Imagen de los exteriores de la sede judicial en la capital grancanaria. / Arcadio suárez

El sadomasoquista: «Yo era el amo y ellas las sumisas, era nuestro juego, nuestro rol»

El investigado por forzar a estudiantes a practicar sexo con varias personas lo reconoció pero dijo que era «consentido»

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El empresario y disyoquey grancanario Antonio Luis B. L., que está siendo investigado por los delitos continuados de abusos sexuales, amenazas continuadas, contra la integridad moral, prostitución coactiva y maltrato habitual y psicológico sobre, al menos, cuatro jóvenes estudiantes, declaró ante la autoridad judicial que «era cierto» que practicaba sadomasoquismo con ellas, pero que en cualquier caso era «consentido». Detalló que todo se multiplicó tras el estreno de la película '50 Sombras de Grey' y que él asumió con las víctimas el papel de «amo y ellas eran las sumisas, era nuestro juego, nuestro rol», detalló.

Este individuo prestó declaración en su momento ante la autoridad judicial tras haber sido detenido y negó las acusaciones que efectuaron las cuatro denunciantes. Las mismas narraron en el juzgado que el investigado las había engañado -presuntamente- haciéndoles creer que eran pareja para luego abusar de ellas sexualmente de forma continuada llevando a cabo prácticas sadomasoquistas al tiempo que lo grababa y guardaba todo. Con el tiempo utilizaría esas imágenes para coaccionarlas y obligarlas a llevar a cabo orgías con multitud de conocidos de avanzada edad -a los que también grabó- y, además, debían 'reclutar' a más jóvenes para que participaran en estos actos sexuales de alto contenido violento.

Antonio Luis B. L., ante el instructor, relató que había conocido a las denunciantes mediante la red social 'Badoo' haciéndose pasar por un fotógrafo llamado Jorge. Ahí empezó su presunta actividad delictiva conociendo a la primera de las denunciantes. Relató que al poco tiempo empezó a tener con esta estudiante «juegos, una relación sexual durante un año y algo» y se veían en su casa «del Monte Lentiscal y en alguna vez en una oficina que tenía de material médico».

Poco a poco detalló que empezó «un juego basado en la película '50 Sombras de Grey' que en aquella época estaba muy de moda y a ella también le gustaba. Nos metimos en ese juego y yo adoptaba el rol de amo y ella de sumisa», dijo, negando que la hubiese coaccionado y forzado como detalló la víctima.

« No le ofrecí dinero de verdad, eran como fantasías que se hablaron y comentamos y ella dijo que sí, pero nunca se planteó ni se hizo», expuso, a la vez que también reconoció que «algunos contactos sexuales se grabaron y hay archivos en mi ordenador y los móviles de varias mujeres jóvenes, pero en cualquier caso todas eran mayores de edad», dijo.

El investigado reconoció que a las víctimas les ponía «pinzas de la ropa en los pezones, era un juego. Teníamos prácticas sexuales consentidas y una palabra clave que era para parar y no recuerdo si le hice daño en algún momento, pero sería sin querer. Usábamos consoladores y juguetes, pero todo consentido con ellas», añadió en contra de lo relatado por las cuatro estudiantes.

Declaró que no las amenazó «con enseñar esos vídeos a sus familiares y tampoco les dije que conocía a gente importante. Tenía conocidos en la policía pero nunca lo usé con el fin de atemorizarlas, ya que cuanto menos supiesen de mi, pues mejor. No quería que supieran mucho de mí, no porque sea un personaje súper público, pero he trabajado muchos años de disyoquey y me conoce muchísima gente».

Manifestó en sede judicial que los vídeos y fotos que captaba de las orgías -más de 20.000 según la policía- eran para él «y nunca nadie los ha visto» y negó haber usado «burundanga ni nada por el estilo. No existe ningún caso de que se drogara a nadie», como contó una joven a la que, supuestamente, forzó a mantener sexo con tres adultos.

Reconoció que planteó «fantasías» a las denunciantes como «ir a clubs de intercambio, hacerlo en la playa, que le hiciera fotos en top less a sus amigas en la playa y buscar a otras chicas, pero era consentido», insistió. «Nosotros estábamos en un juego en el cual queríamos practicar sexo con otras personas y ellas y yo mirábamos las redes sociales. Cogimos el ordenador y mirábamos a otras personas para tener relaciones». Detalló que lo narrado por una víctima de que le insistió en ir a un asilo a «hacerle felaciones a ancianos», también «era dentro de lo que es una fantasía».

Las normas «las ponía yo»

«Las normas las ponía yo en ese juego, por supuesto, yo era el amo», explicó en su declaración. «Ellas me mandaban vídeos desnudas o tocándose, pero nunca los intercambiaba con mis amigos de las orgías. Una vez estuvimos cuatro hombres con una de las chicas, pero con su consentimiento», relató en contra de lo expuesto por las estudiantes, que determinaron que los vídeos de los contactos sexuales se los pasaba a todos los participantes, hombres amigos suyos de avanzada edad.

Tampoco reconoció haber amenazado con le «hacer pedacitos» y tirar «por un barranco» a una de las jóvenes: «No es cierto y no sé por qué lo dijo. Es una cosa que pasó hace mucho tiempo y estoy desconcertado por la denuncia», respondió.

El investigado «tenía una relación conjunta con dos de las denunciantes», pero dijo que «no las obligué a practicar sexo entre ellas. Se conocieron por mí y se hicieron amigas». Negó en primera instancia haber dado dinero nunca a una chica, «aunque puede que a alguna amiga le haya dado algo, 20 o 30 euros en plan de ayuda, o algo así. Era por hacer un trío y puede ser que haya vídeos o fotos. Yo he tenido otro tipo de relaciones de tipo sadomasoquista después de estas que han denunciado. Siempre con chicas mayores de edad, lo preguntaba siempre. Pero estos juegos los he llevado a cabo más veces en otras ocasiones», relató.

Los detalles de su declaración

  • «Nunca les hicimos daño» a las jóvenes «Hubo pinzas en los pezones, esposas y demás, pero nunca les hicimos daño. Eso a mí no me gusta. No las obligué a introducirse un consolador en el ano, no lo recuerdo y me parece inviable, eso se saldría», dijo.

  • Una víctima perdió la virginidad con él «Una de las denunciantes perdió la virginidad conmigo, ella me lo dijo, aunque luego mientras estaba conmigo tuvo relaciones con otros hombres, pero siempre conmigo delante, nunca lo hacía sola», narró.

  • Decía cómo tenían que ser las orgías «Antes de estos encuentros hablábamos un poco de cómo tenía que ser y yo les decía, pero siempre con la libertad de que podían hacer lo que quisieran. Les hablaba y concretábamos las cosas», declaró.

  • «Eran mi sumisas y no de nadie más» Relató que «nunca se negaron a tener relaciones con mis amigos y jamás las amenacé con los vídeos. Yo era el amo y ellas eran las sumisas, era nuestro juego, nuestro rol. Eran mi sumisas y no de nadie más».