Imagen de la asamblea que se celebró este jueves en las instalaciones de Miller Bajo. / C7

Pulgas, sin agua, coches rotos... los bomberos se hartan

Los agentes constituyen un comité de huelga para que el Ayuntamiento capitalino renueve sus equipos y arregle el parque central. Se niegan a hacer más horas extras

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La asamblea de bomberos que se celebró este jueves en el parque central de Miller Bajo decidió constituir un comité de huelga para definir un calendario de movilizaciones con el que pretenden que el grupo de gobierno atienda sus peticiones de mejora de medios materiales y humanos.

«Tenemos pulgas, mosquitos, los baños rotos, las zonas de dormitorio descuidadas», expuso el representante de la Unión Sindical de Policías y bomberos (USPB), Daniel Ojeda, «todo es el resultado de que llevamos treinta años sin arreglar las instalaciones».

«Lo de las pulgas es algo nuevo», denunció Víctor Monzón, de Comisiones Obreras (CC OO), «el otro día un compañero salió todo picado». La presencia de mosquitos, en cambio, «es algo endémico».

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria invirtió 271.283 euros, en 2021, en la consolidación de la estructura del edificio, que data de 1970. Sin embargo, los agentes reclaman una modernización de sus instalaciones.

No ocurre lo mismo con los parques de La Isleta y Vegueta, que sí presentan «condiciones dignas».

Instalaciones del parque central. / C7

La gota que colmó el vaso de la paciencia de los agentes fue el retraso en el pago de las horas extras (el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria les adeuda 1,4 millones de euros desde febrero de 2021) pero sus carencias son más antiguas.

«Nos ha dolido que el grupo de gobierno piense que pagando las horas extras nos iba a acallar», prosiguió el representante de los agentes, «pero es que estamos soportando carencias bastante graves, sobre todo en lo relativo al mantenimiento de vehículos».

Así, indicó que hay coches, como el escalera, que tiene que salir con las luces de fallo motor encendidas.

Monzón añade que hay vehículos «desvencijados» y «a algunos se les abren las gavetas».

Sin suministros básicos

«Lo que tenemos es un hartazgo generalizado por el abandono de dos mandatos del Partido Socialista», sentenció Ojeda.

Como ejemplo de ello, en la asamblea se puso sobre la mesa los diez contratos que deberían ser impulsados de manera urgente y que afectan al suministro de equipos de protección individual, al mantenimiento de los vehículos, al suministro de artículos de ferretería, la adquisición de agua potable para los agentes o el mantenimiento y recarga de los extintores, entre otros.

También Víctor Monzón insiste en el argumento de que las pretensiones de los agentes no solo son económicas. «Nos falta personal, tenemos problemas con los vehículos, hay carencias de uniformidad», resumió.

No habrá refuerzos

Los agentes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento también acordaron no realizar horas extras para cubrir las carencias de personal que hay en este área. «No vamos a reforzar y no lo haremos indefinidamente», aseguró el representante de Comisiones Obreras.

Esto va a provocar que no se puedan cubrir los mínimos establecidos en cada uno de los parques en virtud de los acuerdos alcanzados en 2017. Y se podrán repetir situaciones como la del pasado miércoles, cuando el parque zonal de Vegueta se quedó solo con dos bomberos.

Hay que recordar que las dotaciones consideradas mínimas son de ocho agentes y dos cabos en el parque central de Miller Bajo; cinco agentes y un cabo en el del Puerto; y cuatro bomberos y un cabo, en Vegueta.

«No se va a reforzar ni el día a día ni las colaboraciones que se hacen en la academia» donde están terminando su formación los últimos 31 agentes, que tomaron posesión de sus puestos en marzo pero que no se incorporarán al servicio hasta septiembre porque deben culminar su proceso formativo.

Petición de dimisión de la jefa

La asamblea de bomberos también exigió la dimisión de la jefa del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, Rosa Rodríguez, «por la mala gestión y por la falta de decoro».

Los bomberos critican a su superiora por suspender los permiso y porque este jueves se conocía que la jefa se tomaba diez días de vacaciones.