Lorenzo Ortego. / c7

Hasta siempre, Loren

Decirte adiós es muy difícil Loren, muchas cosas en común y tantas compartidas que para nosotros esta última distancia sí fue un dolor para ambos

EDUARDO PERDOMO Las Palmas de Gran Canaria

Año 2014, esperé dos horas a que me atendieras por mi interés de celebrar la cena de Navidad de mi empresa en tu complejo, lugar idílico, familiar y de mucha tranquilidad. Jamás pensé, después de sentarme no más de una hora contigo por primera vez y cerrar el evento con tanta rapidez que te ibas a convertir en alguien tan importante en mi vida.

No sólo dejaste huella como Director del Vital Suites para la consecución del gran éxito del mismo sino que te sinceraste como persona conmigo y viceversa. Coincidimos tanto en tantas facetas que no pasó ni dos semanas Loren y nos abrimos en canal. Gracias, porque en ese momento el concepto de familia nos estalló en la cara y dimos rienda suelta a la libertad de expresarnos como si fuéramos hermanos. Meditaba y a la vez lo verbalizaba y te convertiste en el mejor apoyo dando en el clavo con tu experiencia para solventar cualquier injusticia emocional que me aconteciera.

Ir al sur con intensidad se convirtió en una ilusión porque contaba contigo. Me enseñaste Loren a valorar tu presencia y fue impresionante cuando empezamos a disfrutar de igual manera en el norte, y ahí nos dimos cuenta que creció algo tan maravilloso como tenernos el uno al otro ante tanta adversidad, y fuimos capaces de ser tajantes y resolutivos a la vez para tener la cabeza bien alta por doquier.

Ocho años desde que me entregaste tu corazón como amigo, viajes que me costaba pero siempre tirabas de mí y que nunca me arrepentí, eventos obligados y noches desembarazadas en los que éramos más libres para disfrutar. Pero siempre Loren, y que lo sepa todo quien lea, siempre tenías tanto la fuerza como la sonrisa para pasarlo en grande.

Me abriste las puertas de tu Vital Suites y orgulloso de compartir tantas vivencias, tantos cumpleaños celebrados y de qué manera tan generosa te volcaste para minimizar cualquier inconveniente. Profesional y amigo y compartimos una frase siempre: «Llega el verano Edu, lo vamos a petar y volverá a ser inolvidable». No te equivocaste nunca! Lo conseguiste!

Decirte adiós es muy difícil Loren, muchas cosas en común y tantas compartidas que para nosotros esta última distancia sí fue un dolor para ambos. Te veo y te recuerdo con una sonrisa pero aún así solo nos faltó vernos una vez más.

Más de ocho años de amistad, cuesta Loren. Cuesta decirte adiós sin avisar. Tan grande es la tristeza de no haber estado a tu lado al final como el orgullo de haberte tenido en todo momento… Gracias.

Me quedo en paz por haberte dicho siempre lo que sentía, por abrazarme cuando lo necesitabas y al contrario. Ahora toca que estés en un lugar más lejano y nuestra 'amistad', no tendrá ese ritmo de risas pero sí de un recuerdo infinito de amor, de amistad.

Fíjate que ya no estás y sigo confiando en tí, para que donde y cuando nos veamos la fiesta será monumental. Gran Canaria pierde una referencia en el turismo, se va una inminencia en tu profesión, permitirme decir que se me ha ido un gran amigo, hermano y Jefe.

Firmado: 'tu subdirector'.