Lina Stürmer posa rodeada de varios alumnos. La profesora se gana el cariño de todos sus estudiantes gracias a su espontaneidad y cercanía. / C7

La sorpresa como estímulo para ser la mejor docente de España

Lina Stürmer, profesora de las EOI de Telde y Las Palmas de Gran Canaria, une métodos tradicionales con otros más actuales para alimentar la curiosidad de sus alumnos

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Según las bases de los Premios Educa Abanca, que son algo así como los Goya de la educación, es el propio alumnado el que propone las candidaturas a raíz de la buena práctica docente. Es decir, por primera vez -aunque en el paso posterior es un comité de expertos el que establece las puntuaciones atendiendo a los méritos de cada maestro- los estudiantes, quienes al final son los que están día tras día con sus profesores y los que se benefician de su buen hacer, deciden qué profesionales son los que más les están aportando no solo académicamente, sino también a su crecimiento como persona.

Y ha sido una profesora de las Escuela Oficial de Idiomas de Telde y Las Palmas de Gran Canaria, Lina Stürmer, la que, con 84 puntos, ha resultado ganadora como mejor docente de España de 2021 de entre los 1.200 candidatos presentados. ¿Su secreto? La sorpresa. «Es la clave en mis clases. Si hay sorpresa crearás curiosidad. Y cuando hay curiosidad se produce deseo por querer saber. Es ahí cuando habrás conseguido cautivar a tu alumnado provocando en ellos interés propio por aprender», relata esta Licenciada en Traducción e Interpretación. Explica que nutre sus clases mezclando metodologías y recursos tradicionales con otros más actuales de forma creativa para ofrecer al alumnado una experiencia enriquecedora. «Es lo que yo llamo multimetodología. De esta manera estaremos atendiendo, también, a los ocho estilos de aprendizaje a las que hace referencia la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner», explica.

Pero, además, esta profesora de alemán, que cuenta con un máster en Traducción Alemana y otro en Protocolo y Comunicación, se gana el cariño de sus alumnos siendo natural, siendo ella misma. «No solo me preocupo por mejorar sus conocimientos de alemán, sino que me permito ser espontánea, gastar bromas, contar experiencias personales, equivocarme... Es una manera de favorecer un espacio que invita a compartir, participar, conocer a la persona y generar un vínculo. De esta forma se rompe la barrera profesor-alumno y se genera un ambiente cercano que propicia el aprendizaje», comenta.

Tiene solo 35 años, pero ya cuenta con más de 10 años de experiencia en centros educativos de la isla, Tenerife, Madrid y Granada, donde ha desarrollado su profesión en todas las etapas educativas a excepción de la universitaria. Y ahora celebra un galardón de inmenso valor. «Es un reconocimiento al entusiasmo que siento por la docencia y al esfuerzo que hago diariamente por transmitir los contenidos de la forma más dinámica posible», añade exultante. Eso sí, puntualiza que el premio que más valora es el que recibe a diario sintiendo el apoyo de sus alumnos. «Es lo más emotivo que puedo experimentar», tercia la mejor profesora de España de 2021.