Daniel González muestra las huellas de las filtraciones fecales en su garaje. / cober

«El miedo es que se venga abajo la pared y coja a alguien»

Vecinos de Pieltas denuncian las filtraciones de aguas fecales que sufren desde hace tres años. Piden una solución urgente.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

Tres años con filtraciones de aguas fecales. Eso es lo que denuncian vecinos de la carretera general de Piletas afectados por un situación que comenzó en «octubre de 2018» y aún no se ha resuelto, a pesar de que aseguran que no se han cansado de r emitir escritos «al Ayuntamiento y a Emalsa» dando cuenta de un problema que les mantiene en vilo.

«Los técnicos de Emalsa estuvieron aquí cinco o seis veces y un día analizaron el agua que salía del garaje de un vecino y dio positivo en aguas fecales», explica Agustín Sosa, uno de residentes preocupados por unas filtraciones que está afectando al muro exterior de su vivienda.

Añade que, ante estos resultados, «nos dijeron que iban a comunicarlo a la empresa y que ya vendrían». Pero en vista de que no se acometían acciones y en busca de una solución, «hablamos con el Ayuntamiento».

Además, señala, «vino la concejala Inmaculada Medina con los técnicos, en mayo» y «nos aseguró que en el verano esto estaría resuelto porque se iba a realizar una obra» para solventar el problema que se registra en la entrada al barrio de Piletas «cada vez que llueve», porque revienta la arqueta «y todo esto se inunda de aguas fecales, toda la rotonda».

«Nos dijo que una vez se hiciera esta obra, se conectaría también esta parte y ya se resolvía el problema. Pero nosotros no hemos visto ni obra ni nada», lamenta.

«El miedo es que se venga la pared abajo y coja a alguien, porque se está levantando por abajo y si esa pared se sopla y se me cae, la responsabilidad va a ser para mí», dice respecto a la inquietud que le causa este problema que tiene en su residencia. Pues recuerda que, como el resto de afectadas, está al pie de una acera de mucho tránsito. «Por aquí pasa un montón de gente al día. Todo el que baja de Ciudad del Campo caminando pasa por aquí y también muchos niños de camino al colegio», señala.

Por eso, indica, han insistido en sus demandas al Consistorio capitalino al que han informado «de que la situación se sigue agravando», pero «no nos han dado ninguna respuesta».

Agustín Sosa afirma que la tubería que señalan como origen del problema de filtraciones que afecta a los vecinos de esta parte de Piletas «lleva 80 años puesta aquí» y no conocen el estado en el que se encuentra, «pues se ha roto como unas 5.000 veces».

Comenta que precisamente la antigüedad de esa conexión que « está puesta antes que las casas» es la que hace que «cada mes o dos meses vengan a repararla porque es de cemento».

Estos hechos le hacen asegurar que «esto ya pasa de ser un problema de filtraciones a ser un problema grave», pues teme que «se caiga una pared» y cause algún daño personal. De ahí que reclame que «metan una cámara» en la conexión «para comprobar su estado», porque «esto se repite».

Asunción Domínguez explica que las filtraciones que sufre en su garaje son de tal magnitud y frecuencia que incluso en determinados momentos «hay que dejar el coche fuera», porque esas aguas fecales llegan más allá de la acera. Y denuncia que a esto se suma «el mal olor que hay».

Añade que en su caso recibió una llamada de «Emalsa y me dijo que la avería de mi garaje le tocaba al Ayuntamiento y que me pasara por las oficinas con la escritura de mi casas y el DNI para darme 300 euros por daños y perjuicios». Una propuesta que dice que rechazó bajo el argumento de que «yo no quería daños y perjuicios, sino que arreglaran esto».

«Están asumiendo la responsabilidad», apunta Agustín Sosa ante este hecho. Sin embargo indica que ante la denuncia de los vecinos, Emalsa señala al Ayuntamiento como responsable y la administración municipal hace lo propio con la compañía.

Arriba, Agustín Sosa señala el estado de su muro. Sobre estas líneas, la tubería que cree origina el problema. / Cober

Asunción añade que «la situación es cada vez peor» y que «al principio salía poquito, pero ahora es que sale un montón y las paredes se están pudriendo».

Además, comenta que hay días en que es tanta el agua que sale «que la gente no puede ni pasar por aquí», dice señalando la calle. Y que «los fines de semana» la situación se agrava «porque con esto del precio de la luz, la gente aprovecha para poner lavadoras».

Añade que esa agua ha sido analizada por técnicos de Emalsa, «que vinieron tres veces y dijeron que era de la cloaca». Pero no volvieron, expone.

Daniel González explica que la tubería que señalan como el origen de estas filtraciones «pasa por los jardines de todas las casas» de esta parte del barrio de Piletas.

«Esto ya pasa de ser una preocupación y puede ser un problema grave de salud para nosotros, porque los vecinos que tenemos que estar todo el día tragando olores, quitando la hierbas que sale y con cuidado de que la gente no pise. Es un sinvivir ya», reconoce Agustín Sosa.

Añade que la pintura no dura nada en las fachadas y muros exteriores de las residencias afectas por esa filtraciones. «Esta pared está pintada hace un año y está llena de humedades, además de que se me está partiendo», dice al referirse al muro exterior de su jardín.

Los vecinos reconocen que no saben «qué más hacer» y piden «que nos resuelvan el problema».