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Imagen de la subida de la Banda Guinituada en busca de los romeros. Cober
Rama de San Pedro en el Valle de Agaete

Canta y no llores por San Pedro: el Valle volvió a bailar su Rama

Los romeros bajaron de Tamadaba hasta el Valle de Agaete, bailando y brincando al ritmo de las bandas | La meta: la iglesia, donde dejaron sus ramas

Viernes, 28 de junio 2024

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Dicen que la Rama de San Pedro, en el Valle de Agaete, más que una fiesta, que también, es sobre todo un sentimiento. Y a fe que lo es. Antonio El Cuca se fue de este mundo un día como este sábado, día del patrón, hace 18 años, pero revive cada vez que baja la rama de Tamadaba. Su familia mantiene el legado del que fue romero mayor de esta fiesta, un incondicional que no faltó a su cita durante más de 50 años. «Murió con 89 años, pero hasta los 83, por lo menos, estuvo viniendo; hacía parte del camino, hasta donde podía», cuenta Yurena Martín, una de sus nietas.

Nicolás Cubas y sus sobrinas María Elena y Sara, que mantienen vivo el legado de El Cuca. Cober

Este viernes, Nicolás Cubas, otro nieto, y María Elena y Sara, bisnietas, lucían en sus camisetas la fuerza que les llama a mantener viva esa llama: el homenaje que cada año brindan a quien les contagió esta pasión por una tradición tan señera. 'Viva el Cuca, Viva San Pedro' y una foto son su forma de recordarlo. Una de sus hijas, Josefa Jiménez, madre de Nicolás, les esperaba donde el llamado Camino de los Romeros se viste de asfalto. Su marido, Justo Cubas, sí se animó a subir.

Nicolás Cubas y sus padres, Josefa Jiménez y Justo Cubas. Cober

Nicolás y sus sobrinas acababan de dejar atrás la Era del Molino, a donde, como manda la costumbre, fue a recibirles la banda Guiniguada. Allí la dejaron tocando, esperando al resto de los romeros que este año, al no haber alerta por calores ni incendios forestales, como en 2023, sí pasaron la noche en el pinar de Tamadaba y este viernes por la mañana bajaban del monte a cumplir con el rito que da sentido a esta fiesta. A saber: llegar bailando y brincando hasta San Pedro, a las puertas de la iglesia, y brindarle las ramas hechas a base de poleo, eucalipto, tomillo o mimosas que lograron recolectar en el bosque del recóndito parque natural.

En las imágenes, distintos momentos de la fiesta. En la foto pequeña, San Pedro rodeado de las ramas que le brindaron como ofrenda. Cober
Imagen principal - En las imágenes, distintos momentos de la fiesta. En la foto pequeña, San Pedro rodeado de las ramas que le brindaron como ofrenda.
Imagen secundaria 1 - En las imágenes, distintos momentos de la fiesta. En la foto pequeña, San Pedro rodeado de las ramas que le brindaron como ofrenda.
Imagen secundaria 2 - En las imágenes, distintos momentos de la fiesta. En la foto pequeña, San Pedro rodeado de las ramas que le brindaron como ofrenda.

A las 10 en punto de la mañana, un volador anunciador puso en marcha a la Banda Guiniguada y sus integrantes sacaron al valle de su letargo tras una noche con poco sueño. Sus músicos salieron del pueblo camino al monte, a recibir a los romeros, a los que subieron a Tamadaba a recolectar sus ramas y se quedaron a dormir, o no, entre sus pinos.

La Era del Molino no queda lejos, pero cuesta, vaya si cuesta. La empinada pendiente enmudeció a los músicos. «A quien sea capaz de tocar la trompeta por esta pendiente le compro los pulmones sin mirarlos», soltó uno de los valientes que acompañaron a la banda. Unos pocos bucios dinamizaron la subida. Ese toque, entre tribal y místico, ayudó a más de uno.

