Los trabajos sobre ingenio azucarero de Los Picachos solo acaban de comenzar. / C7

Descubren que la rueda del ingenio de Los Picachos medía seis metros de alto

La inversión del Gobierno de Canarias permite conocer los primeros datos del estudio en esta planta azucarera que data de finales del siglo XV

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Telde

Valentín Barroso, arqueólogo e historiador que coordina el trabajo de excavación y estudio que se ha llevado a cabo en los últimos meses sobre el ingenio azucarero de Los Picachos, informó en una conferencia pública en la Casa-Museo León y Castillo que su equipo de trabajo ha descubierto que la noria que hacía funcionar la machacadora para extraer el azúcar de las cañas, medía seis metros.

Barroso arrojó este primer dato revelador sobre el ingenio con más de 100 años de actividad, que data del final del siglo XV y que hasta el año pasado no se le tenía en cuenta, hasta que por fin las instituciones atendieron a las protestas del grupo Turcón para que se pusiese en valor el patrimonio que yace en esta ciudad.

Después de meses de una cuidadosa labor, se ha logrado desenterrar el orificio que escondía unos baños abandonados y un pozo negro reciente, donde se colocaba la rueda que hacía funcionar la planta.

El experto de Arqueocanarias S.L., y que junto a su compañera, Consuelo Marrero, llevan a cabo las obras de excavación, cuenta que los ingenios azucareros fueron industrias en los siglos XV, XVI y XVII. Una actividad que desarrolló el nivel de vida en Canarias, traída por portugueses e instaladas en el archipiélago.

Históricamente, en Canarias, existen datos difusos sobre el conocimientos acerca de estos elementos arquitectónicos. Gracias al estudio de Arqueocanarias, con la financiación de la Dirección General de Patrimonio Cultural, se sabe ya que en Gran Canaria existieron 21 ingenios azucareros, siendo el de Los Pichachos, uno de los más grandes y uno de los cuatro de Gran Canaria, junto al de Agaete, Gáldar y Guía, que aún conservan restos visibles. Además de ser los más antiguos del mundo conocidos, pues el resto fueron desmontados para aprovechar el terreno en otros fines.

Los trabajos de sondeo con georadares y de excavación minuciosa han permitido saber más acerca de la planta que algún día allí existió. Los trabajos realizados también han permitido encontrar materiales de esta época cercana a la Edad Media utensilios domésticos o múltiples formas azucareras.

El Cabildo también ha querido contribuir a la causa invirtiendo para la restauración y conservación de los pilares que aún quedan en pie. Queda mucho por conocer, pero en un futuro se plantea estudiar la forma de hacer un museo en esta zona para que la ciudadanía conozca el trabajo que un día aquí se realizó.