Imagen del Tribunal en la vista judicial, que se celebró en noviembre del pasado año. / COBER

Prisión para los miembros de la banda de narcos de Fran el 'Pisahuevos'

Los acusados son condenados a penas que van desde los 18 años de prisión hasta los tres y multas millonarias

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a los integrantes de la banda de narcotraficantes liderada por Fran, alias el 'pisahuevos', a cuantiosas penas de cárcel y multas. En concreto, impone 18 años de cárcel a Francisco Javier, 15 años a Modesto, 11 a Iván Francisco y Rayco del Rosario, ocho a José Luis, Óscar Alberto, Mario y María Laura, 10 a Jesús Manuel, Marco Antonio y Sergio Carlos, siete y seis meses a Alejandro Samuel e Isidro, seis a Carlos Pardo, cuatro a Manuel Jesús, José Adrián y Eduardo y tres a María Yaneth, todos ellos además deberán pagar multas millonarias. Por último, absolvieron a tres acusados.

La sentencia se alinea con la tesis propuesta por la fiscal Inés Herreros y desestima las peticiones de nuliades interesadas por las defensas en un fallo que será recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias por estas últimas.

En fechas comprendidas entre, al menos, el año 2012 y el año 2015, los acusados Jesús Manuel Servita Granado, Marco Antonio Déniz Suárez, Modesto Santiago Medina Perdomo, Ivan Francisco Navarro Suárez, Sergio Carlos Arocha Perdomo, Rayco del Rosario Sosa, María Laura Quintana Pérez, Luis Gustavo Granados Cardona, Francisco Javier Falcón Pérez, Jose Luis Mederos Moñas, Mario Hernández Mateo y Óscar Alberto Lozada Paredes, con total desprecio por la salud ajena, se repartieron diversas responsabilidades en el seno de una organización que tenía como finalidad desplazar cocaína desde Sudamérica con destino España, y concretamente a la isla de Gran Canaria. Y ello con la finalidad de obtener grandes ganancias económicas después de su adulteración y venta, ganancias que se repartían en función de los cargos y el lugar que cada uno ocupaba dentro de esta organización.

La Audiencia hace suya las tesis planteadas por la fiscal Inés Herreros, en un fallo que será recurrido por las defensas

A la cabeza de la organización, dirigiendo e impartiendo órdenes, con total desprecio por la salud ajena, se encontraba el acusado Francisco Javier Falcón Pérez, conocido con el sobrenombre del 'pisahuevos', así como Aridane Santiago Medina González, como responsables últimos de la dirección. Éste último trabajaba en estrecha relación con su padre Modesto Santiago Medina Perdomo que se encargaba de coordinar dichas actividades con el resto de los miembros que participaban en dicha organización.

Reparto de tareas

El fallo permite seguir al detalle el papel que jugaban los diferentes integrantes de la banda. Así, Jesús Manuel Servita Granado era la persona que se encargaba de recibir la sustancia precursora (fenacetina y benzocaina) que servía para «cortar» la sustancia estupefaciente, en concreto cocaína, lo que suponía una adulteración, mediante el sistema de mezcla, con la finalidad de poder así multiplicar el peso de esta sustancia destinada a la venta, y con ello aumentar las ganancias económicas. Este acusado no solo recibía la sustancia precursora mediante envíos desde la península, sino que también se encargaba de realizar la mezcla, que preparaba, bajo las órdenes de Aridane Santiago Medina González y de Modesto Santiago Medina Perdomo.

La banda estaba perfectamente organizada, con un claro reparto de funciones entre los integrantes

Marco Antonio Deniz Súarez era otra de las personas que, bajo la coordinación y dirección directa de Modesto Santiago Medina Perdomo adquiría sustancias precursoras como la fenacetina y benzocaina, también para el 'corte' de las sustancias estupefacientes (adulteración y mezcla para la obtención de mayores ganancias, en concreto de cocaína), que custodiaba y entregaba luego a Jesús Manuel Servita Granado en función de las necesidades de éste en relación a su tarea de adulterar la cocaína.

Jhon Deiby Villa era uno de los principales destinatarios de estas sustancias a quien facilitaban la cocaína ya adulterada para su posterior distribución.

