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Un momento de la inauguración del foro en Maspalomas. Juan Carlos Alonso

«Vienen curvas» para el empleo, la inteligencia artificial llega al turismo

Carlos Sentís, consejero delegado de la Alianza Mundial de Innovación, alerta de que «mucha gente no será necesaria en las empresas»

Gaumet Florido

San Bartolomé de Tirajana

Jueves, 23 de noviembre 2023

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«Vienen curvas» para los trabajadores turísticos. La expresión no puede ser más gráfica y la empleó este jueves Jacques Bulchand Gidumal, catedrático de Empresa Digital, especializado en Turismo y Emprendimiento en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), para aludir a los posibles efectos del impacto de la llegada de la inteligencia artificial al sector servicios. «A lo mejor no será en un año ni en dos, pero va a llegar».

Bulchand protagonizó en el XI Foro Internacional de Turismo de Maspalomas una mesa de debate con Carlos Sentís, consejero delegado de la Alianza Mundial de Innovación, que fue bastante más explícito. «La inteligencia artificial no es más que la capacidad de las máquinas y de los sistemas de hacer tareas que tradicionalmente hacían los humanos». Es decir, «se va a poder hacer muchísimo más con mucho menos, por lo que va a haber mucha gente que no será necesaria en las empresas para hacer lo que se estaba haciendo hasta ahora», advirtió. «La tendencia -insistió- es que se va a prescindir de una parte de los activos».

Sentís dejó claro que en pocos años los empresarios se tendrán que ver en el dilema de elegir entre su vocación de querer mantener a los equipos que tienen de siempre y la constatación de que muchos de esos puestos de trabajo no los van a necesitar.

Ante una coyuntura semejante, este experto recomienda mirar con perspectiva hacia el futuro y sacar el mayor provecho posible a las posibilidades que trae consigo la inteligencia artificial. «Habrá una grandísima desigualdad entre los que aprovechen la inteligencia artificial y los que no». En ese sentido, abogó por el emprendimiento como fórmula ideal para adaptarse a los nuevos tiempos tecnológicos.

«El riesgo en el sector turístico aún no es elevadísimo»

Pese a que Bulchand lanzó cierto mensaje de tranquilidad y avanzó que en un proyecto en el que ahora trabaja en la ULPGC el riesgo de automatización en el sector turístico «aún no es elevadísimo», advirtió también de que, dado el fuerte impacto que tiene el turismo en el empleo que se genera en Canarias, las islas han de empezar a prepararse sobre lo que van a hacer para afrontar un futuro cada vez más cercano. «Gran parte de esos empleos se pueden ver desplazados, así que Canarias debería hacer una reflexión y ver hacia dónde queremos ir».

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«Esto está cambiando muy rápido, hay 4.000 publicaciones científicas diarias sobre inteligencia artificial y cada una de ellas puede dar lugar a un gran invento como el chat GPT», insistió Carlos Sentís. «Esta tecnología va a dar lugar a nuevas industrias y nuevos nichos de mercado, por lo que va a necesitar personas que creen nuevas empresas». Es decir, abogó por que los trabajadores se adapten a la realidad que se viene y lo hagan a través del emprendimiento.

Bulchand propone un debate serio sobre hasta dónde se quiere que llegue la tecnología

Bulchand se mostró algo más escéptico. «Pretender que la población vaya por delante de los desarrollos tecnológicos es más que imposible», de ahí que apostara por iniciar un debate serio y profundo con implicación de todos los agentes en el que se discuta y se consensúe hasta dónde se quiere que llegue la tecnología. Pese a que el mundo de la inteligencia artificial avanza muy rápido, dio a entender que aún se está a tiempo de preparar el terreno porque, según recordó, este tipo de avances «tardan en implementarse en las organizaciones, no es para mañana».

«Vienen curvas, pero pueden ser tremendas y las podemos coger con las ruedas gastadas o bien pueden ser divertidas si las cogemos con el coche adecuado», concluyó Bulchand, quien, no obstante, no ocultó que el tránsito por esas curvas no será nada fácil. En línea con esa tesis, lanzó una idea a modo de ejemplo. «Un robot en una empresa hoy está bonificado mientras que contratar a una persona supone un coste mucho mayor; ¿no debería ser al revés?», se preguntó en voz alta este catedrático de la ULPGC.

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