En la imagen, los dos condenados durante el juicio. / COBER

Reconocen que atacaron a la madre de un bebé que lloraba y son condenados a cinco años

Además de la pena de prisión, deberán pagar 48.000 euros a la víctima por las secuelas y los daños morales ocasionados

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Ella se llama María Dolores Bangura Bangura y su hijo Samuel Nicolás Bangura Bangura. Ambos reconocieron este martes ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas haber atacado con un cuchillo y un martillo a la madre de un bebé en su casa de La Isleta, por lo que fueron condenados a una pena de cinco años y un día de prisión.

Durante el juicio, los dos encausados se limitaron a reconocer los hechos que imputaba el fiscal José Antonio Díez, por lo que fueron penados 'in voce' de conformidad en un acto en el que también se declaró la firmeza de la sentencia.

La acusación detalló que este ataque se produjo el 1 de septiembre de 2020 a las 10.50 horas. En ese instante, los procesados María Dolores y su hijo Samuel Nicolás se encontraban en la isletera calle Tecén cuando se pusieron «de común acuerdo» para «acabar con la vida» de la joven, sostuvo el fiscal.

En ese instante, aprovecharon el momento en el que la víctima «subía las escaleras del interior del portal de ese edificio» para «empujarla, tirarla por las escaleras y golpearla con un martillo -que portaba el procesado- en la zona de la frente, del costado derecho y clavarle un cuchillo -que llevaba la acusada- en la zona de la cara y de sus manos.

Al parecer y según los investigadores, no fue la primera vez que los acusados ocasionaban problemas a la víctima por el mismo motivo y se llegaron a quejar en varias ocasiones de que les molestaba que la bebé llorara.

Además de la pena privativa de libertad, la Sala presidida por la magistrada Pilar Parejo impuso un orden de prohibición de comunicarse y acercase a la víctima por parte de los condenados durante un periodo de diez años. Por último, en concepto de responsabilidad civil exigió a madre e hijo el pago de 38.000 euros a la perjudicada por las secuelas ocasionadas, además de otros 10.000 euros por los daños morales generados con este ataque.