Okupas en la Casa de la Condesa

Parte de las instalaciones de la Casa de la Condesa, en Jinámar, albergan un Proyecto de Formación en Alternancia con el Empleo (PFAE) para instruir en soldadura a trabajadores en paro, pero sus gestores se quejan de «problemas de convivencia» con un colectivo vecinal que ocupa otra parte del inmueble. El choque va camino del desahucio.

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Unos y otros comparten sede en la Casa de la Condesa desde que arrancó el proyecto, hace unas semanas, pero se ubican en dependencias distintas y separadas. Sin embargo, colisionan por el acceso a los baños del patio principal de la antigua casona, que estaban siendo usados por los monitores y alumnos del PFAE. Estos aseos sí están en la parte del complejo en el que se ha instalado el colectivo vecinal Thenesor y es ahí donde radica el conflicto. Tras múltiples tensiones, el presidente de la asociación, Francisco Suárez, decidió ayer impedirles el acceso a esos baños hasta que el Ayuntamiento no ponga o pague el agua que, en el uso de esos servicios, consuman los integrantes del proyecto. Y a Desarrollo Local, que es la concejalía que gestiona esta iniciativa financiada por el Servicio Canario de Empleo, se le acabó la paciencia. Aunque los alumnos disponen de un aseo alternativo, no está dispuesta a asumir que «un tercero se apropie de una propiedad que es municipal» y ha instado a Patrimonio a que se tramite cuanto antes el desahucio del colectivo.

Fuentes del gobierno local se confesaban ayer «cansados» de los impedimentos que ha puesto al desarrollo del PFAE alguien al que califican de «ocupante ilegal» de la casona. Aseguran que pese a que se trata de un «okupa», la institución ha tratado de mantener una convivencia pacífica con el colectivo, es decir, que su pretensión nunca ha sido desalojarlo, pero que al final no les ha dejado otra salida. De hecho, informan de que han sido varias veces las que han denunciado los hechos ante la Policía Local. Ayer volvieron a hacerlo. Desde Desarrollo Local le acusaban de haber dejado sin agua al PFAE.

Otras veces lo han denunciado por soltar por las instalaciones a un perro considerado peligroso, de ahí que también hayan pedido a Sanidad que intervenga. Por lo pronto, en Patrimonio municipal no consta que Thenesor tenga documento de cesión alguno para ocupar las instalaciones en las que está, y apuntan que lo probable es que remitan el expediente a la Asesoría Jurídica para que tramite el desahucio judicial.

Fruto del abandono

Fue en 2011. El Ayuntamiento desalojó y cerró la Casa de la Condesa por riesgos ante el mal estado de sus instalaciones eléctricas. Fue su fin. Sin uso y sin vigilancia, quedó a merced de los vándalos. La destrozaron con impunidad mientras el Ayuntamiento miraba para otro lado. Hasta que Thenesor (foto izquierda), y otros ocuparon parte de los locales y cesaron los asaltos. Ambas partes se han venido tolerando hasta ahora. Arriba, instalaciones que ocupa el PFAE.

«Les permito usar los baños, pero si ponen el agua que consumen»

Francisco Suárez, presidente del colectivo vecinal Thenesor, no pudo ayer ser más explícito. «Les permito usar los baños, pero entonces me tienen que poner el agua que se gastan». Recuerda que el Ayuntamiento, sin previo aviso, le cortó hace dos años el suministro y que le obligaron a buscarse la vida. «Me compré una bomba y un depósito de 10.000 litros, así que el agua que se gasta en esos baños es mía». Fuentes municipales sostienen que la coge de la que usa Parques y Jardines, pero él lo niega. «Tengo las facturas de las cubas que pago».

Es más, Suárez advierte con denunciar al PFAE por ocupar «unas instalaciones que no están homologadas». Y añade. «¿Cómo lo van a estar si no tienen baños?». El Ayuntamiento lo desmiente. «Si no estuvieran homologadas, Empleo no habría autorizado el PFAE». Y respecto a los baños, el gobierno local es claro. «Su pretensión es surrealista, esos aseos, como toda la casona, son patrimonio municipal tras una cesión del Gobierno canario». Pero el directivo de Thenesor asegura tener papeles que le dejan ocupar la parte en la que está. Su sede lleva 30 años en un local de la Casa de la Condesa, pero hace 3 o 4, ante el abandono sistemático que sufrió el inmueble por parte del Ayuntamiento, se extendió a los locales anexos al patio. Recuerda, además, que si los baños están en uso es porque él y los socios de su colectivo han repuesto las piezas y los han adecentado. Y asegura tener autorización por escrito para usar ese patio y esos aseos.