Pedro Vega, ya de bajada tras pasar la noche en Tamadaba. Cober

A medio camino se les cruzó Pedro Vega, vallense de nacimiento y aldeano de adopción, a donde se mudó su familia desde que él tenía solo 7 añitos. Pese a que ya no vive aquí, sube todos los años desde hace más de 50 y tiene 73. ¿Lo hace por promesa o por tradición? «Porque me gusta y porque soy de aquí». Está «del quince», pese al tute. «Bajé despacito, pero aquí estoy». Pasó la noche tendido bajo un pino y sobre telas de invernadero. Con un plástico cruzado por encima se protegió de las gotas que caían de los árboles y sobre las 07.10 se puso en pie y empezó la bajada.

Lo más buscado, el poleo

Esta es la parte de la tradición que más le gusta. El descenso. «Vengo con mi rama y se la entrego a San Pedro». La suya llevaba un poco de mimosa, poleo y eucalipto. «Como no llovió este año, la rama está ruin», confesó Pedro. Esa misma impresión la tuvo Sergio Sosa, que también hizo noche con María en el pinar. «No había mucha variedad». Él es del Valle. Quizás por eso dice que le gusta cortarse su propia rama. «Lo más buscado es el poleo, pero no todo el mundo sabe donde hay», advierte. Las suyas no llevan esa ansiada y olorosa planta, pero sí les dio para hacerle una ramita a la pequeña Daniela, que les esperó en el Valle.

En la foto superior, un romero en mitad de un bosque de ramas. Debajo, la banda Guiniguada, en la Era del Molino, a donde fue a esperar a los romeros, Y al lado, una joven hace sonar un bucio. Cober
Imagen principal - En la foto superior, un romero en mitad de un bosque de ramas. Debajo, la banda Guiniguada, en la Era del Molino, a donde fue a esperar a los romeros, Y al lado, una joven hace sonar un bucio.
Imagen secundaria 1 - En la foto superior, un romero en mitad de un bosque de ramas. Debajo, la banda Guiniguada, en la Era del Molino, a donde fue a esperar a los romeros, Y al lado, una joven hace sonar un bucio.
Imagen secundaria 2 - En la foto superior, un romero en mitad de un bosque de ramas. Debajo, la banda Guiniguada, en la Era del Molino, a donde fue a esperar a los romeros, Y al lado, una joven hace sonar un bucio.

A las dos horas la banda Guayedra, a la altura del cruce con la calle Acequia del Moral, relevó a la de Guiniguada y dos horas después hizo lo propio la de Agaete. La rama bajaba despacio, mientras la multitud bailaba, brincaba y cantaba camino del pueblo y de la iglesia. 'Cielito Lindo' y su canta y no llores o 'Me gusta la bandera' fueron los hits de una marcha verde y aromática que terminó, ya empezada la tarde, a los pies de un San Pedro apenas visible entre ramas de Tamadaba.

Hoy toca procesión y mañana, humor

Este sábado, 29 de junio, se celebra el día grande de San Pedro, por lo que tendrá lugar la solemne eucaristía en honor al patrón y la posterior procesión de su imagen por las calles del Valle. La jornada comenzará bien temprano, con la diana floreada, a las 06.00 horas, y a las 11.00 será la misa.

Sobre las 20.00 horas le llegará el turno a la cara más institucional de la agenda del día. Será el momento del acto de reconocimiento y homenaje a los romeros Carmen Sosa González y Horacio Dámaso Sosa, aparte de un tributo a las personas fallecidas.

Raúl García el Pinono y Fabián Gil portaron pesadas ramas en su descenso hasta el pueblo. Cober

A partir de las 22.00 horas la Banda Guayedra volverá al pueblo para montar la Retreta, y ya sobre las 00.00 horas el cielo del Valle de Agaete se llenará de colores gracias a los fuegos artificiales. Después sonará la música de la Orquesta Dinacord.

El humor será el protagonista de la jornada de mañana, y lo hará con la representación en la plaza de San Pedro de 'Fuerte desgracia de espectáculo', a partir de las 20.30 horas.

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