Del pago de cantidades económicas por la realización de estas actividades de suministro de sustancias precursoras y adulteración de las sustancias estupefacientes se encargaba Aridane Santiago, encargado, a su vez, de facilitar la cocaína para que realizaran luego la mezcla. Dichas actividades fueron realizadas a lo largo del año 2012 y parte del año 2013 en su mayor parte en la isla de Gran Canaria, desde donde hacían los pedidos, adulteraban la cocaína y vendían estas sustancias.

El acusado Jesús Manuel a tal fin guardaba en su domicilio de Las Palmas de Gran Canaria, el día 7 de junio del 2013, la cantidad de 21,29 gramos de cocaína con una riqueza media del 0,67 por ciento y hachís con un peso de 86,82 gramos. Todas estas sustancias estaban preordenadas para el tráfico.

Dicha sustancia podría alcanzar un valor en el mercado de 31 euros en el caso de la cocaína, y de 473 euros para el hachís.

El acusado Jhon Deiby Villa para tal fin guardaba cuatro bolsas en su domicilio en Melenara, el 17 de mayo del año 2013, que contenían 118,3 gramos de cocaína con una riqueza media del 28,3 por ciento. Todas estas sustancias estaban preordenadas para el tráfico. También poseía amoniaco, disolventes, alcohol, moldes y un gato hidráulico, todo ello para la adulteración de la cocaína. Se le incautó 35.000 euros encontrados en su casa, que provenían de la realización de estas actividades ilícitas. Dicha sustancia podría alcanzar un valor en el mercado de 5.960 euros.

Marco Antonio Deníz Suárez poseía en sus domicilios situados en Valsequillo y de Las Palmas de Gran Canaria y en fecha de 4 de noviembre de 2013, cinco bidones de productos o excipientes de cafeína, procaína, fenacentina y ácido bórico y 265,58 gramos de cocaína con una riqueza media de 25,52 por ciento y un valor de mercado de 4.770 euros. Todas estas sustancias estaban preordenadas para el tráfico.

También estaba en posesión de 10.650 euros procedentes de la realización de tales actividades ilícitas. Junto con lo anterior este acusado tenía una libreta de contabilidad de las operaciones, en la que se reflejaban las cantidades entregadas al otro acusado Jesús Manuel Servita.

El acusado Carlos Pardo De Donlebún Martínez Arroyo colaboraba puntualmente con la organización, sin formar parte de la misma, encargándosele, por trabajar para la empresa Opcsa del Puerto de la Luz y de Las Palmas, la de facilitar la información sobre los buques que arribaban al puerto con dichas sustancias e informar de la localización del contenedor interesado dentro del barco así como la posición del mismo en el puerto. Dicha información se la trasladaba a Sergio Carlos que luego se la transmitía a Iván Francisco Navarro Suárez, otra de las personas que trabaja a las órdenes de Aridane Santiago y su padre Modesto y que realizaba esta tarea desde, al menos, el año 2014, además de distribuir cocaína para los mismos.

Contaban con información precisa de la llegada de la droga al muelle en Gran Canaria

Concretamente obtuvo el listado de buques que efectuaban la línea desde el puerto brasileño de Navegantes con destino o paso por Gran Canaria correspondiente al año 2015, que se la hizo llegar a Aridane Santiago Medina Perdomo a través de Sergio Carlos, que por fax se la remitió a su padre Modesto en Brasil a fin de remitir por vía marítima en alguno de esos buques la cocaína que adquirirían en Colombia.

Y justamente otro de los acusados encargado de facilitar la información referida al puerto, para que la organización pudiera entrar las sustancias estupefacientes a través del mismo era el citado Sergio Carlos, trabajador también de Opcsa en el Muelle de la Luz y de Las Palmas, quien trasladaba a los jefes de la organización Aridane Santiago y Francisco Javier el 'pisahuevos' a través de Iván Francisco, la información facilitada por Carlos Pardo y abonaba a éste la cantidad convenida por prestar ese servicio.

Así, el 22 de julio de 2014, esta persona, con total desprecio por la salud ajena, facilitó información a Iván Francisco en relación a la llegada de un cargamento desde Brasil del que pretendían sacar las sustancias estupefacientes que portaba y que esta organización había acordado se transportaría en un buque que llegaría al Puerto de la Luz y de Las Palmas. Esta información, que entre otras cosas consistía en un código, permitió que Iván Francisco se la diera a Aridane Santiago. Operación que se malograría al no poder identificar el contenedor en el Puerto de la Luz y de Las Palmas, que se encontraba en tránsito hacia un puerto africano.

