La imagen capta el momento en que se conectan las dos bocas del túnel de Guguillo. / C7

Una voladura abre los últimos 4 metros del túnel de Guguillo

Obras Públicas del Gobierno de Canarias acaba la excavación del primero de los 8 túneles de la segunda fase de la carretera de La Aldea

CANARIAS7 La Aldea.

La Consejería de Obras Públicas, Transportes y Vivienda del Gobierno de Canarias, que dirige Sebastián Franquis, concluyó el martes por la tarde el calado (perforación) del túnel 3 de la II Fase de la Carretera de La Aldea, el primero de los ocho túneles que forman parte de este nuevo tramo que unirá El Risco con Agaete cuya excavación queda completada. Se trata del túnel conocido como del Guguillo, una galería de 600 metros que conectará el actual túnel de La Aldea (en uso desde 2017) con el futuro viaducto que atravesará El Risco. Se hizo gracias a una voladura controlada, que salvó los últimos cuatro metros de roca que quedaban por excavar para conectar las dos bocas, la norte y la sur, de este túnel. Las obras de esta segunda fase se adjudicaron con un presupuesto de 152,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 65 meses.

Una vez finalizada la excavación, los operarios de la UTE, formada por Ferrovial-Agromán-Acciona Construcción-Lopesan y Bitumex, se encuentran desescombrando la galería para proceder a su afianzamiento mediante bulones (anclajes que sujetan el techo y paredes del túnel) y la proyección de hormigón mezclado con fibras de acero (gunitado de sostenimiento). Finalizadas estas tareas, se procederá a ampliar la excavación del suelo del túnel hasta alcanzar los 8 metros de alto y los 14 metros de ancho que tendrá definitivamente cuando entre en servicio, una vez haya concluido la construcción del viaducto de El Risco, con el que se conectará directamente.

Este túnel de Guguillo será el único de los ocho previstos en esta segunda fase que contará con tres carriles para la circulación en su interior: dos en sentido a La Aldea y otro en sentido Agaete. Uno de los dos carriles hacia La Aldea será para vehículos lentos al superar la pendiente del túnel el 4,5% de inclinación. El resto de túneles del nuevo tramo será de un carril para cada sentido salvo los de Faneque, con dos carriles en cada sentido al estar situados en dos bocas paralelas.

Para perforar este túnel de 604 metros, la UTE ha tenido que emplear desde voladuras a medios mecánicos y una combinación de ambas técnicas. Esto se ha debido a lo especialmente heterogéneo desde el punto de vista geológico que ha sido el suelo a excavar, yendo desde roca basáltica muy dura a un terreno más blando.

Otra peculiaridad de este primer túnel de la segunda fase es que en su excavación fueron hallados varios restos de árboles casi fosilizados que se están estudiando para datar su antigüedad, aunque se cree que pueden tener más de 50.000 años, lo que los convertiría en los restos vegetales más antiguos de Canarias.

El nuevo tramo que sustituirá a la actual GC-200 tiene un trazado de 8,5 kilómetros, una nueva vía rápida con velocidad específica de 80 kilómetros por hora y que será una sucesión de túneles y viaductos hasta llegar a conectar con la I fase de la carretera, el tramo El Risco-La Aldea, ya terminado y en uso desde 2017