Senderistas salvan el arroyo que discurre por el barranco de los Cernícalos. / C7

Las 10 mejores rutas de senderismo con niños en Gran Canaria

Caminatas accesibles a todas las edades en Gran Canaria

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

No hay mejor forma de conocer los secretos mejor guardados de Gran Canaria que caminando por sus senderos. Una experiencia única en la naturaleza que se disfruta más si es acompañado de la familia. Por eso, aquí te vamos a ofrecer toda la información acerca de las mejores rutas para descubrir cada rincón de la isla sin preocuparte de si llevas a los más pequeños de la casa.

Gran Canaria es tan especial porque comparte con total armonía la belleza de sus costas con la tranquilidad de sus montes. Por ello, dejamos divididas las rutas que se pueden hacer con niños en senderos de costa, de montañas y de bosques.

Rutas entre montañas para niños con ganas de aventura

Para desconectar del día a día, lo mejor siempre es alejarse de la civilización y hacer deporte en familia respirando aire limpio. Gran Canaria está repleta de caminos en sus montañas que te darán la opción de conocer las entrañas de la isla más fondo.

Los barrancos son el espacio natural más típico que podrás encontrar, que además varían en su aspecto dependiendo de la estación del año en la que hagas la visita.

Camino de la Plata

Sendero empedrado del Paso de la Plata / . C7

Es el camino de herradura por excelencia en Gran Canaria, el sendero que comunica los Llanos de la Pez con la Degollada de Cruz Grande y con Tunte. Forma parte, además, del Camino de Santiago, ahora tan de actualidad dado que estamos en año Santo Jacobeo.

El tramo más espectacular de esta propuesta es el Paso de la Plata, una impresionante culebra de piedra, una obra revolucionaria de finales del siglo XIX, que salva el abrupto desnivel que separa las Cumbres centrales de la isla del relieve hundido de la Caldera de las Tirajanas.

Ese paso que da nombre a la ruta y que mide algo más de medio kilómetro nació de la necesidad de habilitar una conexión rápida entre Tunte y el norte y la capital. Y fue un encargo de un acaudalado terrateniente, Antonio Yánez, que buscaba salida comercial para sus productos.

Entre los hitos del recorrido sobresalen curiosidades geológicas como la Ventana del Nublo, un puente de piedra con vistas al símbolo pétreo de la isla, las presas colgadas de Cho Flores, en pleno Paso de la Plata, y el colofón del pintoresco casco histórico de Tunte.

. Cómo llegar: La caminata empieza al pie de la carretera general que pasa por los Llanos de la Pez, la GC-600, que es la que une el Pico de los Pozos de la Nieve con Ayacata. El inicio está justo en la zona de acampada de Bailico.

. Distancia: 9 kilómetros

. Dificultad: Media en descenso

. Tiempo: 3 horas

. Lugares de interés: La Ventana del Nublo, las presas colgadas de Cho Flores, la fachada neogótica del cementerio de Tunte y la Casa-Museo de los Yánez.

Ruta del tajinaste azul

La envergadura de los tajinastes estrechan el camino al senderista. / C7

Es una ruta por un estallido de color, por entre los tonos blancos, azules y violetas de la floración del tajinaste azul ( 'Echium Callithyrsum'). Pero es también una senda de interés geológico que discurre entre calderas, una de explosión, la Caldera de los Marteles, y otra de erosión, la de Tenteniguada, ambas en Valsequillo.

La caminata está señalizada y es sencilla, siempre de bajada, y parte de una zona cumbrera que acaba en otra de medianías. Solo tiene una condición: es estacional. Para disfrutarla en su plenitud, hay que hacerla en primavera, entre los meses de abril y mayo.

El protagonismo del sendero se lo lleva el tajinaste azul, uno de los endemismos más representativos de Gran Canaria. Hay tramos en los que los ejemplares son tan altos que parecen árboles y entre los que la senda muda en pasadizo. Y junto al tajinaste disfrutará de tomillos, salvias, retamas amarillas o cañahejas.

Esta senda le deparará otros dos regalos, la presencia siempre constante del Roque Grande de Tenteniguada, un tótem de piedra que preside parte de la ruta, y la sobrecogedora panorámica, casi a vista de pájaro, de la cuenca de Tenteniguada.

. Cómo llegar: Para llegar a la Caldera de los Marteles que hay que usar la carretera GC-130, que va de Telde a la Cumbre pasando por la Breña y Cazadores. La ruta empieza al pie de esa carretera.

