a 1.628 hectáreas, de las que 1.304 son de uso residencial, 179 agrícola, 74 industrial, 40 de ocio y hostelería, 15 de uso público y 16 de otros usos.

En cuanto a cultivos se han destruido 359,82 hectáreas de plataneros, 62,34 de viñedos y 27,33 de aguacates, y afectadas por la ceniza pero no destruidas hay 412 de plataneras, 128 de viñedos y 84 de aguacates.

Comentó que hay 90 hectáreas de plataneras que no se pueden regar porque han quedado aisladas por la lava y si bien el cultivo podrá recuperarse en el futuro ahora mismo es «imposible» entrar a regar, por lo que se perderán.