Imagen de la acusada, de espaldas durante el juicio. / EFE

El TSJC rebaja la pena a una mujer que amenazó a su exmarido con difundir material porno de él

La Sala estima en parte el recurso presentado por la defensa y deja la condena en un año y el pago de 500 euros a cada uno de los dos perjudicados

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha rebajado sustancialmente la sentencia que condenó en primera instancia a una mujer por amenazar a su exmarido con la difusión de imágenes y conversaciones de carácter sexual si no le entregaba dinero. De los tres años de cárcel y el pago de 40.000 euros a cada una de las personas afectadas -el denunciante y su pareja actual- que impuso la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, el Alto Tribunal canario ha dejado la condena en solo un año de prisión y 500 euros a cada uno de los afectados por los daños morales ocasionados.

La Sala, en una sentencia que tuvo como ponente a la magistrada Carla Bellini Domínguez, estimó en parte el recurso interpuesto por la representación legal de la acusada Ana Isabel Cabrera, y que estuvo formada por los letrados Alfonso Trallero y Daniel Montesdeoca. En el mismo, esta parte argumentó que había existido una vulneración del derecho a la presunción de inocencia respecto al delito de revelación de secretos, que estimó la Sala de lo Penal revocando parcialmente el fallo. También expuso esta parte que era absolutamente «elevada, desproporcionada e irrazonable» la cantidad de 40.000 euros impuesta por la Audiencia Provincial de Las Palmas en concepto de responsabilidad civil, así como que excedía con creces la establecida por los órganos judiciales en supuestos semejantes o incluso de mucha mayor gravedad. Finalmente, la cantidad quedó en 500 euros que tendrá que pagar la condenada a su ex y la pareja actual del mismo.

Anteriormente y en la vista celebrada ante el Tribunal del Jurado, la defensa de Ana Isabel Cabrera Pacheco había conseguido exonerar a su clienta de la acusación por un delito de injurias.

Hay que recordar que la Audiencia Provincial de Las Palmas había condenado a esta mujer a tres años de prisión por amenazar a su exmarido con la difusión de imágenes y conversaciones de carácter sexual si no le entregaba dinero.

En concreto, la sentencia ahora revocada parcialmente recogía que, acorde con el veredicto que por unanimidad declaró culpable a la acusada, se le imponía a la misma un año de prisión como autora de un delito de amenazas condicionales y dos años de cárcel como responsable de un delito de revelación de secretos.

De este modo, la resolución que dictó el magistrado Carlos Vielba consideró probado que en el curso 2009/10 la acusada -que se había puesto de acuerdo con su hija- obtuvo de manera clandestina copias de conversaciones de Messenger que había mantenido su expareja con su actual compañera y con otras personas, siendo estas «de intenso contenido sexual», así como fotografías pornográficas de ambos.

En relación a ello, el juez expuso que estas fotografías y conversaciones «no estaban destinadas a ser públicas entre terceras personas ajenas a los interesados». Además se indicó que el material fue obtenido por la hija de la acusada -entonces menor de edad- que vivía con su padre y la esposa de este, que se las entregó a la acusada en un pen drive, «siguiendo las instrucciones» de la misma.

Además el tribunal indicó que, desde el 29 de julio del año 2010 hasta octubre del 2011, la acusada dirigió a su ex repetidos requerimientos por correo electrónico y por teléfono «haciéndole saber que estaba en posesión de las fotografías y las conversaciones, y que iba a enviarlo al colegio de las hijas de este y de su actual pareja, a su centro de trabajo, y distribuirlo entre familiares y allegados, si no le entregaba entre 400 y 500 euros mensuales y sufragaba la obtención del carné de conducir por la hija común».