Viaje a Brasil

Posteriormente, y en fechas cercanas al día 10 de diciembre de 2014 Sergio Carlos facilitó a Iván Francisco el nombre del buque que nuevamente traería sustancias estupefacientes que habían sido adquiridas por Aridane Santiago y Modesto, siendo éste último, el encargado de ir a Brasil a negociar el pago, la adquisición y la forma de entrada, en este caso en dirección a Valencia, lugar a donde Aridane Santiago y Francisco Javier se trasladaron luego que se confirmase la salida del buque en origen con la intención de recoger la cocaína cerca de la costa en una embarcación alquilada a tal fin una vez que la carga ilícita se arrojase por la borda del buque de transporte con unas boyas, operación que se malogró por el mal estado de la mar.

A su vez, Sergio Carlos era el encargado de extraer del contenedor donde venía la cocaína hasta el Puerto de la Luz y de Las Palmas mediante el sistema conocido en el argot policial como «gancho ciego», rompiendo para ello el precinto aduanero del citado contenedor donde venía la sustancia ilícita junto a mercancía legal, y sustituyéndolo luego por un duplicado que venía dentro junto a la cocaína a fin de no levantar sospechas, para luego sacar del recinto portuario la sustancia estupefaciente con destino a los jefes de la organización, con ayuda de otros trabajadores portuarios contratados puntualmente para esta labor auxiliar.

Modesto Santiago, que realizaba tareas de coordinación y dirección bajo las órdenes directas de su hijo Aridane Santiago, el 12 de diciembre de 2014 viajó desde Las Palmas a Madrid, y posteriormente rumbo a Sao Paolo (Brasil), para coger un vuelo interno en el país hasta Caporeira. Una vez allí, se puso en contacto con un distribuidor de cocaína brasileño a quién le lleva dos copias de las listas de buques en los que puede meter la sustancia, lista que previamente le había dado Iván Francisco Navarro Suárez, y que había conseguido gracias a Sergio Carlos y a Carlos Pardo. Posteriormente, éste último, en fechas cercanas al día 24 de enero de 2015 realiza todas las averiguaciones en relación a una lista actualizada de buques que hicieren el trayecto hasta el Puerto de la Luz y de Las Palmas durante el año 2015 desde el Puerto de Navegantes en Brasil, que hace llegar a través de Sergio Carlos a Aridane Santiago, que por fax se la remite a su padre Modesto Santiago en Brasil, a fin de concretar en alguno de ellos el transporte de la cocaína adquirida hacia Canarias.

También en fecha de marzo de 2015, Modesto Santiago volvió a Brasil con idéntica finalidad. Y paralelamente, y en las mismas fechas -enero/febrero de 2015-, el otro jefe de la organización, Francisco Javier el 'pisahuevos' viajó a Colombia vía Cuba, en compañía de su subalterno Rayco Del Rosario, para culminar la negociación con el cártel colombiano de la operación de traslado hasta Gran Canaria de dicha sustancia, que se produciría en dos envíos, el primero en marzo que se malograría al no poder extraerse la cocaína de un contenedor en tránsito hacia un puerto africano, y la segunda mediante el envío de casi 200 kilogramos de cocaína en un contenedor dentro del buque MSC denominado «Luna Maersk», que partiría del puerto de Navegantes en Brasil a finales de mayo de ese año y arribaría al Puerto de la Luz y de Las Palmas en torno al 12 de junio.

El procesado Aridane Santiago y los acusados Francisco Javier y Modesto fueron las personas encargadas de dirigir y coordinar esta operación por la que, en el mes de junio de 2015, trasladaron hasta el Puerto del Muelle de la Luz y de Las Palmas 198,48 kilogramos de cocaína con una riqueza media del 83,73 por ciento, sustancia que en el mercado habría alcanzado un valor de 1.188.000 euros. Aridane Santiago fue el encargado de recibir la información relacionada con el número de serie del concreto contenedor donde venía la droga, mediante un código secreto que conocían él y su interlocutor colombiano, así como la cantidad concreta de cocaína y el número de bultos en los que venía, compartiendo dicha información con el 'Pisahuevos' y con su padre Modesto Santiago y que el primero facilitaría luego y pocos días antes a Iván Francisco para que éste se encargara de trasladarla a Sergio Carlosy Carlos Pardo para que, una vez arribado el buque al Puerto de la Luz y de Las Palmas, localizaran dentro del mismo el contenedor y lo descargasen en lugar propicio para la extracción.

