La edil ha sido la responsable de Protección Animal y de Participación Ciudadana, entre otras. / C7

El gobierno local busca que la edil Saavedra reconsidere su renuncia

La alcaldesa confesó este martes que la salida de la concejal es una «triste noticia» para la ciudad. La ha convocado hoy a una reunión

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

El gobierno de Telde, o al menos aquella parte del ejecutivo que tiene que ver con NC, busca que la edil de Protección Animal y Participación Ciudadana, Auri Saavedra, reconsidere su decisión de dimitir de sus cargos y renunciar a su acta de concejal. La también responsable de Sanidad y de Agricultura, Ganadería y Pesca formalizó su salida por escrito este pasado lunes en un documento registrado en el Ayuntamiento, pero la entrega de su plaza como edil no se materializará hasta que el pleno municipal, que se reunirá a finales de este mes, no tome conocimiento formal de su determinación, lo que da cierto margen de tiempo a NC para intentar su regreso.

El entorno de la alcaldesa, Carmen Hernández, trata de tender puentes con la edil, que, por ahora, y según palabras de la propia regidora municipal, le ha pedido unos días de «sosiego y tranquilidad». Por lo pronto, la regidora ha optado por mantener un escrupuloso respeto ante la decisión adoptada por Saavedra. Solo dijo este martes de su salida que «es una triste noticia para el gobierno, pero sobre todo para la ciudad». Y ha trascendido también que la ha citado para hoy a una reunión. Es probable que Hernández le dé garantías respecto a algunas de sus principales demandas.

Saavedra, edil de NC, justificó su decisión por afecciones a su salud por saturación de trabajo, y también por la falta de medios para desarrollar los proyectos que ha iniciado para proteger a perros y gatos en el municipio. No en vano, se ha visto en la necesidad de que el refugio animal que gestiona su familia haya tenido que asumir a buena parte de los seres sintientes que se abandonan al año en Telde para evitar mandarlos al albergue insular de Bañaderos. Por eso, a Saavedra tampoco le gustó que le aplazaran un año la ejecución del proyecto del Centro de Bienestar Animal.

Sin personal y hasta poniendo dinero de su bosillo

La edil Auri Saavedra detalló en su escrito las carencias de personal y de recursos de todas sus áreas. Manifiesta que la de Bienestar y Protección Animal no tiene una Relación de Puestos de Trabajo y que sus trabajadores tiene que compartirlos con la de Sanidad. En Participación trabaja sin técnico, sin auxiliar administrativo y sin jefe de servicio presencial, por lo que se ha visto obligada siempre a solicitar colaboración a otras áreas. Y en las concejalías de Sector Agropecuario solo disponía de una auxiliar que por razones personales lleva un año de baja. Además, explica que cuando asumió el cargo, en 2019, Protección Animal tenía 1.000 euros anuales de presupuesto y que el contrato de recogida de animales que ha estado en vigor no incluía la atención veterinaria, por lo que todos aquellos casos de enfermedad no urgente ha tenido que sufragarlos de su propio bolsillo.