Imagen del barrio capitalino de Arenales. / arcadio suárez

Vecinos de Arenales denuncian su hartazgo

Reclaman el cierre de una casa de Molino de Viento en la que «se ejerce la prostitución» y les impide el descanso. «Ya no podemos más», aseguran

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«Ya no podemos más», aseguran los vecinos del entorno de la calle Molino de Viento, en el barrio capitalino de Arenales, tras pasar este miércoles una noche más de «locura». La causa, aseguran, son los ruidos que genera una casa «en la que se ejerce la prostitución» y que les impide el descanso.

«Anoche me acosté a las tres de la mañana», comenta este jueves una de las personas afectadas, que señala que la situación es ya insostenible. Apunta que «ayer, desde por la tarde, los vecinos empezamos a llamar a la Policía» por una situación que «se repite a diario»: los «gritos de las mujeres» que trabajan en ese inmueble y están en plena calle y el «volumen al que ponen la música».

Los vecinos afectados comentan que la Policía acudió a la zona y estas personas bajaron la música. «Pero en cuanto se fueron, volvieron a lo mismo y además están los gritos, que es casi peor que la música», comentan.

Los residentes perjudicados por esta situación reconocen que han comenzado a movilizarse para conseguir «el cierre de esta casa» porque altera la convivencia y afecta a la salud de quienes no pueden conciliar el sueño.

«Lo más triste es el abandono», expone una de las personas que denuncia esta situación y que se reconoce «cansada de llamar a la Policía». Considera que el cuerpo local de seguridad no responde en la medida en que debería hacerlo. «Anoche llamé a la Policía para decir que ya no sabíamos qué hacer con este problema y el agente que me atendió me dijo que ya habían bajado la música en la casa, algo que él no podía saber porque no estaba aquí, y luego me colgó. Se supone que ellos están para ayudar a la ciudadanía», critica.