Coordinación

En esta operación, que culminó con la llegada de la cocaína a Las Palmas de Gran Canaria el 13 de junio de 2015 Aridane Santiago, Francisco Javier y Modesto dirigieron y coordinaron a los también acusados Iván Francisco, Carlos Pardo y Sergio Carlos, de forma que el primero facilitó al 'Pisahuevos' días antes el momento de la llegada al Puerto del buque coordinando con el mismo la operativa de descarga con la identificación del contenedor; Carlos Pardo, la noche del 13 de junio prevista para la extracción localizó el contenedor con el manifiesto de carga del buque y facilitó dicha información a Sergio Carlos, quien con la colaboración auxiliar de otros trabajadores portuarios contra los que no se dirige la causa, procedió acto seguido a localizarlo en tierra para proceder a la extracción de la carga ilícita en la forma antes expuesta. Sin embargo, esta labor no se llegó a ejecutar al percibir que ese contenedor ya se encontraba bajo vigilancia policial, trasladando por ello que la operación se había malogrado a su jefe Aridane Santiago.

La cocaína venía en siete macutos, junto con una bolsa que contenía un precinto exactamente igual que el original que sellaba ese contenedor. Pudiendo identificarse el buque, su numeración y el concreto contenedor gracias a los dos acusados, trabajadores de la empresa Opcsa, estando encargado Sergio Carlos de su extracción en la forma antes expuesta, labor que no pudo ejecutar al darse cuenta de que estaba bajo custodia policial. El total de la droga transportada en esta operación fueron los 198,48 kilogramos de cocaína con una riqueza media del 83,73% expresada en cocaína base referidos, que tenían por tanto como destinatarios a los jefes de la organización, el 'Pisahuevos' y el procesado en rebeldía Aridane Santiago.

El 31 de mayo de 2015, el 'Pisahuevos' se reunió con Iván Francisco Navarro Suárez en una gasolinera situada en la autovía GC-1 con la finalidad de seguir impartiendo órdenes y coordinándose con este para la operación de extracción de la cocaína del contenedor.

Al acusado Iván Francisco le fue incautado en su domicilio de Las Palmas de Gran Canaria, el día 30 de junio de 2015, la cantidad de 1.885 euros, una motocicleta marca Piaggo, modelo Liberty 125, con placas de matrícula 1853-HMR y también poseía una cantidad preordenada para el tráfico de 99,12 gramos de cocaína con una riqueza media del 60,50% expresado en cocaína, que en el mercado hubiera tenido un valor de 6.000 euros, sustancia que estaba destinada a su distribución por encargo de su jefe Francisco Javier el 'Pisahuevos'.

También fueron interceptados algunos objetos que fueron utilizados por esta organización para realizar esta actividad ilícita.

Jerarquía

Francisco Javier el 'Pisahuevos' era el más alto jefe de esta organización de captación de sustancias estupefacientes, conjuntamente con el procesado Aridane Santiago, realizando labores de coordinación Modesto Santiago. Los pagos de la cocaína al cártel colombiano que la facilitaba se realizaban mediante transacciones de dinero en efectivo que hacían llegar a los mismos en vuelo hasta Madrid para luego por carretera trasladarlo a Portugal, y desde allí a Brasil y Colombia, llevándose el dinero en bolsos, utilizando a terceras personas para repartir las cantidades a fin de no levantar sospechas, habiendo efectuado traslados de esta forma de cantidades muy superiores a los dos millones de euros.

Francisco Javier Falcón Pérez actuaba siempre con pleno conocimiento de su mujer María Laura Quintana Pérez, que colaboraba con él al servir de enlace para las comunicaciones no telefónicas, así como custodiar en el domicilio común parte de las sustancias estupefacientes que utilizaban para su venta y distribución, así como dinero y joyas procedentes de las ganancias que reportaba la actividad de tráfico de drogas.