. Distancia: 4,1 kilómetros

. Dificultad: Baja-media

. Tiempo: 1 hora y media

. Lugares de interés: Caldera de los Marteles, los roques de Tenteniguada y el caserío del Rincón de Tenteniguada.

Circular al Roque Nublo

Espectacular imagen con los tres roques, el Fraile, la Rana y el Nublo. / Arcadio suárez

Al Roque Nublo hay que ir al menos una vez en la vida. Este peñasco, situado en la Cumbre, en Tejeda, se ha convertido en el símbolo de Gran Canaria y hay una ruta bien señalizada y fácil de hacer que no solo permite visitarlo, sino darle una vuelta y disfrutar de sus varias perspectivas. El Nublo tiene muchas caras.

El camino, que parte de la misma carretera general, la GC-600, le permitirá descubrir otros roques casi tan populares, como el del Fraile y el de la Rana, aunque la mayor sorpresa se la llevará en cuanto pise El Tablón, la inmensa planicie rocosa que antecede al Nublo. Nadie se imagina esa explanada.

El trayecto, que discurre entre pinos ( 'Pinus Canariensis') le regala además vistas únicas de la impresionante Caldera de Tejeda, con una superficie de más de 200 kilómetros cuadrados en la que casi cabría la isla de El Hierro. Desde esta ruta podrá divisar también las tres grandes presas, Las Niñas, Chira y hasta Soria, Artenara y Acusa, y si le acompaña el día, el Teide.

Con todo, el gran protagonista de esta senda es el Roque Nublo, un vigía natural en 65 metros de altura rocosa que se levanta 1.813 metros sobre el nivel del mar y que es uno de los últimos restos del gran estratovolcán, más grande que el Teide, que presidía Gran Canaria hace más de 3 millones de años. Se vino abajo a golpe de violentas erupciones. Y quedó el Nublo.

. Cómo llegar: El inicio del camino parte de la GC-600, la carretera que une los Llanos de la Pez con Ayacata. Está señalizada y cuenta con un aparcamiento.

. Distancia: 4,9 kilómetros

. Dificultad: Baja-media

. Tiempo: Dos horas y media

. Lugares de interés: La Caldera de Tejeda, los roques de El Fraile y La Rana, y en los alrededores, Llanos de la Pez y los Pozos de la Nieve.

Rutas por los bosques más singulares de Gran Canaria para ir con niños

Para los amantes de la flora y la fauna, estas deben ser tus rutas favoritas. El placer de adentrarse en el corazón de Gran Canaria se convertirá en una experiencia única para los niños y no tan niños. Visita las reservas naturales en una plácida caminata que para nada tendrá desperdicio.

Con estos senderos ya tienes la excusa perfecta para apagar tu móvil, disfrutar de la naturaleza y enseñarle a tus hijos que en esta isla también se lo pueden 'pasar pipa' fuera de los típicos lugares de ocio urbano.

Barranco de los Cernícalos

El agua discurre a lo largo de toda la garganta del barranco de Los Cernícalos. / C7

Una de las singularidades de la ruta que discurre por el barranco de los Cernícalos es que corre agua por esta garganta todo el año, lo que acrecienta el atractivo para senderistas en general y familias con niños en particular. Las cascadas, entre lo más espectacular.

La ruta propuesta discurre por la Reserva Natural Especial de Los Marteles (Valsequillo) y también dentro del Paisaje Protegido de Lomo Magullo en Telde.

La flora que habita el lugar es endémica de Canarias en su mayoría y un 10% es exclusiva de Gran Canaria. Pero si por algo destaca este paraje natural es porque alberga uno de los mayores bosques de sauce canario del archipiélago en galería.

. Cómo llegar: Hay que acceder hasta el casco de Telde, desde donde parte hacia Lomo Magullo la GC-131. Pasado este pueblo en dirección a Cazadores hay un desvío a la derecha hacia Los Arenales. Basta seguir la carretera hasta que llegue a la zona recreativa Adolfo Santana. Allí aparque e inicie la caminata.

. Distancia: 7 km (ida y vuelta)

. Dificultad: Fácil, con el 90% de la ruta llana

. Tiempo: 2.30 h

. Lugares de interés: Se parte del Merendero del Barranco de Los Cernícalos y se puede dejar el coche en su área recreativa (Los Arenales). Por el camino se verán cascadas, bosques de sauces y pasillos de cañas.

