El alcalde a la izquierda, atiende a las explicaciones del líder vecinal. Arcadio Suárez

El Ayuntamiento mediará por el muro que piden los vecinos de Rosiana

El alcalde visita las obras que ejecuta el Cabildo y se compromete a trasladar la petición de mejoras frente a escorrentías que solicitan los residentes

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

Los vecinos de la zona de Rosiana, más hacia el interior del barrio de Las Medianías, siguen con las espadas en alto. Las obras que ejecuta el Cabildo en el camino a sus casas avanzan poco a poco sin que hasta ahora se les haya dado respuesta aún a su petición de que se contemplen actuaciones que entienden vitales para evitar que posibles escorrentías futuras arrasen con la nueva calzada. En esencia, instan a que se construya un muro. En su afán por hacer escuchar su voz, José Luis Florido, presidente de la asociación de vecinos que los representa, Camino de Rosiana El Olivo, recibió días atrás al alcalde, Héctor Suárez, para explicarle 'in situ' el motivo de su preocupación. Por lo pronto, el regidor municipal se comprometió a mediar con el Cabildo para hacerles llegar esta reclamación.

Suárez no conoce a fondo el proyecto, por lo que tampoco pudo valorar en profundidad la petición de los residentes ni su hipotético coste, pero sí apuntó que, al menos a simple vista, la posición de los vecinos tiene sentido. «Son ellos los que conocen este entorno y los que saben hasta qué punto unas lluvias fuertes hacen correr tierra y piedras en este lugar, por eso lo razonable es trasladarle al Cabildo esta inquietud y ver hasta qué punto hay fórmulas para resolverla; lo suyo es que, una vez ejecutada la obra, dure, y no que resulte dañada a las primeras de cambio», indicó el regidor, que hizo un recorrido por casi toda la obra.

Florido asegura que por una obstinación de la dirección técnica de los trabajos, la nueva calzada podría quedarse a merced de los daños que puedan causarles en el futuro las escorrentías que suelen formarse por el camino que lleva a una vivienda, justo al oeste de la Finca Los Olivos.

Una pendiente como canal

Viniendo de Las Medianías, y justo antes del cauce del barranquillo de Los Bucios, sube una senda de tierra que conduce a una casa aislada en lo alto de la pendiente. Cuando llueve, al estar inclinada, hace de canal improvisado para que el agua y todo lo que lleve consigo desemboque en la vía principal, que es la que ahora está en obras. Durante los años en que este camino ha sido de tierra, la caída de esas escorrentías aceleraban su deterioro. Están convencidos de que también le causará destrozos una vez asfaltada.

Esta obra empezó a gestarse en 2016, cuando el Cabildo les anunció partida y proyecto para 2017. Pero no fue hasta verano e 2019 cuando la institución insular sacó a licitación los trabajos, que adjudicó poco después a Hermanos García Álamo. Arrancaron en febrero de este año. El proyecto contempla acondicionar un tramo de 575 metros del camino aguas arriba de la Finca Los Olivos, 160 metros del ramal de acceso a las viviendas y otros 300 metros de la transversal Amazonas, con los que, en principio, el Cabildo dará solución a los problemas de acceso que tienen los residentes y a los propietarios de las fincas agrícolas por allí distribuidas.