En primer plano, uno de los cajetines de fibra óptica instalados en La Solana. Al fondo, San Roque. / c7

Cinco barrios de medianías estrenan fibra óptica tras años de reivindicarla

La Gavia, Valle Casares, Las Goteras, San Roque y La Solana rompen la brecha digital que les aislaba por su situación geográfica alejada

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Emilio García, vecino de El Paredón, en La Gavia, es uno de los afortunados que ya saben lo que es vivir en medio del paraíso, o casi, en pleno campo, y, al mismo tiempo, sentirse dentro del siglo XXI porque disfruta de conexión rápida a Internet. «Es que antes la red iba bastante lenta, se nota mucho la diferencia», se explicaba ayer.

Tras años de tocar puertas y de firmar escritos, los vecinos de las medianías de Telde situadas más al norte, los que residen en barrios como La Gavia, San Roque, Valle Casares, La Solana o Las Goteras, ya tienen o están a punto de tener acceso a la fibra óptica. Movistar lleva desde julio desplegando la red por estos pagos de difícil orografía.

Los vecinos señalan a otro de ellos, a Samuel Ramírez, como uno de los artífices de este logro, y Samuel, mientras, mira hacia la compañía, y en concreto, a su director en Canarias, a Juan José Flores, para el que solo tiene palabras de agradecimiento. «Se implicó y nos ha atendido una demanda de años». Ramírez lo subraya. «No ha sido fácil, pero lo hemos conseguido».

Los operarios de Movistar primero despliegan las redes y luego son los residentes los que han de solicitar el enganche. «Me dijo el técnico que en Las Goteras (barrio entre Telde y Santa Brígida), no para de recibir peticiones de enganche», apuntaba Samuel Ramírez ayer. Según los datos aportados por Telefónica, actualmente el porcentaje de cobertura desplegada de fibra óptica llega al 69% en La Gavia, a más del 90% en San Roque (otro pago en la linde, esta vez entre Telde y Valsequillo), y al 39% en El Palmital.

No refieren datos de La Solana porque aún están en pleno despliegue. Toni Brito, vecino de este barrio, cuenta los días para que le conecten. «Nos han dicho que ahora tenemos que solicitarla, ya hay una lista de gente». Otro que espera es Manuel Guillén, de La Gavia, pero por otras razones. Necesita el permiso de un vecino para llevar el enganche hasta su casa-cueva. Casi no se lo cree. «Mucho ha tardado en llegar». Se dedica a la fotografía deportiva y su mundo son las tecnologías de la información. Su empresa es FotoSportCanarias. Ha contratado una conexión de 300 megas.

José Miguel Medina, que vive con su familia en El Palmital alto, oye hablar de tanta cantidad de megas y se le hace la boca agua. «Tuvimos ADSL y hubo que quitarla, a veces teníamos medio mega de conexión». Tiene dos hijos en edad escolar y lo pasaron muy mal para las clases 'online' durante el confinamiento. En su caso, dependen también del permiso de otro vecino para que deje pasar la fibra por su terreno. «Cuando juego 'online' a la play con mi hijo, nuestros jugadores tienen jet lag», bromea.