Imagen de uno de los eventos en el Yumbo. / @mike_kanton

Winter Pride Maspalomas: Orgullo para reactivar el destino

Supone una inyección para el sector de 30 millones de euros en un momento clave

LAURA BAUTISTA-EFE Maspalomas

Uno de los destinos turísticos preferidos por la comunidad LGTBI en Europa, Maspalomas, recupera después de casi dos años de paréntesis por la alerta sanitaria su Winter Pride, unas fiestas del orgullo que reúnen en el sur de Gran Canaria a cerca de 30.000 personas, con una inyección para el sector de 30 millones de euros en un momento clave.

El organizador del evento, Emiel Wijnberg, está ilusionado y se le nota. A pesar de las prisas y de las restricciones que conllevará su celebración este año, confiesa a Efe que esta cita vuelve para que despegue Maspalomas. «Va a ser un éxito y la gente va a disfrutar».

Las noches en el centro comercial Yumbo de Playa del Inglés, epicentro de la comunidad LGTBI, ya han comenzado, con un nuevo formato con aforo máximo de 1.000 personas para la plaza, repartidas en 125 mesas e ocho personas, que disfrutarán de un espectáculo de galas musicales que no escatima en artistas internacionales.

Winjnberg argumenta que, por el destino y por la continuidad del evento, «no podíamos estar tres años sin celebrarlo», porque resulta crucial mantener conectada a Maspalomas a la comunidad LGTBI.

«Normalmente organizar un evento así suele llevar más de ocho meses, esta vez lo hemos preparado en dos», explica, con más fuerza que nunca y con el objetivo de unir «diversión y seguridad».

Este año, reconoce que procuran no emplear la palabra «fiesta», porque el Winter Pride ha sido diseñado con «algunos cambios que hacen posible un evento diferente».

El número de visitantes se mantiene -«esperamos de 20.000 a 30.000 personas a los largo de estos días»- y, aunque no todos podrán disfrutar de las galas debido al aforo limitado, «sí del ambiente».

Los participantes se concentrarán menos para llegar a más, porque «vienen con ganas de disfrutar, de pasarlo bien y eso ya lo notan los hoteles y alojamientos» que hace días colgaron el cartel de lleno.

El turista LGTBI es un cliente que «busca calidad, tiene fidelidad al destino y genera una inyección económica importante. Las cifras lo avalan: de acuerdo a los estudios realizados junto con el Patronato de Turismo de Gran Canaria, »es el perfil más alto de todo el año en cuanto a gasto en destino«, con una estancia media de 9 noches y »un gasto de 1.500 euros por persona«, señala Wijnberg.

Se trata de un cliente de entre 35 y 55 años, «clave» para el destino, la isla y la ansiada recuperación, remarca.

El Maspalomas Winter Pride cuenta en su programación de conciertos con el dos veces ganador de Eurovisión Johny Logan, la cantante canaria Cristina Ramos o el popular grupo de los noventa N-Trance para cerrar el domingo 14. Sin apenas haber comenzado, este fin de semana ya está completo el aforo para las galas.

Ya llenan las calles de Playa del Inglés visitantes de todos los rincones: la España peninsular, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Italia, Francia, países escandinavos...

Uno de los grandes grupos hoteleros de Canarias, Lopesan, patrocinador del Pride, sostiene que supone «un auténtico lujo poder volver a contar con un evento de estas características». Su portavoz, Rodrigo Pérez, cree que esta cita «ayuda a diversificar la propuesta de Gran Canaria».

Durante las fechas del Maspalomas Winter Pride, las ocupaciones de los hoteles del grupo en el sur de la isla estarán entre un 85 y 90 %, unas cifras «excelentes», con las que se acercan a los niveles registrados en 2019, como año de referencia.

Para la isla, resultaba necesario «mostrar una imagen de normalidad y seguridad como destino de referencia para la temporada de invierno», en los principales países emisores de turistas.

El consejero de Turismo de Gran Canaria, Carlos Álamo, coincide: el Maspalomas Winter Pride tiene gran impacto, «eleva la ocupación y también los ingresos del sector turístico». Y, en este momento de reactivación y competencia, «importa consolidar esta relación, que es, además, una muestra más de que Gran Canaria es un destino 'gay friendly' y lo luce con orgullo».

Para Álamo, los lazos entre la isla, el Winter Pride y la comunidad LGTBI responden a «una relación afectiva con muchos años de vida», que explica que el 10 % de las camas hoteleras de Gran Canaria luzcan el sello 'gay friendly'.

El presidente de la Asociación de Empresarios de Alojamientos Turísticos (AEAT) de Las Palmas, Tom Smulders, se reconoce «feliz de que haya regresado el Maspalomas Winter Pride», porque «llena de alegría las calles» con un turismo muy apreciado por el destino.

Complejos extrahoteleros como Los Almendros hace tiempo que está al completo, al igual que la decena larga de alojamientos 'gay exclusive' de Maspalomas y Playa del Inglés.

«El turista LGTBI es un cliente afable, que no genera conflicto y que rompe con la monotonía», defiende Smulders, y también con la pesadumbre de los meses del «cero turístico» en Canarias.

La comunidad LGTBI «se aloja en todos los sitios, con clientes de todos los países y varias edades», remarca, para un evento que «conecta la promoción del destino con algo muy importante, la libertad de expresión, y la convivencia». Y la consigna común para todos sus asistentes no es otra que «pasarlo bien».

Al presidente de la AEAT le preocupa de este tipo de eventos que genere un aumento en los casos covid, por lo que ya ha llamado a no descuidar «el control de las medidas sanitarias».

Para el organizador, Emiel Wijnberg, esa es la clave del éxito. «Ellos y ellas», subraya, «iban a venir igual, se necesitaba un evento así para que lo hiciesen con seguridad, aforo y control» y, para ello, han diseñado un programa cuyo objetivo esta vez «no ser el más grande, pero sí el mejor».