Los portavoces vecinales se concentraron junto al CEIP Guiniguada. / COBER

Los riscos capitalinos expondrán a la consejera de Educación su rechazo al cierre de colegios

Representantes vecinales se reúnen mañana con Manuela Armas tras protagonizar este miércoles una concentración en defensa del CEIP Guiniguada

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

Representantes de los colectivos vecinales de los riscos de San Nicolás, San Juan, San Roque y El Batán se concentraron en la mañana de este miércoles en las canchas deportivas que se ubican en la calle Álamo, junto al CEIP Guiniguada, para reivindicar la defensa de los centros educativos públicos de estos barrios.

« Este viernes nos reuniremos con la consejera de Educación del Gobierno de Canariasy le vamos a presentar el manifiesto que hemos redactado además de plantearle un no rotundo al cierre», expuso Israel Medina, presidente de la asociación vecinal y cultural Cofiris de San Nicolás, e impulsor de la iniciativa que ha llevado a unirse a estos núcleos capitalinos motivada por el cambio de uso educativo que la Consejería regional ha previsto para el CEIP Guiniguada de cara al próximo c urso 2022-2023, lo que obligará al alumnado «a trasladarse al Nanda Cambres», en el barrio de Arenales, «a casi dos kilómetros de distancia».

Nuevas acciones

Medina explicó en la concentración en la que los vecinos contaron con el apoyo de los concejales del Ayuntamiento capitalino María Amador (PP) y David Suárez (CC), que «este es un primer paso» en un calendario de movilizaciones que prevé «una nueva concentración a las puertas de la Consejería de Educación», en la capital grancanaria.

Además, expuso que sigue «a la espera» de que la directora general de Centros, Infraestructura y Promoción Educativa del Gobierno de Canarias, María Candelaria González, responda «a las propuestasque le planteé» para mantener este colegio de San Nicolás, en la reunión que mantuvo con ella el pasado mayo, «y que me dijo iba a consultar».

Los portavoces de las asociaciones vecinales de los riscos mantuvieron el argumento de que los centros educativos públicos de la zona «son elementos vertebradores del tejido social de estos barrios» y que su desaparición conlleva «el desarraigo» de quienes los habitan.

Por ello, dicen, quieren evitar que suceda lo que ya ocurrió en San Roque o San José.