Borrar
Momento del homenaje a los hermanos Hernández Pérez celebrado esta mañana en Moya. cober

Moya celebra la vitalidad de los hermanos Hernández Pérez

Los doce hermanos ostentan el récord Guiness de edad combinada más alta, sumando 1.057 años

Juan Pérez

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 15 de octubre 2022, 12:49

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Una familia de 12 hijos, originarios del municipio de Moya, ha hecho historia al entrar en el Libro Mundial de los Récord Guinness al ser el conjunto de hermanos de todo el mundo que mayor edad acumula estando vivos al mismo tiempo. Entre todos suman 1058 años y más de 200 días, una cifra que no parará de crecer mientras la salud de los entrañables ancianos les siga respetando.

Son cinco hembras y siete varones y del mayor al menor existen 22 años de diferencia. Ellos son los Hernández Pérez, una familia unida, humilde y trabajadora que siempre se ha encontrado muy apegada a la villa moyense desde que tienen uso de razón.

Desde el primero de los hermanos, Pepe, quien llegó a la vida en 1924 (98 años), hasta Luis, el más pequeño, que nació en 1946 (76 años), son parte de la historia de esta localidad norteña, que este fin de semana ha querido homenajearles con motivo de este reconocimiento único logrado.

En la mañana de este sábado, en el polideportivo municipal del pueblo, se celebró un acto organizado por el ayuntamiento para rendirles tributo, al que asistieron sus vecinos, amigos, hijos, sobrinos, nietos y bisnietos, que desde sus asientos no pudieron evitar emocionarse en más de una ocasión.

Luisa, María del Carmen, José Santiago, Miguel, Ángela, Rosario Ofelia, Gloria Hortensia, Francisco Manuel, Juan, Alejandro, Modesto Pedro y Amada del Pino fueron protagonistas de un emotivo evento que abrió el artista grancanario Pedro Manuel Afonso interpretando tres canciones, como 'Toda una vida', de Antonio Machín, que gestaron un ambiente emocionante para el resto del acontecimiento.

A continuación la pantalla gigante instalada para la ocasión en el centro deportivo emitió un vídeo que quedará para la historia al inmortalizar el día en el que se firmó el acta notarial que daba validez al récord en el salón de plenos del municipio. En él se pudo ver a todos los hermanos confraternizando juntos en una cafetería del pueblo minutos antes de la rúbrica.

En este cortometraje de apenas 15 minutos se relatan algunos de los recuerdos imborrables de su vida e infancia, como la costumbre que tenían de pequeños de ir a buscar agua antes de ir al colegio, los terrenos que sembraban, las reuniones de los domingos en la casa de sus padres, Modesto Hernández y Martina Pérez, quienes siempre les criaron en un ambiente de unidad, bondad y humildad que ellos mismos siguen manteniendo a día de hoy y que han sabido continuar transmitiendo a sus descendientes más próximos.

Tras la película, se dieron tres discursos. El primero en subirse al atril fue el hijo de Ofelia para hablar en nombre de los sucesores. Luis, el menor de los homenajeados, también encandiló a los presentes hablando en nombre de todos los hermanos para agradecer que haya sido posible el reconocimiento y el cariño que siempre le ha demostrado la gente de su pueblo. Durante su discurso hizo referencia a sus antepasado, a sus descendientes, a todo lo vivido en Moya y fuera de ella e, incluso, le dio tiempo para bromear con el párroco del pueblo, a quien advirtió que «a pesar de que creemos en el más allá y la vida eterna, aún no tenemos ganas de ir a visitarle ni a usted ni a Cristo a su iglesia porque aún tenemos muchas ganas de vivir».

El último en hablar fue Raúl Afonso, alcalde de la villa, quien adelantó que próximamente se le concederá a la familia la medalla de oro como símbolo de distinción del pueblo. Del mismo modo, dijo que a pesar del hito mundial conseguido, «si hubiese forma de medir la sabiduría que aglutinan entre todos, el cariño que se tienen, la amabilidad y bondad que comparten con su familia y su pueblo, habría que certificar otro récord muchísimo mayor». Para poner el lazo al encuentro se destapó la réplica gigante del documento que certifica el Guinness, se entregaron los diplomas y se bailó con la música de la Banda de Guayedra.

.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios