José Alberto García explica a la edil su biodigestor. / C7

El Viso, la finca donde labrar un futuro más sostenible

Apertura. El Centro Demostrador de Economía Circular muestra 10 espacios en los que inspirarse para un desarrollo profesional respetuoso con la naturaleza

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

En un entorno único y de apenas siete hectáreas, cuatro de ellas dedicadas a cultivos, la finca municipal El Viso, en Montaña Las Palmas, ofrece 10 espacios en los que cualquiera que tenga una idea vinculada a los sectores primario, cuaternario (como la biotecnología o la comunicación, por ejemplo) y quinario (salud o educación) puede encontrar un lugar donde empezar a labrarse un futuro profesional sostenible y, además, puede probarlo e, incluso, mostrárselo a la sociedad.

Esta es, en esencia, la oferta del Centro Demostrador de la Economía Circular que abrió este lunes sus puertas en esta finca del Ayuntamiento que gestiona, a través de un convenio, la Asociación para el Desarrollo de la Economía Social y Comunitaria, Adesco. La alcaldesa, Carmen Hernández, y la edil de Agricultura, Ganadería y Pesca, Auri Saavedra, quisieron estar presentes en esta puesta de largo oficial, para la que Adesco organizó además una jornada inaugural que incluyó talleres, actuaciones musicales y visitas guiadas.

Belver y Delgado, explicando sus proyectos a la alcaldesa, Carmen Hernández, y a Ángel Ramos, gerente de Adesco. / c7

«El Viso ha pasado de ser una finca abandonada a un espacio donde se practica la agricultura ecológica, donde los ciclos de formación profesional pueden venir y aprender los cultivos ecológicos o las nuevas técnicas como el biogás o la lombricultura», subrayó Hernández. «Esta explotación apuesta por la soberanía alimentaria desde una visión innovadora y también desde el emprendimiento», destacó.

Con esa filosofía, la quincena de emprendedores que se ha acogido a los recursos que les ofrece Adesco a través de la Incubadora de Emprendimiento Social Agroecológica, que es uno de los programas que se desarrollan en la finca, pudieron mostrar ayer a los visitantes, entre ellos, los alumnos del CIFP de San Cristóbal, en la capital, qué proyectos han desarrollado y cómo les ha ido en su experimentación.

Óscar González dio a probar su guarapo a los asistentes. / C7

Por ejemplo, José Alberto García les enseñó el biodigestor que ha fabricado para producir biogás a partir de residuos orgánicos o restos de poda no leñosos; Mary Francia Delgado les explicó sus trabajos de repostería ecológica o de liolifización de frutas; Cristina Belver, nutricionista, les mostró sus mermeladas de producción netamente artesanal; y Óscar González les dio a probar incluso su guarapo (jugo de caña dulce).

Como explicó Ángel Ramos, gerente de Adesco, El Viso es un caso práctico de economía circular, en donde todo o casi todo es natural y reaprovechado, desde un mobiliario a base de palets a fertilizantes producidos a partir del cultivo de lombrices o energía para consumo casero generada de la mano de placas fotovoltaicas. Pero es que, además, este centro aspira a ser también un espacio abierto donde todos los que desarrollen iniciativas relacionadas con el reciclaje, con la eficiencia energética o con la agricultura ecológica puedan testarlas y mostrarlas a la sociedad. Los 10 espacios del recorrido son el punto ecoverde, biofertilización, biodigestor, eficiencia energética, nutrición y alimentación eficiente, biocompostaje, lombricultura, agricultura regenerativa, permacultura y apicultura.