Imagen de un fusil incautado a uno de los miembros de la banda, junto a un fardo de cocaína en la playa de Medio Almud. / POLICÍA NACIONAL

Tribunales

Operación Volcán: Se juegan 18 años de cárcel por un alijo de dos toneladas y media de cocaína

La Fiscalía acusa a 14 supuestos integrantes de una banda criminal que introdujo el cargamento de coca más grande de la historia de Gran Canaria

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Se trata del mayor alijo de cocaína incautado por las autoridades en suelo grancanario, un cargamento de 2.505 kilogramos de polvo blanco, con una pureza del 81,4% que alcanzaría un valor en el mercado negro de 84,69 millones de euros. Estos 125 fardos fueron aprehendidos dentro de la Operación Volcán, un dispositivo que llevaron a cabo de forma conjunta efectivos de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria y que ahora, tras una instrucción judicial compleja, ya cuenta con una acusación de la Fiscalía Provincial, que pide penas que van de los 18 años y medio a los 12 para 14 individuos que formaban esta presunta banda criminal.

El Ministerio Público interesa penas de 18 años y medio y multas de 508 millones de euros para cada uno de los nueve acusados y 12 y el pago de 200 millones para los cinco restantes de forma individual. La cuantía total de las sanciones asciende a 4.572 millones de euros, según esta parte.

El fiscal Antidroga de Las Palmas, Antonio Amor, sostiene que estos 14 acusados se habían constituido en 2018 como un grupo organizado y estructurado con reparto de funciones para introducir cocaína vía marítima en Gran Canaria y todo ello para su posterior distribución y venta. La banda disponía de grandes medios, instrumentos y recursos económicos que les permitieron adquirir dos embarcaciones semirrígidas que atracaron en Mogán y Puerto Rico y que utilizaron para navegar hasta el punto acordado con los proveedores de la droga donde realizarían el transbordo. También alquilaron vehículos y adquirieron varias furgonetas y turismos para trasladarse y organizar el golpe así como para cargar la droga. La banda además disponía de armas «para asegurar las operaciones», en concreto un fusil Colt AR-15 del calibre 5,56x45 mm., una pistola del calibre 9 y una pistola de aire comprimido.

Para guardar la droga que iban a desembarcar hasta que llegara el momento de poder venderla, alquilaron una villa en Tauro y otra en San Agustín, inmuebles que utilizarían los cabecillas -una pareja de hermanos vecinos de la capital grancanaria- para preparar la operación. Ellos contactaron con los proveedores de la cocaína por medio de dos procesados que se encuentran declarados en rebeldía y, junto con cinco integrantes más de esta supuesta organización criminal, «planificaron y organizaron el desembarco de la droga», determina la Fiscalía.

Uno de los hermanos adquirió las dos zodiacs, envió un coche desde la península a Gran Canaria, se encargó de conseguir los vehículos destinados para el transporte de la droga y reservó las viviendas para varios de los investigados. El otro, junto a uno de sus colaboradores estrechos, alquilaron la villa de Mogán.

Otro de los procesados asesoró a los hermanos en la adquisición de las lanchas «aprovechando su experiencia en actividades delictivas similares», trajo matrículas dobladas desde la península para colocarlas en las furgonetas, coordinó la llegada de las neumáticas a la nave nodriza y el trayecto desde allí hasta la playa y pilotó una de las zodiacs.

Un detenido gestionó la recogida de la droga en la playa, coordinando el operativo con el resto de portadores, prestó su identidad para la adquisición de un coche, recaudó dinero, realizó pagos de los gastos y era el encargado de buscar en el aeropuerto a los que venían de fuera para participar en el desembarco. Hubo un miembro que alquiló la villa de San Agustín, compró una furgoneta y alquiló otra y dio seguridad portando armas.

Otra persona de confianza de los hermanos fue el encargado de llevar los teléfonos móviles que usarían en la operación desde Madrid a Gran Canaria y también descargó los fardos.

Los cabecillas designaron a otro miembro de la banda la tarea de alquilar a su nombre una furgoneta y ayudó a descargar la mercancía, junto a un equipo de porteadores compuesto por cinco personas más que, aparte de esto, transportarían la droga.

Imagen de parte de alijo incautado.

El golpe

Como este organigrama, a la 1.30 de la madrugada del 13 de noviembre de 2018 en la playa de Medio Almud, los procesados -mediante las dos zodiacs semirrígidas- introdujeron 2.505 kilogramos de cocaína con una pureza del 81,465% para su posterior distribución y venta.

Uno de los hermanos estaba vigilando la entrada y salida del acceso la playa para coordinar y asegurar el desembarco de la droga mientras que otro acusado portaba el fusil cargado y dispuesto para disparar, mientras los demás se ocupaban de la descarga de la cocaína.

Los dos primeros fueron detenidos de inmediato por agentes del Grupo II de la Udyco de la Policía Nacional y el resto comenzó a huir a la carrera del lugar. En la playa capturaron al otro cabecilla junto a cuatro miembros más, mientras que el resto pudo escapar. Una de las lanchas neumáticas quedó varada en la orilla y otra huyó hacia la playa de los Frailes, pero fue intervenida en Puerto Rico por un amplio dispositivo policial apoyado por un helicóptero.

Posteriormente, a las 5.15 de la madrugada detuvieron a otro acusado en la carretera GC-500; a las 6.20 horas capturaron a tres más cuando iban a entrar en un hotel en Mogán y a las 7.40 apresaron a otro en San Agustín. La Operación Volcán siguió en marcha hasta que el 21 de noviembre de 2019 apresaron a los dos últimos.

Este caso está pendiente de señalamiento por la Sección Primera de la Audiencia Provincial.