El agua ha arrastrado todo tipo de desechos vegetales por el municipio. / C7

Hermine deja Telde patas arriba, pero sin daños graves

Los concejales de las diferentes áreas trabajan sin descanso para resolver más de un centenar de incidencias provocadas por el temporal

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Telde

Después de la tempestad llega la calma... y las labores para recuperar la normalidad. La tormenta tropical Hermine no ha dejado daños muy graves, pero hay mucho trabajo por hacer. Los servicios municipales tienen las vías de contacto colapsadas después de que las lluvias torrenciales hayan provocado más de un centenar de incidencias en las que el Ayuntamiento ya se encuentra trabajando desde este domingo para solventarlas.

Desprendimientos de rocas en las carreteras, cortes de luz, inundaciones en centros públicos y viviendas, desperfectos en el mobiliario público o la caída de muros y cascotes han sido algunos de los problemas más relevantes causados por este fenómeno meteorológico que, por suerte, no ha dejado daños personales graves.

Y es que tras uno de los veranos más calurosos que se recuerdan, el otoño ha entrado dejando más de 100 litros de agua por metro cuadrado en el municipio, según los datos recogidas en hasta tres estaciones oficiales de la Aemet durante el domingo. Este lunes amaneció nublado y con lluvias de menor intensidad que dejaron trabajar con mayor facilidad a los equipos desplegados por la administración local con el objetivo de restablecer la normalidad.

Los servicios municipales y los cuerpos de seguridad y emergencias atendieron este domingo por la tarde y durante la madrugada más de una veintena de incidencias. Entre ellas se encontraban desprendimientos de tierra y piedras en Tecén, La Solana, las carreteras GC-140 y GC-100, o la caída de ramas en varios puntos y un árbol en la calle Aníbal, en Lomo Cementerio. También se produjo durante la noche el desprendimiento de parte del tejado de una vivienda de San Gregorio (calle La Mareta), que ocasionó la caída de parte de los escombros en una zona de servidumbre, y la caída de un muro en la zona industrial de Salinetas.

A todo ello hay que sumar los daños producidos durante la primera parte de este domingo, como el hundimiento de un tramo de la calle Eolo, que permanece cerrada al tráfico, cortes del suministro de la luz, problemas eléctricos en torreones de luz (en Caserones y el barranco La Rocha), entre otros.

En cuanto al litoral del municipio, hay que destacar que los daños ocasionados tampoco han sido graves. No obstante, sí que se han registrado desperfectos en diferentes puntos de duchas y accesos a las playas de Salinetas, Melenara, Hoya Del Pozo y La Garita, en donde se han cerrado accesos a las pasarelas al presentar descalces en el pavimento. Cabe destacar que aún continúan cerradas al baño las playas de Ojos de Garza, Tufia y Aguadulce, una medida adoptada hace una semana para garantizar la seguridad de los usuarios.

Respecto a Alumbrado Público, su edil, Jonay López, señala que las incidencias registradas en el municipio han sido de carácter leve. Un dispositivo compuesto por seis técnicos ha sido el encargado durante todo el fin de semana de actuar en aquellos puntos que se vieron afectados por los cortes de luz y caídas del tendido eléctrico, con el objetivo de garantizar el suministro en las calles de la ciudad. Hay que resaltar que el mayor número de las intervenciones han sido en áreas de la costa y el paseo marítimo, Jinámar, el casco urbano, el barrio de La Majadilla y los diseminados cumbreros del municipio. Durante la jornada de este lunes, aprovechando la remisión de la lluvia y las posibilidades de manipulación eléctrica, se restauraron muchos de los servicios que se vieron afectados.

Otra de las áreas que también mantuvo un dispositivo especial fue la de Aguas y Saneamiento, coordinada por Héctor Suárez. En este sentido, se realizó un trabajo de limpieza preventiva de las canalizaciones días anteriores a la llegada de Hermine. Aún así, los operarios de Aguas de Telde atendieron un total de 163 incidencias en diferentes puntos del municipio, que en su mayoría se debieron a fugas en alcantarillado, obstrucciones de imbornales y filtraciones.

Además, tras la evaluación de los espacios sociales se detectó que se produjeron filtraciones en las oficinas situadas en la plaza de San Juan, el centro de Rehabilitación Social, el Centro de Mayores y Centro Integral de la Infancia.