El tractor se afanaba este jueves en derribar uno de los locales. En el Parque Europeo hubo varios restaurantes y cafeterías. / Arcadio suárez

Las ruinas del Parque Europeo caen bajo la piqueta

Recuperación. Los tractores tiran lo que queda de los locales, presas del abandono desde hace años. La concesionaria presentará un proyecto para reflotar esta zona comercial

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Los tractores empezaron este jueves el derribo de los restos en ruinas que quedaban del Parque Europeo, una infraestructura comercial emplazada en pleno corazón de Playa del Inglés que llevaba años sumida en el abandono y convertida en un símbolo de decadencia para esta parte de la urbanización turística. Con esta acción, fruto del acuerdo al que llegaron el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, que es el propietario del suelo, y la concesionaria actual de sus instalaciones, Meeting Point Hotelmanagement (Canaries) SL, se ponen, además, los cimientos para la tan esperada y reivindicada recuperación de este espacio público comercial, a escasos metros de donde tiene su punto de partida el minitren.

Según las previsiones del edil de Economía y Hacienda, Antonio Pérez, entre cuyas competencias figuran también las áreas comerciales del municipio, la previsión es que estas obras de derribo, limpieza y adecentamiento del Parque Europeo estén acabadas en un mes. Pero avanza que en el acuerdo alcanzado con Meeting Point, que es la que ejecuta y costea estas demoliciones y el acondicionamiento posterior, figura el compromiso de la concesionaria de presentar un nuevo proyecto y su ejecución para la recuperación de este parque.

Su uso seguirá siendo comercial, por lo que ese diseño futuro para este espacio, ubicado entre las avenidas de Italia y Tenerife, en confluencia con las calles San Cristóbal de La Laguna y Las Estrellas, estará vinculado a la restauración y a las tiendas.

Las ruinas de los locales que en su día conformaron el Parque Europeo se habían convertido durante años en un foco de suciedad y de basura, en un problema de salubridad pública donde, además, malvivían una docena de sintechos que ponían en riesgo su propia integridad física al pernoctar en estas maltrechas y muy deterioradas instalaciones. Según Pérez, días atrás se les comunicó el derribo y han accedido a dejar el lugar de forma voluntaria, aunque todavía quedaban algunos en varias dependencias.

En primer término, uno de los locales abandonados. En contraste, detrás, un renovado hotel, parte de cuyas habitaciones tienen como vista este espacio deteriorado. / arcadio suárez

Desde el gobierno local no ocultaban este jueves cierta satisfacción. Y es que las palas de los tractores no solo tiraron ayer bloques y estructuras de metal, sino que también echaron abajo uno de esos embrollos urbanísticos y judiciales que han salpicado la zona turística de agujeros negros. Primero fue el toboplaya, al pie mismo del paseo de Playa del Inglés, detrás del Anexo II, ya recuperado como espacio público, y ahora le ha tocado al Parque Europeo. En este caso, sin embargo, aclara Pérez, la concesión seguirá vigente. Informa de que le quedan 13 años durante los que podrá recuperar este espacio a cambio de devolverle el brío perdido.

Esta concesión fue otorgada en 1987 y ha cambiado dos veces de titularidad. La última pasó de Puerto Beach SL a Meeting Point. Empezó a funcionar en 1994, pero unas obras que ejecutó el Gobierno canario en 2008 para peatonalizar el entorno vallaron todo el espacio de la concesión, que quedó aislado. El adjudicatario tuvo que cerrar los locales durante las obras, pero estas se retrasaron mucho y el adjudicatario en 2013 reclamó daños y perjuicios por valor de 3 millones de euros. La madeja judicial duró hasta antes de ayer.