El Pino acogió la presentación del balance del servicio y el anuncio de su consolidación. / ARCADIO SUÁREZ

El proyecto Sítycleta Sin Límites se consolida

Movilidad para todos. La iniciativa piloto que arrancó en 2021 se afianza con un concurso de tres años prorrogables otros dos y una dotación de 96.000 euros

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

El servicio Sítycleta Sin Límites arrancó en julio de 2021 como un proyecto piloto de carácter solidario, impulsado por Sagulpa y gestionado por la asociación Mejor en Bici, para ofrecer paseos en un triciclo adaptado y eléctrico para personas mayores de 65 años o con dificultades motoras por diferentes puntos de la ciudad.

La iniciativa, además de permitir recorrer las calles de la capital a personas que por sí mismas ya no pueden hacerlo, busca paliar la soledad no deseada que afrontan muchas de ellas gracias al intercambio intergeneracional que se propicia entre los usuarios y los integrantes del equipo de voluntarios que pedalean por ellos en esos recorridos.

Este es uno de los aspectos que más valoran los 179 beneficiarios que ha contabilizado el servicio en los meses que ha estado a prueba.

«Estoy encantada porque me olvido de todas las preocupaciones y estoy con gente maravillosa que le hace pasar a uno un rato agradable», explicaba este viernes María Asunción Rodríguez, una usuaria que llegaba en el triciclo que guiaba el voluntario Pedro Reyes al centro sociosanitario El Pino, el espacio elegido por el Ayuntamiento capitalino para hacer balance de un proyecto que ahora se afianza de la mano del concurso de tres años, con posibilidad de prorrogarlos otros dos, y con una dotación económica de 96.000 euros que se ha adjudicado a Mejor en Bici. Una organización que lo ha gestionado en la etapa de pruebas y que desde el lunes volverá prestarlo a quienes así lo soliciten, a través de la página web de Sagulpa.

El concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, defendió la continuidad de «un proyecto absolutamente redondo» que «nos hace muchísima ilusión», basándose en los datos recabados desde su puesta en marcha y que ofreció junto al gerente de Sagulpa, José Ricart, el coordinador de Mejor en Bici, Yeray Bombín, y dos voluntarios del mismo además de la mencionada usuaria.

Así, desglosó un balance que arroja que el 60% de los 179 beneficiarios son hombres y el 40% mujeres con una media de edad de 80 años, aunque hay usuarios que superan los 96 años e incluso un menor de 13 años, con dificultades motoras.

Asimismo, explicó que los 32 voluntarios y voluntarias que han colaborado en el proyecto tienen una media de edad de 42 años y han superado un curso de formación «para poder prestar el servicio con todas las garantías de seguridad».

Añadió que con su labor han permitido el desarrollo de 156 paseos, que se traducen en 175 horas de servicio con una duración media de 96 minutos y 12 kilómetros. Además, dijo que se han recorrido 1.279 kilómetros en total.

Ramírez expuso que si bien muchas ciudades ha impulsado iniciativas similares a Sítycleta Sin Límites, la mayoría han quedado solo en un proyecto piloto. «Vamos a ser la primera ciudad en la que pasa de ser un proyecto piloto a convertirlo en una realidad con continuidad en el tiempo, tal es así que hemos asignado recursos extraordinarios» porque «queremos que tenga durabilidad en el tiempo», dijo el concejal.

De hecho, el gerente de Sagulpa, entidad que «garantiza la viabilidad del proyecto», apuntó que «cuando planteamos la licitación con los pliegos, estuvimos mirando a nivel nacional y no había licitaciones públicas para un servicio como este y tuvimos que innovar».

Ramírez reconoció que la satisfacción mostrada tanto por los beneficiarios como por los voluntarios que lo hacen posible ha sido determinante a la hora de consolidar un servicio que «queremos que dure, estemos nosotros o no».

Así, comentó que «la idea es adquirir dos nuevas bicicletas parecidas» al único triciclo con el que se ha venido prestando el servicio. « Una la vamos a adquirir ya, a lo largo de este año, y seguramente la siguientea lo largo del año que viene, pero sí garantizamos la continuidad del proyecto», insistió.

Por su parte, Yeray Bombín, que desarrolló a través de Mejor en Bici la propuesta piloto, aseguró que «es de justicia social darle cabida a nuestros mayores después de la situación sanitarias que hemos vivido», pues «han sido los más perjudicados junto con la infancia».

Apuntó que la apuesta del Ayuntamiento por consolidar Sítycleta Sin Límites «es un paso muy valiente pero sobre todo muy justo», ya que «este proyecto ayuda a paliar esa mala temporada que hemos sufrido todos y a ofrecerles un poquito de alegría y de contacto social y humano» que «no sería posible sin la ayuda el tiempo y el altruismo de muchísimo voluntarios».

En cuanto a los detalles del servicio que presta Sítycleta Sin Límites -que se desarrolla básicamente en la ciudad baja por zonas 30 o pacificadas, carriles bici y en algunos espacios peatonales autorizados por el Ayuntamiento como la avenida de Las Canteras- explicó que se ofrece de lunes a sábado y se adapta a las necesidades del usuario.

De modo que una vez que reciben la petición, a través de la referida web de Sagulpa, «nos ponemos en contacto con la persona que vaya disfrutar del paseo y ya cuadramos horarios, días, disponibilidad».

Además, indicó que las personas que estén interesadas en tomar parte de la iniciativa como voluntarios también pueden contactar con ellos en la web de Salgulpa. Y de este modo «les avisamos de los próximos cursos de formación, que tienen una parte teórica y una práctica», pues conducir el triciclo «no es especialmente difícil pero es diferente a la bicicleta».

Asimismo, reseñó que en la selección de voluntarios no solo se tiene en cuenta que la persona tenga «la capacidad suficiente», sino «la sensibilidad que se ha de tener para salir de paseo, generar conversación y demás».

Habilidades que han demostrado tanto Pedro Reyes como Lucas Valdivia, que estuvieron este viernes presentes en el acto organizado por el Consistorio y que reconocieron la satisfacción que sienten por dedicar de manera desinteresada su tiempo a las personas mayores.

«Es súper gratificante, esto no se paga con dinero», afirmó Lucas Valdivia.

Por su parte, Pedro Reyes, aseguró que este es el mejor modo de emplear el tiempo de que dispone desde que se jubiló, «con la convicción de la utilidad».