Por ello, en fechas próximas al mes de enero del año 2015, Francisco Javier, en compañía de Diego Iván Sánchez Giraldo y del acusado Rayco Del Rosario Sosa, viajaron a Colombia con la finalidad de cerrar el acuerdo para la importación de la cocaína que llegaría en junio de ese año, regresando a España en fecha de 13 de febrero de 2015. También Francisco Javier contaba en su organización con José Luis Medero Moiñas alias «El Cubano», persona encargada de realizar los contactos entre Colombia y España, siempre bajos las órdenes de Francisco Javier Falcón Pérez, habiendo la mujer de aquél, la acusada María Janeth Hoyos Morales, facilitado el nombre de su hermano en Colombia como enlace con el cártel colombiano a cambio de una comisión.

En fechas de primero de mayo de 2015, el acusado Rayco Del Rosario Sosa, bajo la dirección del 'Pisahuevos', organizó las tareas que tendrían que realizar los acusados Manuel Jesús Quesada Guerra, José Adrián Martín Rodríguez y Eduardo Santana Medina, para lograr poner en marcha un laboratorio para cortar, adulterar y empaquetar hachís, que estaba situado en un inmueble de la calle Montáñez en Tenerife.

Es por ello que el 13 de mayo de 2015, Rayco del Rosario Sosa portaba en su vehículo Opel Meriva, tres bolsas de grandes dimensiones que estaban llenas de tiras de cinta adhesiva cortada y usada para envolver las piezas de hachís, dándose la circunstancia de que entre las tiras se localizan pequeños trozos de sustancia rígida marrón que era hachís, y restos de material de globo usado para su empaquetamiento.

En la entrada y registro realizada el día 13 de mayo de 2015 en el inmueble referido y en el que se había instalado el laboratorio, se encontraron múltiples enseres para la fabricación y venta de la droga.

Junto a todo lo anterior se encontraron bolsas que contenían 27.500 gramos de resina de cannabis, preordenado para el tráfico, que tendrían en el mercado un valor de 137.500 euros.

'Cortaba' la droga

El acusado Óscar Alberto Lozada Paredes, formaba parte de la organización a las órdenes de Francisco Javier, encargándose de la labor de adulteración de la cocaína que éste le proporcionaba, entregándosela luego a Francisco Javier ya cortada para que el mismo la distribuyera a sus clientes, directamente y a través de otros acusados subalternos suyos. El 16 de junio de 2015, en el domicilio de Óscar Alberto Lozada Paredes de Las Palmas de Gran Canaria, se incautaron numerososefectos que tenían esa finalidad instrumental de adulteración de la cocaína.

El acusado Gustavo Granados Cardona se encargaba de cumplir las órdenes dadas por Francisco Javier el 'Pisahuevos', particularmente comunicar la salida del barco con la cocaína que llegara en junio de 2015, facilitar y comprar teléfonos móviles, e igualmente custodiar un laboratorio de adulteración de cocaína, que lo tenía en su domicilio situado en la calle Adargoma de Las Palmas de Gran Canaria.

Por su parte, el 'Pisahuevos' el día 18 de junio de 2015 tenía en una vivienda que tenía alquilada a través de su subalterno Rayco Del Rosario en Arinaga, una caja fuerte con 204.000 euros procedentes de la venta de sustancias estupefacientes.

También se encontró una cantidad de droga para el tráfico con un valor de 2.328 euros.

En el domicilio habitual del 'Pisahuevos' de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, junto su mujer María Laura que colaboraba con él en su custodia, el mismo 18 de junio de 2015, encontraron una caja con 21 relojes de pulsera adquiridos con el dinero proveniente del narcotráfico, así como 685.060 euros que provenían de las mismas ganancias, junto con 59 joyas de oro producto igualmente de las ganancias ilícitas del tráfico de drogas. También tenía, preordenada para el tráfico, drogas que tendrían en el mercado un valor de 173.969 euros.

También se le intervinieron varios vehículos y enseres.

El acusado Isidro Santana Sosa, junto al acusado Alejandro Samuel Santana Santana se venían dedicando al tráfico de anfetaminas, proveyendo de esta sustancia al 'Pisahuevos', así como a la venta de hachís y cocaína.

Isidro guardaba en su domicilio de Gáldar anfetamina, cannabis, hachís y cocaína con valor de más de 50.000 euros. También se encontraba en posesión de 10.105 euros proveniente de la realización de estas actividades ilícitas, cantidad que fue intervenida.

El acusado Alejandro Samuel guardaba en su domicilio de Las Palmas de Gran Canaria droga con valor de más de 80.000 euros.