La concejala Inmaculada Medina presenta una campaña de reciclaje. / C7

La paralización de la economía por la pandemia favorece la reducción de generación de basura

La capital recoge 543 toneladas menos de residuos en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2020 (-1,4%)

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La pandemia se ha dejado notar en la generación de residuos, pero no tanto en los domicilios, sino de modo especial los residuos que proceden de la actividad económica. Durante el primer trimestre del presente año, en la capital grancanaria se recogieron 38.646 toneladas de basura, lo que representa 543 toneladas menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando no se habían activado todavía las medidas de confinamiento. Esta bajada del 1,4% hay que explicarla a la luz de los acontecimientos que marcaron el planeta y que se reflejan en dos datos: la basura depositada en el contenedor gris aumentó en 518 toneladas (se pasó 31.733 a 32.251 toneladas) pero la recogida selectiva (-221 toneladas) y la de otros residuos (-830 toneladas) cayeron bastante.

La concienciación ciudadana respecto de la importancia de reducir la generación de residuos es un factor a tener cuenta si se levanta la vista y se hace un repaso de la evolución de los datos a nivel anual. Así, en 2020 se retiraron un total de 160.862 toneladas, lo que supone 4.825 toneladas menos que en 2019. Este descenso del 3% es algo más pronunciado que el de los años anteriores -tal vez el diferencial es la huella de la pandemia-, pero consolida una tendencia a la reducción que marcan tanto 2019 (-1,7% respecto a su precedente inmediato) como 2017 (-1,9%). La inercia solo se vio interrumpida por el comportamiento del año 2018, cuando la recogida aumentó un 1,1%.

Desde el servicio municipal de Limpieza se asegura que estos datos se deben «a una menor actividad de la hostelería y la restauración debido a la pandemia, pero no hemos disminuido la recogida selectiva en domicilio».

Las estadísticas de Limpieza confirman esta interpretación. La disminución de la recogida selectiva se entiende por la caída de los niveles de producción de papel y cartón comercial (24 toneladas menos, lo que representa un 9% inferior al año anterior), y de vidrio (un 12% más bajo).

Los datos

  • 1,01 kilos. Es la cantidad de basura que cada ciudadano deposita en el contenedor gris cada día.

  • 40,2 kilos. Son los kilos de residuos que separa cada vecino al año: 13,16 de papel; 14,43 de vidrio; y 12,61 de plástico. Es un 6,5% más que en 2019.

La pandemia ha marcado la respuesta de 2020 en el resto de residuos. Así, el año pasado, el servicio municipal de Limpieza registró descensos pronunciados en las estadísticas de recogida de residuos voluminosos (-14%); en las de los de tipo sanitario que no requieren tratamiento para su desinfección, como vendas, pañales o ropas de desecho (-73%), algo que puede explicarse por la ralentización de la atención sanitaria general durante la prevalencia del covid-19; en las de los neumáticos que están fuera de uso (-39%); y en las de Limpieza Viaria (-20%), que sufrió la falta de personal y, en ocasiones, su elevada edad media, que hacía que muchos de los empleados municipales fueran incluidos en los grupos de riesgo al principio de la pandemia.

También da medida del impacto económico de la crisis sanitaria el hecho de que se produjeran muchos menos residuos procedentes de la construcción, y eso que la actividad ha seguido tirando de la economía en la capital grancanaria. En este caso, el descenso es del 37%, según los datos que acumula el servicio municipal de Limpieza. La construcción generó en 2020 un total de 1.294 toneladas de residuos, mientras que en el año 2019 fueron 767 toneladas más.

Móviles y electrodomésticos

Sí subieron, en cambio, los residuos procedentes de aparatos electrónicos y eléctricos en un 4%, rompiendo así la tendencia a la baja que se había detectado en los años 2018 y 2019. Esto puede estar vinculado al hecho de la necesidad de renovación de equipos informáticos que surgió durante la pandemia, impulsada por el teletrabajo y las clases a distancia. Hay que recodar que en 2020 las ventas de los mayoristas informáticos se incrementaron un 19%, tal y como informó Europa Press en abril de este año.

También se produjeron aumentos importantes en los volúmenes de retirada de residuos peligrosos (+6%), de elementos con amianto (+13%) y, de un modo especial, de los aceites (+280%).

Respecto a esta última categoría, desde el servicio municipal de Limpieza se aseguró que «se han colocado más puntos de recogida de aceite», a lo que se suma el hecho de que «hay también una mayor concienciación de la ciudadanía» y por «las campañas llevadas a cabo por el Ayuntamiento en esta dirección».

Una ciudadana deposita las garrafas usadas en el contenedor amarillo. / Juan Carlos Alonso

Pese a que en el primer trimestre de 2021 se redujo la recogida selectiva, el esfuerzo de los ciudadanos separando el plástico, el papel y el vidrio siguió aumentando en 2020. Así el año pasado, el reciclaje aumentó un 1,3%, sumándose a los incrementos anteriores, esto es, el 6,1% de 2019; el 9,2%, de 2018; y el 5,6% del ejercicio de 2017.

Desde el grupo municipal de gobierno se asegura que «la gente se está concienciando cada vez más de la importancia del cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad. Por eso, aparte de las campañas que estamos llevando a cabo desde el Ayuntamiento, se están realizando diversas acciones en esta línea con Ecovidrio y Ecoembes, además del proyecto Horeca, que abarca a hoteles y al sector de la restauración, con el Cabildo y Canarias Recicla».