José Armengol, gerente del Instituto de Gestión de Risco Caído y la Reserva de la Biosfera. / COBER

«Nuestro objetivo es ganar eficacia en la gestión de las dos figuras de la Unesco»

El gerente del Instituto de Gestión de las dos figuras mundiales de la isla hace balance de su primer año de trabajo al frente de la entidad

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de La Laguna, exgerente de Aider Gran Canaria y exalcalde de Santa Brígida, José Armengol dirige el Instituto de Gestión de Risco Caído y la Reserva de la Biosfera desde marzo de 2021.

-¿Qué balance hace de la gestión del Instituto desde su toma de posesión?

-Lo más importante es la consolidación del Instituto y su estructura. Hemos creado su relación de puestos de trabajo y lo hemos dotado de personal y recursos económicos. Y en paralelo hemos reparado todo un conjunto de actuaciones en el territorio que se están definiendo.

-¿No resulta extraño gestionar juntas dos figuras tan distintas como el Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria?

-Las dos son declaraciones mundiales y la propia Unesco señala que si coinciden varias en un territorio te puedes organizar bajo el paraguas de Área de Designación Internacional Múltiple. Se trata de ganar eficacia y eficiencia en la gestión de las dos figuras y evitar duplicidades sin que ninguna pierda su singularidad. Además, coinciden territorialmente, salvo la zona alta de Gáldar que forma parte del Paisaje Cultural y no está incluida en la Reserva de la Biosfera.

-En julio se cumplieron tres años desde la declaración de Risco Caído y las Montañas Sagradas como Patrimonio de la Humanidad. ¿No han rendido cuentas a la Unesco sobre si están haciendo los deberes?

-Ahora estamos preparando la evaluación, que sería la primera. La Unesco hace seguimiento de las dos figuras y evaluaciones periódicas. Ahora estamos en la del Patrimonio Mundial, que realiza por países y zonas. La que nos corresponde se inicia en septiembre. Se evalúa el recorrido, el plan y el modelo de gestión, el estado de los atributos que dieron pie a la declaración... Es un cuestionario intenso que dura casi un año de seguimiento. Se está cumpliendo el mandato de la Unesco.

-¿No puso la Unesco obligaciones en materia de prevención de incendios o gestión del turismo, por ejemplo?

-La declaración incluye observaciones sobre incendios forestales, investigación, gestión, turismo o agua que se están cumpliendo, pero conviene aclarar que el Instituto no va a resolver el problema del agua en las cumbres. Su obligación es la preservación y conservación del Paisaje Cultural. Lo que hace es establecer sinergias con áreas del Cabildo que sí tienen esa responsabilidad, como la Consejería de Soberanía Alimentaria y el Consejo Insular de Aguas. Por ejemplo, en materia de patrimonio hidráulico tradicional se está rehabilitando la finca de Los Lavaderos, en Artenara, y su importante red de dotaciones. En las materias que no son competencia del Instituto intentamos generar sinergías para aportar soluciones.

Armengol y los directores del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera, José de León y Pilar Pérez. / Cober

-¿Está previsto reabrir a las visitas la cueva número 6 de Risco Caído, la joya del Paisaje Cultural, o seguirá cerrada indefinidamente?

-Está cerrada al público por recomendación científica, pero se puede acceder para investigación. No es una decisión arbitraria. Por eso se hizo la réplica visitable en el Centro de Interpretación de Artenara. A medida que se mejoren las condiciones del yacimiento se irá valorando la posible reapertura. No es un cierre definitivo.

-¿Cuándo sale a concurso el proyecto de mejora del entorno de ese yacimiento?

-Ese proyecto no va a salir a concurso debido a la complejidad de las obras, que obligan, por ejemplo, a trasladar materiales en helicóptero. Estamos negociando su encargo a Tragsa y espero que en octubre esté firmado el contrato, que tiene un presupuesto de 1,4 millones de euros y un plazo de ejecución de 9 meses.

-¿Qué uso va a tener el inmueble de Degollada de Becerra que fue Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera?

-El proyecto lo está haciendo Arquitectura y nos lo entregará en breve. Le dará un impulso a la red de centros que tenemos abiertos, en Artenara, Tejeda, Caserones, Bentayga... Va a tener una parte alojativa, tipo albergue, porque somos Destino Starlight y está en un punto de referencia para la visión nocturna del cielo y las estrellas. Tendrá tres unidades: la alojativa, una sala de interpretación del territorio y una cafetería. Además, se dotará de una depuradora natural y de paneles solares. Espero que salga a concurso en los próximos meses. El presupuesto es de 510.000 euros.

El gerente del Instituto creado por el Cabildo en su despacho de trabajo. / Cober

-¿Ya están aprobados los planes de gestión de las dos figuras de la Unesco?

-Ya existe un plan de gestión del Paisaje Cultural, la actualización del presentado en su momento con la candidatura, que es un documento vivo que se revisa según las necesidades y la evolución. Y el plan de gestión de la Reserva de la Biosfera se está revisando y está pendiente de cerrar más las actuaciones previstas. Los dos cuentan con una ficha financiera estimativa.

-En junio se cumplieron 17 años de la declaración de la Reserva de la Biosfera. ¿Y todavía no tiene un plan de gestión?

-Se está haciendo una revisión. Tenemos el diagnóstico, el análisis y las propuestas. Lo estamos valorando para luego difundirlo y establecer colaboraciones con otros agentes. Hay actuaciones previstas que no ejecutará el Instituto, como repoblaciones. Espero que esté finalizado en septiembre, cuando se celebrará aquí el Consejo de Gestores de las Reservas de la Biosfera de toda España que se reúne anualmente.

-¿Se nota una mayor afluencia de visitantes a las cumbres desde la declaración de Risco Caído o la covid lo ha impedido?

-Los datos dicen que el número de visitantes a los centros se mantuvo en la pandemia y eso es algo que la gente y los negocios agradecen. Genera actividad, surgen pequeñas empresas, negocios de restauración... Está teniendo impacto, pero hay que conseguir que el centro sea todo el paisaje.