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Imagen de la jaula que se instaló en la calle Concepción Arenal. C7
Las Palmas de Gran Canaria declara la guerra a las palomas: se repartirán jaulas por azoteas

Las Palmas de Gran Canaria declara la guerra a las palomas: se repartirán jaulas por azoteas

Las pajareras, con capacidad para 20 aves, irán rotando por las casas de los vecinos que lo soliciten al Ayuntamiento

Javier Darriba

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 11 de abril 2024, 02:00

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El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria instalará pequeñas jaulas en azoteas de viviendas particulares para aumentar la eficacia de los controles de población de palomas en el término municipal. La concejala responsable del servicio de Salud Pública y Protección Animal, Carmen Luz Vargas, indicó que se colocarán veinte pajareras «que irán rodando por la ciudad», por aquellas azoteas que pongan a disposición los vecinos.

En cada una de estas jaulas caben veinte palomas, de modo que semanalmente se podría capturar un número máximo de 400 aves. A esto se sumarían las que entren en las grandes pajareras que está distribuyendo el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por zonas especialmente afectadas por sobrepoblación de palomas.

El pasado mes de marzo, el área de Salud Pública presentó un proyecto de piloto que consistía en la colocación de grandes jaulas de una sola dirección, lo que permite a las palomas entrar, pero no salir. Una vez dentro, las aves tienen acceso continuo a agua y alimento, garantizando así su bienestar mientras son revisadas diariamente.

Esta trampa fue colocada en la calle Concepción Arenal, en la zona de Mesa y López, pero al día siguiente amaneció vandalizada, de ahí que se optara por trasladarla a un lugar más protegido de ese entorno.

En ese momento se informó de la posibilidad «de instalar entre 8 y 10 jaulas adicionales, siempre con el objetivo de mantener un equilibrio saludable entre la presencia de estas aves y el bienestar de la comunidad».

Revisión veterinaria

Ahora se suma la propuesta de las pequeñas jaulas en azoteas, desde donde se realiza el control de la población. Los ejemplares capturados son sometidos a una revisión veterinaria para determinar su estado de salud. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no informó sobre si las palomas atrapadas son sacrificadas ya que la Ley de Bienestar Animal establece que «las entidades locales antepondrán el control poblacional no letal de la fauna urbana en sus planes de actuación en materia de protección animal garantizando los derechos de los animales». Hasta hace unos años, las palomas atrapadas -salvo las anilladas, que eran entregadas a las asociaciones colombófilas- eran sacrificadas con emisiones de dióxido de carbono, en lo que se llamó 'la muerte dulce'.

Pese a que otros municipios españoles están empezando a aplicar medios de control anticonceptivos, con la distribución de millo con un esterilizante que inhibe de forma temporal la capacidad de las palomas para reproducirse, Vargas descartó esta posibilidad en Las Palmas de Gran Canaria. «Para que sea efectivo, las palomas tendrían que comer siempre en el mismo sitio, pero son viajeros y, por tanto, no ofrece ninguna garantía de control», expuso.

Tampoco se ofreció información desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria sobre la situación de la población de palomas en la ciudad. Algunas fuentes consultadas por este periódico en el área de Salud Pública indicaron que las colonias de palomas en la ciudad pueden albergar algo menos de 8.000 individuos, pese a que las capturas se han ido reduciendo en los últimos años.

Hace una década, Salud Pública reiteraba unos 6.000 individuos cada año, pero en la actualidad los controles se quedan en unas 2.000 capturas.

Multas por dar de comer a las palomas

La edila destacó la necesidad de contar con la colaboración de la ciudadanía en el control de las poblaciones de palomas ya que buena parte de su éxito reproductor se explica por el hecho de que las colonias son alimentadas por los ciudadanos. Y ello pese a que se trata de una infracción contemplada en la ordenanza municipal, que castiga con multas de entre 150 y 1.500 euros a quien alimente en la vía pública a animales que pueden convertirse en plaga.

Estos datos fueron dados a conocer durante una comparecencia que ofreció Carmen Luz Vargas, durante la celebración de la comisión de Bienestar Social, en base a una petición de información realizada por la concejala del Partido Popular, María Mas sobre «la situación de la plaga de palomas en la ciudad y especialmente en el entorno de Mesa y López».

En su opinión, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria debería optar por el uso de alimento esterilizante ya que «no causa daño ni perjuicio al animal».

Asegura que en el entorno de Mesa y López la plaga de palomas se ha agudizado en los últimos tiempos, hasta el punto de que ya hay terrazas que han decidido no servir comida fuera «por el problema de salud que puede generar la transmisión de enfermedades de las palomas».

Y dudó de que a medio plazo se vaya a notar mejoría con el recurso de las jaulas.

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