Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este viernes 19 de abril
Uno de los ejemplares de pino canario más viejos del barranco de Arguineguín. F. J. Afonso Martín
Los pinos más singulares de Canarias, los de Arguineguín

Los pinos más singulares de Canarias, los de Arguineguín

Los ejemplares del barranco tienen el ADN más exclusivo por su escaso cruce con otros pinares. Fénix Canarias ve en ellos la clave para que la especie sobreviva al cambio climático

Jesús Quesada

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 22 de abril 2023, 23:40

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Al sur de la isla, rodeados de cardones y tabaibas, entre los 200 y 400 metros de altitud y en un ambiente desértico, viven los pinos canarios (pinus canariensis) más singulares del archipiélago, los de Arguineguín.

La singularidad de estos ejemplares del árbol más abundante de Canarias, y probablemente el primero, se debe tanto al hábitat que ocupan, tan cerca del mar en comparación con la altitud que prefieren la mayoría de individuos de su especie, como a su carga genética puesto que conservan la proporción de haplotipos más exclusiva del conjunto de las islas.

La singularidad de su emplazamiento es un anacronismo porque los pinos canarios, reducidos al archipiélago pero nacidos en realidad en el arco mediterráneo durante el Jurásico, ocuparon también los pisos botánicos de menor altitud hasta que, poco a poco, fueron quedando reducidos a las cumbres de las islas más montañosas.

Variabilidad genética de distintos pinares del archipiélago.
Variabilidad genética de distintos pinares del archipiélago. Luis Gil

Lo segundo es consecuencia de su aislamiento en este barranco sureño, es decir, mantienen gran parte de su material genético único a través de generaciones debido a los escasos cruces con otros pinares, con los que han permanecido desconectados durante siglos.

Resistencia extrema a la sequía

Así lo corroboran los datos genéticos recopilados en un extenso estudio realizado en los pinares canarios por el catedrático Luis Gil de la Escuela de Ingenieros de Montes de Madrid, datos que explican la resistencia extrema a la sequía de estos ejemplares en su ADN.

Esa herencia y su adaptación al hábitat hace que tarden más años en echar piñas y que resistan más tiempo sin agua que otros individuos de pinus canariensis.

Ejemplares del barranco sureño entre cardones y tabaibas.
Ejemplares del barranco sureño entre cardones y tabaibas. F. J. Afonso Martín

Hoy en día el número de ejemplares ronda los 600, algunos de ellos de más de 20 metros de altura y 200 años de edad, una cifra que ha crecido en las últimas décadas a la par que menguaban las actividades de pastoreo y agrícolas en ese entorno y el uso de su dura madera, documentada incluso en tumbas prehispánicas cercanas a la orilla del mar realizadas con tablones de tea de estos árboles.

La clave para conservar la especie

Los ejemplares más viejos se localizan sobre todo en los escarpes, allí donde su tala y transporte resultaba más difícil y los herbívoros hacían menos daño, pero ahora los jóvenes crecen también en las laderas abiertas. No obstante, los vecinos del barranco aún recuerdan esas laderas más pobladas que ahora.

Semillas de pino canario en la palma de una mano.
Semillas de pino canario en la palma de una mano. C7

El proyecto Fénix de divulgación del medio natural y desarrollo de iniciativas para la mejora de la gestión forestal y medioambiental en Canarias sostiene que los pinos de Arguineguín «son una auténtica joya botánica» y reclama su conservación porque «podrían contener la clave genética futura sobre la adaptación de la especie frente al cambio climático». Su supervivencia da fe de esa capacidad.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios