Presidente, consejero y alcalde, dentro del túnel, junto a técnicos de la obra. / ARCADIO SUÁREZ

Las obras de la carretera de La Aldea alcanzan los 2.000 metros excavados

Faltaban 5 metros para esos 2.000 y este viernes fue el presidente de Canarias el encargado de apretar el botón para alcanzarlos con una voladura de 900 kilos de explosivos

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO La Aldea

Ángel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias, comprobó este viernes 'in situ' el buen ritmo de las obras de ejecución de la segunda fase de la carretera que unirá Agaete con El Risco, que ya acumula 19 meses de trabajos y que este viernes alcanzó los 2.000 metros de longitud excavados. Fue en uno de los dos tubos del túnel que cruzará el risco de Faneque. Faltaban 5 metros para alcanzar los 2.000 y se lograron mediante una operación de voladura controlada que fue accionada por el propio Torres. Visitó las obras acompañado del consejero regional de Obras Públicas, Sebastián Franquis, del alcalde de La Aldea, Tomás Pérez, y del primer teniente de alcalde de Agaete, Sebastián Suárez.

En esta voladura para romper el basalto que impera en este tramo se emplearon 900 kilos de explosivos, que estallaron en 24 tiempos, separados por 200-300 milisegundos (aunque solo se escucharon tres o cuatro) para reducir las vibraciones. En lo que llevan de obra han gastado 300 toneladas de explosivos.

Según un comunicado del Gobierno de Canarias, estos trabajos en los dos tubos del túnel de Faneque son los más avanzados. Entre sus dos bocas se han excavado ya 1.500 metros en total. La más adelantada es la boca norte (la más cercana a Agaete) de estos dos tubos, donde ya se llevan excavados cerca de 700 metros en cada uno de ellos. Se espera que a finales de este año se puedan unir las bocas norte y sur de ambos tubos, y a partir de ahí comenzarán los trabajos para revestir y adecuar el túnel para permitir la circulación y abrirlo al tráfico en el primer semestre de 2022, que, según Franquis, y si no surgen imprevistos, es la fecha a la que esperan tener operativo este tramo, que se abrirá con el resto de la obra aún sin acabar.

Viaducto de El Risco

A los miembros del Foro Roque Aldeano les gustaría que para ese entonces pueda estar listo también el viaducto que enlazaría con estos túneles y que evitaría tener que pasar por el barrio de El Risco para conectar con la primera fase de esta carretera, ya ejecutada y abierta, la que lleva hasta La Aldea. Rafael Ramos, portavoz de este colectivo, que estuvo presente en la visita, se interesó por esa obra y por sus tiempos, pero Franquis no pudo darle fechas. Se limitó a recordar que el proyecto de ese puente era de 1996 y que tuvo que modificarse para hacerle «algunos ajustes técnicos». Aseguró que una vez se culmine este procedimiento administrativo, que «ya está en la última fase, muy avanzado», se podrá empezar a ejecutar. «Estoy convencido de que vamos a recuperar el ligero retraso que tenemos por ese modificado». Por lo pronto, aún no está aprobado, pero ya se sabe que el nuevo proyecto reducirá de cinco a tres los pilares.

Momento en que el presidente presiona el botón para la voladura controlada. / Arcadio suárez

Por tanto, se mantiene la previsión de abrir en 2022 este tramo que salva el Risco de Faneque, el más peligroso de transitar por la carretera vieja, la GC-200, pero las obras de toda esta segunda fase al completo no estarán acabadas hasta 2025. Con todo, Franquis subrayó que los trabajos «tienen un ritmo inmejorable» y que se están cumpliendo las previsiones anuales. Este año prevé que se certificarán 16 millones de los 152 en los que está presupuestado este proyecto, el segundo más importante de cuantos se afrontan ahora mismo en Canarias. Hasta ahora lleva certificados algo más de 20, y hay 200 personas trabajando a diario en estas obras.

La UTE adjudicataria, formada por Ferrovial-Agromán-Acciona Construcción-Lopesan y Bitumex, centra sus trabajos actualmente en los túneles de Guguillo (de 608 metros) y en estos que atraviesan el macizo de Faneque, el más largo y complejo ya que implica la construcción de dos tubos paralelos de 2.100 metros cada uno. En el túnel de Guguillo, de 608 metros y el más cercano a la primera fase, ya en uso, se está excavando por las dos bocas del túnel a la vez, a un ritmo aproximado de 10 metros por semana. Este ritmo permitirá unir ambas bocas (este túnel es de un solo tubo) a finales del próximo mes de mayo.