Mapa de la ruta a lo largo de tres kilómetros del barranco de los Cernícalos. / C7

El Álamo

La famosa escalera de 14 metros del sendero de El Álamo. / C7

El rehabilitado camino entre los puentes de El Muñigal y La Molineta, en el municipio grancanario de Teror, ha resultado un pleno turístico que ni el propio Ayuntamiento esperaba. La puesta en uso del sendero rural que discurre por el barrio de El Álamo es un reclamo para todo tipo de visitantes, pero sobre todo familias por su belleza y facilidad.

Una escalera vertical de 14 metros sirve para salvar el desnivel del terreno en un tramo, y precisamente este elemento se ha convertido en la gran atracción turística. De ello dan cuenta las miles de fotos etiquetadas con el hashtag #VisitTeror. Vea el vídeo aquí

Turismo de Teror ha ideado esta ruta, a la que sigue el tramo que va entre La Molineta y Arbejales, pensando en las familias, ya que el terreno es llano en su mayoría, no presenta mayor dificultad y ofrece un paisaje verde con tramos de agua dependiendo de el época del año.

. Cómo llegar: Para situarse en el inicio de la ruta debe llegar primero al casco de Teror. Desde allí baje por el tramo de la GC-21 que pasa junto a las oficinas municipales del llamado Ayuntamiento nuevo, que conecta con la calle José Miranda Guerra. Cuando llegue a la altura de la entrada al IES Teror entre a su derecha por la calle Camino Real El Álamo. Le llevará al inicio de la caminata.

. Distancia: 3 km (6 km si se vuelve por el mismo camino)

. Dificultad: Fácil

. Tiempo: 1 hora

. Lugares de interés: Se parte del puente de El Muñigal y finaliza en el puente de La Molineta, con salida desde el casco pasando por el barrio de El Alamo. Es obligada la visita al casco histórico de Teror y a la Basílica del Pino.

Los Tilos de Moya

La ruta circular de los Tilos de Moya es accesible para niños y mayores. / C7

El sendero que discurre por los Tilos de Moya es uno de los más bonitos y fáciles de Gran Canaria, por lo que es ideal para familias con niños. Se trata de una ruta circular de 1,8 km, llano en su mayoría. Se encuentra dentro de la Reserva Natural Especial de los Tilos, a su vez en el interior del Parque Natural de Doramas, destacando por su singular y único bosque de Laurisilva.

Bien señalizado, no presenta dificultad ni hay posibilidades de pérdida, ya que cuenta con una estupenda señalización a cargo del Cabildo de Gran Canaria. A lo largo del camino se pueden hacer paradas, recrearse en el paisaje o tomar un tentempié, ya que hay bancos dispuestos para sentarse.

Los Tilos de Moya atesoran endemismos, vegetación de Monteverde, y el último reducto de laurisilva de Gran Canaria fruto de diferentes acciones de repoblación y conservación tras unos años negros en cuanto a protección medioambiental.

. Cómo llegar: Desde la GC-2 se entra hacia Moya por la GC-700. Pasado el pueblo, ya en dirección hasta el área recreativa de Santa Cristina, aparece el desvío hacia la GC-704 que sube por el barranco de los Tilos, a la altura del restaurante Grill Los Tilos. La ruta empieza en el Centro de Interpretación.

. Distancia: 2 km (circular)

. Dificultad: Fácil

. Tiempo: 1 hora

. Lugares de interés: El Centro de Interpretación (Camino los Tiles 15) sitúa al visitante. En el pueblo de Moya es interesante la visita a la Iglesia de La Candelaria y Casa Museo de Tomás Morales, dedicado al poeta. Típico del lugar son los dulces bizcochos y suspiros de Moya.

Mapa de la circular a los Tilos de Moya. / C7

Circular de Tamadaba

La belleza de Tamadaba es indiscutible. / C7

Tamadaba, con su único pinar, es uno de los paisajes más emblemáticos y queridos de Gran Canaria. En el mismo centro de la isla, la Cumbre ofrece unas vistas espectaculares y, en este caso, una ruta circular fácil y accesible para todo tipo de senderistas.

La ruta comienza donde termina la carretera GC-216. A partir de ahí un sendero bien señalizado lleva al paseante por un bosque de pinos que resiste a los embates del hombre, el paso del tiempo y las inclemencias de todo tipo, entre ellas el fuego. Las vistas de los roques Bentayga y Nublo serán sin duda una experiencia inolvidable.

