Socorristas mejor preparados para el Sur

Un total de 15 jóvenes recibirán el certificado de profesionalidad, que los habilita para el desempeño de la especialidad de salvamento en las instalaciones acuáticas, tras completar una dura y exigente formación en El Tablero de Maspalomas.

Gabriel Suárez / Maspalomas

El rescate de un bañista con lesión medular mediante la aplicación de un delicado protocolo en el que se incluye la inmovilización de la víctima sobre un tablero espinal fue uno de los supuestos prácticos más exigentes desarrollado por el alumnado durante los ejercicios que marcaron la conclusión del Programa de Formación en Alternancia con el Empleo (Pfae) de Salvamento, que tuvo lugar en la piscina de El Tablero.

Tras esta práctica final, el grupo de 15 personas participantes en el Pfae ha conseguido el certificado de profesionalidad de Socorrismo en Instalaciones Acuáticas, el cual habilita para el desempeño de la especialidad de socorrista en centros de actividad acuática, piscinas convencionales, piscinas naturales y parques acuáticos.

El programa es subvencionado por el Servicio Canario de Empleo, con cargo al Plan Integral de Empleo de Canarias (PIEC), el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y es promovido por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. En este caso se han formado 15 alumnos trabajadores, menores de 30 años, en la especialidad de socorrista.

El supuesto práctico desarrollado en la piscina de El Tablero constó además de otros dos ejercicios. En el primero se extrajo a una persona con parada cardiorrespiratoria y se procedió a aplicar el protocolo de recuperación mediante aplicación de desfibrilador y activación del servicio de emergencias 112. En el siguiente ejercicio, la situación era exactamente la misma pero con material auxiliar de rescate, que ayuda a que el mismo sea más eficaz.

En todos los casos el trabajo respondió a un objetivo, extraer a la persona lo antes posible del agua para posteriormente realizar la evaluación de sus constantes. «Para evitar accidentes de este tipo lo fundamental es vigilar y prevenir; la prevención es la clave», señala el profesor Juan Ramón Said Navarro.

Para José Carlos Melián Cabrera, que la próxima semana recibirá su certificado de socorrista profesional, la preparación ha sido «un poco dura, porque la parte física es muy intensa, ya que siempre hay que estar preparado para el peor y saber qué hay que hacer», indicó, valorando el curso como «muy completo».

Otra de las alumnas, María José Cordero Hernández, asegura que se siente preparada y con confianza para salir al mundo labor. «La formación que hemos recibido es muy, pero que muy buena, y esto da seguridad para actuar profesionalmente», apunta.

Según el director del curso, Sergio Pérez Monroy, este consta de cuatro módulos: natación, primeros auxilios, prevención de accidentes en instalaciones acuáticas y rescate de accidentados en instalaciones acuáticas.

«En el módulo de natación, el alumno trabajador aprende a ejecutar técnicas específicas de natación con eficacia y seguridad; en el de primeros auxilios, a asistir como primer interviniente en caso de accidente o situación de emergencia; en el de prevención de accidentes en instalaciones acuáticas, a prevenir accidentes o situaciones de emergencia en instalaciones acuáticas, velando por la seguridad de los usuarios; y en el módulo de rescate de accidentados en instalaciones acuáticas, a rescatar a personas en accidentes o situación de emergencia», señaló.

Junto a esta formación, reciben preparación en prevención de riesgos laborales y de inglés, encaminada esta última a dotar al alumnado de un nivel de inglés básico oral y escrito. De manera transversal reciben formación complementaria en empleo, sociedad de la información, igualdad de oportunidades, sensibilización medioambiental, lengua y matemáticas.

El equipo profesional del Pfae de Socorrismo en Instalaciones Acuáticas se completa con el docente Samuel Fernández, la coordinadora, Melitina Vega Ramos; la administrativa, Guayarmina Cazorla Díaz y la profesora de Inglés, Miriam Perea.