Paseo por la zona de la plaza de España. / JUAN CARLOS ALONSO

Los palmenses consideran que su calidad de vida es de las peores del país

El desempleo, el coste de la vida y los altos precios del mercado inmobiliario son los aspectos de los que más se quejan los vecinos

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Los residentes de la capital grancanaria consideran que su calidad de vida es de las peores del país. De acuerdo a un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en las quince ciudades españolas más pobladas, los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria son los quintos menos satisfechos del país con sus condiciones vitales. Solo en Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca y Murcia se puntúa menos el contexto en el que se mueven sus vecinos.

Lo que lastra la percepción de los ciudadanos de la capital grancanaria son básicamente todos los aspectos relacionados con la situación económica. Así, nuestros vecinos consideran que la situación del mercado laboral es la peor del país. Su percepción está motivada por el hecho de que los índices de desempleo son los mayores desde junio de 2015.

Y a ello se suma que tampoco contribuyen a desarrollar una visión más positiva el alto coste de la vida -solo en Murcia, Alicante, Barcelona y Madrid se quejan más de este aspecto- y el mercado inmobiliario, con precios inalcanzables para los niveles salariales de las islas. De hecho, solo en Palma de Mallorca, Madrid y Barcelona se tiene la sensación de que la situación es peor.

Tampoco la movilidad -cuyo concepto está cambiando el Ayuntamiento con su apuesta por los desplazamientos peatonales, la bici y el transporte público- o la Limpieza son dimensiones sociales en las que los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria se muestren satisfechos, de acuerdo a la encuesta de la OCU.

En el otro lado de la balanza, los aspectos más positivos en la vida de los vecinos de la capital grancanaria son los relacionados con la cultura, el ocio y el deporte, por un lado, y con los niveles educativos, por otro. Tampoco genera preocupación la situación de la seguridad ciudadana.