Caminar entre pinos canarios es desde luego algo único. En Tamadaba se respira tranquilidad y aire puro. El silencio de la naturaleza invita a pasar un día relajado en el campo, lejos de la vorágine del día a día y de dispositivos móviles, ya que la cobertura móvil no suele ser óptima.

. Cómo llegar: Hay que llegar primero hasta Artenara y de allí coger dirección hasta Tamadaba, primero por la GC-210 y después por la GC-216. La ruta empieza junto a la zona recreativa.

. Distancia: 3,3 km

. Dificultad: Baja-media

. Tiempo: 1 hora y media

. Lugares de interés: Destacan las vistas de la costa noroeste de la isla desde el mirador Llanos de la Mimbre. Se puede parar en alguno de los puestos de venta de comida y productos locales.

Rutas para disfrutar de la costa con niños

Gran Canaria dispone de unos paisajes de costa que dejan estampas muy bellas y diversas. Desde grandes playas de arena amarilla en la zona capitalina a, en el sureste, playas de arena negra. El norte te maravillará con sus grandes acantilados, pero encantadoras playas y calas en su falda.

Si tienes ganas de caminar junto al mar, relajarte escuchando el oleaje y estar cerca de la playa para que después de la caminata los niños se puedan dar un baño y disfrutar, las opciones para salir a dar un paseo con los tuyos serán estas.

Entre charcos por El Confital

Vista de la orilla de la plataforma costera de El Confital, con la playa de Las Canteras al fondo. / Arcadio Suárez

La prolongación natural de la famosa playa de Las Canteras es un tesoro oculto ideal para un paseo con menores: una costa caprichosa, despoblada y volcánica repleta de recovecos y sorpresas. Es un caminata sencilla, que con niños conviene hacer a marea baja, por una bahia que es Zona de Especial Conservación y sede de pruebas mundiales de surf y bobyboard.

Un sendero de madera marca el camino desde el aparcamiento situado en la entrada a este carrusel de charcos, calas, cuevas y público local al que da nombre el confite, una pequeña piedra blanca producida por algas calcáreas que se parece a las roscas. Vale la pena encontrar bivalbos atrapados en la arenisca volcánica, observar las lavas almohadilladas o disfrutar con la vida de los charcos.

El paisaje muestra heridas de su pasado volcánico y humano. Junto al aparcamiento, una estructura de piedra recuerda que hubo una machacadora de piedra y al doblar la punta de El Confital, cuando la costa gira hacia el este, los vestigios de unas salinas dan de que en este rincón también se ordeñaba el mar. Nada queda del poblado de chabolas desalojado en 2004.

El paseo siempre cerca de la orilla acaba en el límite de la zona militar y del Paisaje Protegido de La Isleta, en el Lomo de los Dos Morros, tras haber dejado atrás la punta de Las Monjas, El Culatón, la punta de Las Salinas y el Morro del Pulpo, accidentes y parecidos que la imaginación de los niños siempre engrandece.

Cómo llegar: A pie lo mejor es bordear el paseo que prolonga la avenida de Las Canteras hacia El Confital. En coche se llega subiendo a La Isleta por Pérez Muñoz hasta Nueva Isleta y dejando luego atrás el IES Tony Gallardo y el polideportivo Jesús Tello.

Distancia: 3,4 kilómetros

Dificultad: Media-baja

Tiempo: 1 hora

Lugares de interés:Ola de derecha de surf, nidos y búnkeres del Plan Pilgrim, antiguas salinas y secadero de jareas.

Dunas de Maspalomas

Las dunas de Maspalomas son uno de los iconos paisajísticos de Gran Canaria. / C7

El desierto del sur de Gran Canaria, uno de sus iconos paisajisticos, también es apto para una caminata con niños. Un paseo dorado por caminos, paseos y arenas que se mueven donde todo parece quietud, una ruta sencilla aunque larga en la que conviene utilizar protección solar.

Una playa de siete kilómetros de largo, dunas de hasta 15 metros de alto, palmerales y una laguna de agua salobre jalonan un recorrido cálido, sin mayores obstáculos que la radiación, por lo que es recomendable realizar la ruta por la mañana temprano o por la tarde, cuando la arena no está tan caliente.

