Los cinco acusados, durante la primera sesión del juicio oral visto para sentencia. / Cober

Visto para sentencia el juicio contra el exalcalde de Teror por el chalet del hijo

El fiscal rebaja las penas que pide por distintos delitos para los acusados por «dilaciones indebidas» en el procedimiento pero mantiene las acusaciones

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas dejó ayer visto para sentencia el juicio abierto contra el exalcalde de Teror Juan de Dios Ramos (PSOE), su hijo Abundio, un exedil de Urbanismo y dos funcionarios de ese ayuntamiento por las presuntas ilegalidades cometidas en la construcción de la casa del hijo del exalcalde en Arbejales entre los años 2003 y 2005.

En la tercera y última sesión del juicio oral, que pudo celebrarse después de haber sido aplazada hace varias semanas por encontrarse enfermo uno de los magistrados de la Sala, prestaron declaración los cinco acusados por delitos contra la ordenación del territorio y falsedad en documento oficial y certificado, y tanto los abogados de la defensa como el fiscal presentaron sus informes finales.

La acusación particular, ejercida por el exconcejal del CCN y del PPen el Consistorio de Teror y exfuncionario municipal Cornelio Santana, fue apartada por la Sala al inicio del juicio, en el que prestaron declaración vecinos de Arbejales, técnicos de varias administraciones públicas (entre ellas el Servicio de Calificaciones Territoriales del Cabildo y la Agencia de Protección del Medio) y responsables del Seprona, entre otros testigos.

El Ministerio Fiscal rebajó finalmente la dureza de las penas que solicita para los cinco acusados, aunque manteniendo los delitos que imputa a cada uno de ellos, debido a las «dilaciones indebidas» en el procedimiento judicial.

La rebaja «considerable» afecta tanto a la duración de las penas de cárcel que solicita para los acusados como al importe de las multas económicas que habrían de pagar si resultan condenados por la Justicia.

Mantiene, por otra parte, la petición de que se proceda al derribo de la casa construida de forma presuntamente ilegal, que se reponga la realidad alterada a su estado natural y que se anulen las licencias y calificaciones otorgadas para su construcción por el hijo del que fue alcalde de Teror durante 24 años.