Sin avances en el despliegue de la fibra, ni soluciones que alivien el enfado vecinal

Representantes de barrios como San Juan, Piletillas o La Solana se reunieron con el Gobierno canario para denunciar que no se están cumpliendo con los plazos prometidos

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Son muchas las promesas recibidas por los vecinos de las zonas que aún siguen inmersas en el oscurantismo de la pobreza digital. Pero avances, muy pocos. Ninguno, según los afectados. Han habido reuniones con autoridades políticas y representantes de Telefónica, y hasta se ha presentado una hoja de ruta para hacer llegar la fibra óptica a barrios que van desde la zona del casco, como San Juan o San Francisco; la costa, como Ojos de Garza; y, sobre todo, áreas menos pobladas de cumbre y medianías, como La Higuera Canaria, Palmital Bajo, Las Goteras, Piletillas, La Solana y Valle de San Roque. Sin embargo, y pese a que la pandemia ha recrudecido los problemas de carecer de internet de alta velocidad, sus habitantes continúan desconectados.

El último encuentro se produjo a finales de la pasada semana gracias a la intermediación de la subdelegada del Gobierno, Teresa Mayans, al que acudieron el director general de la Agencia Canaria de Investigación Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno de Canarias (ACIISI), Carlos Navarro, el vicealcalde y concejal de Urbanismo, Héctor Suárez, y representantes vecinales de los barrios afectados.

«Nos sentimos dejados por las instituciones porque no nos dan una vía clara para que esta situación cambie en el futuro. Héctor Suárez ni plantea, ni expresa ninguna propuesta para intentar solventar esta situación de abandono y de poca esperanza en el avance de un derecho tan importante como es la conectividad», aseveraron los vecinos tras, lo que entienden, otra reunión que de poco ha servido más allá de exhibir el problema al ente regional. Y como ejemplo ponen el CEIP Amelia Vega, de El Ejido, un centro que en pleno siglo XXI carece de fibra óptica. «Reiteramos a nuestras administraciones que nos ayuden y que luchen por una buena conectividad, porque la cultura, la economía y el bienestar social de la población dependen mucho de este derecho tan necesario», amplían los afectados.

También cargan contra el Estado al asegurar que impide que la Agencia Canaria de Investigación e Innovación reduzca los tiempos de espera de las compañías a la hora de instalar la fibra. «Nos discriminan», tercian, pero seguirán luchando hasta acabar con esta desigualdad digital.