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San Nicolás demanda atención

Carencias. Vecinos del risco reclaman al Consistorio capitalino más inversión para atender sus necesidades de alcantarillado, limpieza, aparcamiento y transporte público

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

«No nos sentimos protegidos ni defendidos en ningún momento por la Concejalía de Distrito», expone Israel Medina, presidente de la asociación vecinal y cultural Cofiris de San Nicolás, quien denuncia la poca atención que recibe este barrio capitalino por parte del Ayuntamiento. «Estamos muy abandonados», expone al referirse a las muchas carencias que presenta este núcleo. Lamenta que los proyectos que se plantean para mejorar las condiciones del risco y de las personas que viven en él no llegan a materializarse.

«El proyecto para el alcantarillado de la calle Padre Francisco Rodríguez Pérez fue el más votado en los Presupuestos Participativos de 2018 y no se ha hecho nada», pone a modo de ejemplo de la circunstancia que denuncia. Añade que desde el Ayuntamiento se le comunicó que la actuación se acometería «en 2020, pero tampoco se hizo y ya estamos en 2021 y vamos por el mismo camino».

La asociación Cofiris recuerda que la propuesta de alcantarillado de la calle Padre Francisco Rodríguez Pérez fue la más votada en los primeros Presupuestos Participativos de la ciudad y sigue sin ejecutarse

Señala que el anillo viario del barrio es otra muestra de que los planes no se ejecutan. Así, indica que esta intervención para conectar la calle Nilo con Sierra Nevada y Plataforma de San Nicolás solo estaba pendiente para culminarse del derribo de una edificación, que se encuentra fuera de alineación y solo permitía el paso de peatones, y el Ayuntamiento expropió.

Sin embargo, dice que esa demolición no se ha llevado a cabo. Explica que «desde la legislatura anterior le están pagando el alquiler» a los vecinos que residían en ese inmueble.

El portavoz vecinal se queja de que haya dinero pero no se destine a responder a las necesidades de barrios como el suyo. Y es que apunta que el viceportavoz de CC-UxGC, David Suárez, informó que en 2020 el Ayuntamiento solo se gastó 10 millones de los 66,5 que tenía disponible en el presupuesto.

«No entendemos que no se gaste este dinero», dice el portavoz vecinal de un barrio en el que «hay calle cayéndose a cachos, con las alcantarillas por fuera».

Asimismo, comenta que se ha hablado muchas veces de intervenir el castillo de San Francisco, pero «sigue abandonado», y tampoco se ha atendido las necesidades de las casas del patronato del mismo nombre, «que tienen más de 55 años».

En el listado de cosas por hacer, el presidente de Cofiris también anota los Barrios Pendientes, un proyecto municipal de rehabilitación de los riscos de San Nicolás, San Roque, San Juan y San José y San Francisco que ha buscado la implicación de los ciudadanos para definir estrategias futuras en cuanto a urbanismo en estos espacios y que califica de «pérdida de tiempo».

Y es que señala que «esto no avanza» y se pregunta «¿cuándo vamos a empezar a ver obras de los Barrios Pendientes?». Y es que considera que «todo está en el aire, todo es publicidad» y critica el que «todo se queda en palabras y reuniones». Medina achaca la falta de respuesta a barrios como el suyo a «una mala gestión del Ayuntamiento».

La falta de limpieza y cuidado de las zonas verdes, el que no se acondicionen zonas de aparcamiento, la existencia de casas abandonadas que no se tiran y se han convertido en pequeños vertederos o la falta de un tramo de valla en Sierra Nevada para seguridad de los peatones son otras quejas del portavoz de Cofiris.

El problema de la guagua

Pero si hay un problema que preocupa a los residentes en la parte alta del risco es la supresión «de cinco paradas de guaguas» que trajo el cierre de un tramo de Sierra Nevada, el 14 de febrero de 2018, y ha trastocado la vida de las personas mayores y con problemas de movilidad.

Medina recuerda que la idea era que la vía estuviera cerrada seis meses para construir el mirador de Punta de Diamante, pero la aparición de restos de la muralla de la ciudad «lo paró todo y ahora están pendiente de negociaciones con Defensa».

«La lucha de los vecinos es la guagua», afirma Paca Rosa Suárez, una de las afectadas que dice hablar en nombre de quienes como ella viven en la zona de bloques de Sierra Nevada. Y es que señala que ahora «la guagua nos deja en el Hospital (Militar) y si traigo bolsas de la plaza tengo que caminar mucho para llegar a mi casa y las personas mayores que viven detrás del Hospital, se ven fatigadas».

Además, califica de «excusa» que desde el Consistorio se les diga que «la guagua no puede dar la vuelta detrás del castillo», porque «las de las excursiones dan la vuelta y tienen 60 plazas», y pide que se aumente la frecuencia del servicio en horas punta, porque «a veces la 80 viene que no cabe una mosca».

Medina también indica que «hemos pedido una guagua pequeña como la de San Juan» y que el problema de acceso al Ceip Guiniguada por los aparcamientos indebidos no se ha resuelto.