Una antigua usuaria del centro para personas sin hogar habla por teléfono delante del Pedro Lezcano, la instalación que acogía el servicio. / C7

El centro para sintechos espera por el catálogo de prestaciones

Una vez que se apruebe el documento regional de Servicios Sociales donde se recoja que el sinhogarismo es una competencia municipal, el Pedro Lezcano reabrirá

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

A pesar de que tras el cierre del centro para personas sin hogar del Pedro Lezcano el pasado 24 de febrero, que el Ayuntamiento abrió por la vía de la emergencia a los pocos días de decretarse el estado de alarma y que primero estuvo ubicado en el polideportivo Juan Carlos Hernández, Servicios Sociales logró reubicar a la mayor parte de los usuarios que quedaban en las instalaciones, ya sea en pisos compartidos, en ONGs o mediante la reconciliación con sus familiares, algunos de estos sintechos prefirieron rechazar estas alternativas y volvieron a la calle.

Por ello, la intención del Consistorio es la de reabrir cuanto antes este servicio y poder volver a ofrecer un cobijo a estas personas desamparadas. Sin embargo, y dado que no cuenta con la cobertura legal de excepcionalidad que le daba el estado de alarma, la Administración se halla buscando fórmulas para activar de nuevo el recurso del Pedro Lezcano sin infligir la ley. «Dependemos del Catálogo de Prestaciones de la ley canaria de Servicios Sociales que se va a publicar dentro de poco. Si dicho catálogo especifica que el sinhogarismo es un tema de competencia municipal, que yo entiendo que sí al igual que lo son la pobreza y la exclusión social, desde su aprobación podremos abrir el centro en unos meses», desvela la alcaldesa, Carmen Hernández.

Esa es la intención del Grupo de Gobierno a corto-medio plazo, porque el gran objetivo sigue siendo la de contar con una infraestructura mejorada que pueda acoger un centro de baja incidencia para las personas sin hogar. «Ahora queremos reabrir el Pedro Lezcano porque ya lo tenemos ahí, preparado y acondicionado, y cumple la normativa. Pero nuestro compromiso sigue siendo el de tener unas instalaciones más grandes y con mejores condiciones para darles la mejor atención», remarca la regidora.

Además, asegura que a pesar de las duras críticas recibidas por la oposición después del cierre del centro hace cuatro meses, su equipo de Gobierno siempre se ha preocupado por la población en riesgo de exclusión. «Nos podrán dar lecciones de muchas cosas, pero de compromiso con las personas más vulnerables, ninguno. Y lo podemos demostrar, por ejemplo, con lo que estamos haciendo en Jinámar, que es un barrio muy castigado por el paro y la pobreza desde hace mucho tiempo. Es algo que no se había hecho nunca antes en la historia. Llevamos muchos años invirtiendo mucho dinero, tiempo y personal para rehabilitar los edificios y darle una vida digna a la gente que vive allí, pero también hemos invertido en atención social con programas educativos de tarde, apostando por el deporte o abriendo un piso para mujeres que se habían quedado sin hogar», recuerda la primera edil.