Sin romería para dar cobijo

El pueblo de San Mateo se preparaba para celebrar por la tarde su tradicional romería cuando el fuego comenzó a propagarse por la Cumbre y acabó con la alegría de las fiestas. Hacia las dos de la tarde ya se divisaban desde varios puntos de la isla la humareda y las llamas de más de 20 metros que fueron avanzando desde el Parador de Tejeda hacia Las Lagunetas, Camaretas, Cueva Grande y Ariñez.

INGRID ORTIZ VIERA | SAN MATEO

Alrededor de 500 personas fueron desalojadas de sus viviendas por medidas de precaución después de que el presidente del Cabildo, Antonio Morales, decretara la situación de nivel 2 (incendio de nivel autonómico). Muchos se vinieron apenas con lo puesto, algunos ni siquiera pudieron llegar a sus casas -debido a que muy pronto se cerró el acceso al tráfico de las carreteras- y otros tuvieron el tiempo justo de recoger algunos papeles y a sus mascotas. Eso sí, la mayoría de ganado quedó a merced de la suerte para desgracia de sus propietarios que no tuvieron ocasión de movilizarlos.

Hacia el final de la tarde y con más de 1.000 hectáreas quemadas, parecía que un cambio de viento y la brusca bajada de temperaturas ayudaría a frenar el avance. Sin embargo el incendio no solo no menguó lo suficiente, sino que continuó por Risco Prieto y la Caldera de Los Marteles. Los servicios de emergencia tienen mucho trabajo por delante.

Mientras tanto, el pueblo veguero mostró su lado más solidario. La fiesta que se preparaba quedó suspendida hasta nuevo aviso, y la noche pasó sin romería, con todos concentrados en atender a los desplazados y la mirada puesta en las montañas, que al comienzo de la noche seguían encendidas como antorchas. El día grande de las fiestas de San Mateo es hoy, y anoche nadie se atrevía a hacer vaticinios, aunque se percibía un notable descenso de la temperatura. Si el fuego cede, se volverá a la normalidad, y el santo saldrá en procesión.