Vehículos circulando por el viaducto este viernes, ya con la indicación para los vehículos pesados. / Juan Carlos Alonso

Un test de estrés para el tráfico

El desvío del tráfico pesado por el cierre del puente pone a prueba de nuevo la paciencia de los conductores y obliga a un despliegue de Policía Local y Guardia Civil

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El tráfico en la capital grancanaria, que habitualmente es intenso sin necesidad de grandes incidencias, se someterá desde este lunes a un test de estrés singular: la afluencia de tráfico pesado (vehículos de más de 3.500 kilos) por la ciudad como consecuencia de no poder utilizar el viaducto del Guiniguada tras detectar el Cabildo problemas en los tensores que obligan a esa medida preventiva mientras se hacen los trabajos de reparación.

Tras un fin de semana de menor intensidad de tráfico pero marcado por la cabalgata carnavalera de este sábado, este lunes se pondrá a prueba la paciencia de los conductores.

Según detalló el viernes el vicepresidente del Cabildo, Miguel Ángel Pérez del Pino, la gestión del tráfico por esa incidencia en el viaducto contempla el desvío de las guaguas y camiones por la GC-1 y los túneles de Julio Luengo para conectar con la autovía del norte. « Va a ser fundamental el apoyo de la Guardia Civil de tráfico y la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, que avisarán a los conductores de estos vehículos de las restricciones que les afectan, subrayó.

El vicepresidente explicó que «por recomendación técnica se ha decidido restringir el tráfico de vehículos pesados, es decir de más de 3.500 kilos, en el tramo de la GC-3 a su paso por el viaducto del Guiniguada hasta que finalicen las tareas de reparación de la infraestructura. Ponemos la seguridad por encima de cualquier otra actuación y por eso hemos procedido de inmediato».

Medida preventiva

Miguel Ángel Pérez del Pino insistió en que «se trata de una medida preventiva ya que el viaducto es completamente seguro según las evaluaciones técnicas, que no ven necesario restringir el tráfico de vehículos ligeros por lo que estos pueden hacer uso habitual del viaducto».

El viaducto del Guiniguada va camino de los 20 años de funcionamiento. Se abrió en 2003, como pieza clave del segundo tramo de la circunvalación. Tiene una longitud de 288 metros, con una altura máxima de cien metros y una distancia máxima entre pilares de 140 metros.

El ancho del tablero es de 19 metros. Se trata de dos puentes con tablero construidos por avance en voladizo, con encofrado deslizante en los pilares y viga-cajón de hormigón postesado en el tablero.

La obra fue hecha por la UTE Necso-Ferrovial-Lopesan.