El desnivel por este Sáhara en miniatura es mínimo y aunque es preferible llevar agua para el camino, en los chiringuitos que jalonan la costa se puede comer y tomar un refrigerio en caso necesario. Como buen desierto, no le faltan su oasis de palmeras y una charca que sirve de parada para las aves migratorias y de la que Cristóbal Colón hizo uso en uno de sus viajes a América.

La brisa marina refresca la caminata y en el entorno de la charca distintos paneles informativos explican la avifauna del lugar, uno de los espacios naturales protegidos de la isla con la categoría de Reserva Natural Especial.

Distancia: 9,7 kilómetros

Dificultad: Baja

Tiempo: 2 horas

Lugares de interés: Charca de Maspalomas, Faro de Maspalomas, mirador de las Dunas.

Ruta por las salinas de Arinaga y Tenefé

El salinero en plena faena en los tajos de Tenefé, en Santa Lucía de Tirajana. / Arcadio Suárez

Esta es una ruta refrescante, ideal para niños, porque atraviesa nada menos que 11 playas del litoral del sureste de Gran Canaria, desde la de Vargas, donde arranca, en Agüimes, a la de Tenefé, ya en Santa Lucía de Tirajana. 12 kilómetros de una senda de tierra y arena con tramos intermedios de paseo marítimo y callaos que atraviesa dos salinas: las de Arinaga y Tenefé.

El mar será su norte y su guía en un camino que discurre junto a calas con nombres tan curiosos como la de los Tres Peos, apta para perros, o la del Cabrón, ambas en Agüimes. Todo depende del día, y de la época del año, pero aquí reina el viento. Otras playas, como la propia de Vargas o la de Pozo Izquierdo, en Santa Lucía, son mecas mundiales para el windfurf.

El tramo más urbano se lo encontrará a su paso por Arinaga, el litoral por excelencia de Agüimes. Aquí la ruta aprovecha un muy transitado paseo marítimo. No se pierda el rehabilitado muelle viejo, al norte; Risco Verde, un paraíso para el buceo al pie mismo de un viejo horno de cal reconvertido en museo y restaurante; Soco Negro, a modo casi de gigantesco solárium, y las salinas, más al sur.

La guinda se la regala el final de la caminata. Primero, la playa y la Bahía de Pozo Izquierdo, con una escultura metida en el agua. Después, un viaje al pasado indígena: los restos de una necrópolis con varios túmulos. Y por último, una joya etnográfica, los 386 tajos que llevan produciendo sal en Tenefé desde finales del siglo XVIII.

Cómo llegar: Para acceder a la Playa de Vargas hay que usar la GC-191, la carretera general antigua, paralela a la GC-1, que enlaza Carrizal, en Ingenio, con Cruce de Arinaga, en Agüimes. La bajada a la costa parte cerca del barrio de Montaña Los Vélez.

Distancia: 12 kilómetros

Dificultad: Media-baja

Tiempo: 4 horas

Lugares de interés: Muelle Viejo, el Museo de la Cal, las Salinas de Arinaga y de Tenefé y la necrópolis aborigen de Pozo Izquierdo.

Mapa de la ruta a lo largo de la costa del sureste. / C7

¿Qué necesitas para pasar un buen día en familia sin que se produzcan daños colaterales?

Antes de emprender el viaje, asegúrate de que todas las personas, incluidos los niños, no empiecen la ruta en ayunas. La energía en el cuerpo es vital. Al igual que es imprescindible estar bien hidratados, por lo que se sugiere que cada uno lleve su propia botella de agua para el camino. Además, si también pueden llevar algún tipo de tentempié, mucho mejor. Recuerda no tirar los envases de plástico en el medio ambiente. Te lo agradecerá.

El día previo tenemos que estar atentos a la previsión del tiempo. No podemos exponernos a una fuerte lluvia o vientos huracanados, sobre todo cuando vamos a ir por lugares donde abunde la vegetación y donde la orografía no sea uniforme.

Es preciso llevar crema solar y gorra siempre para no sufrir quemaduras o una insolación. Aunque parezca que al salir de casa el día está encapotado, allá a donde te diriges puede que esté soleado o se aclare a mitad del trayecto. Y al revés, debemos llevar un abrigo, aunque sea en la mochila, por si el tiempo torna.

El calzado debe ser siempre cómodo y adaptado al terreno. Del mismo modo que la ropa adecuada será la deportiva.