Imagen de archivo de la sede de la Ciudad de la Justicia, en la capital grancanaria. / C7

Caso 18 Lovas: la defensa de Eustasio López recurre dada «la carencia de sólidos indicios racionales»

En el escrito se subraya que el empresario «tenía la absoluta convicción de que estaba en presencia de personas adultas mayores de edad»

CANARIAS7 las palmas de gran canaria.

La representación legal del empresario Eustasio López (Lopesan), con el abogado penalista José María Palomino al frente, ha recurrido en reforma ante el Juzgado de Instrucción número 2 de la capital grancanaria -y subsidiariamente en apelación ante la Audiencia Provincial- el auto con fecha del pasado 30 de noviembre que acordó el procesamiento del citado empresario y otras cinco personas por el conocido como caso 18 Lovas.

El citado juzgado incluyó a Eustasio López entre los seis implicados en el caso, junto con Agustín Alemán Barreto, alias Yino (el presunto cabecilla de la trama), Eugenio Hernández de León, Antonio Dascenzo, Domingo Hernández Tarajano y Emilio Cabrera Caballero. El juez fijó fianzas que sumaban en total 1.263.900 euros. La investigación se centra en una red que presuntamente captaba a chicas menores de edad desde 2015 y, al menos, hasta la segunda mitad de 2016 a través de 18 Lovas, una agencia de azafatas, gogós o animadoras «con eventos en toda España», tras la que supuestamente se escondía un negocio de prostitución de menores, según el auto de procesamiento.

En el escrito presentado, se señala que no hay argumentos para el procesamiento de Eustasio López, se subraya su colaboración en todo momento en la investigación y se recuerda que las dos jóvenes con las que se le relaciona ofrecieron versiones que contradicen el relato que hace el juez en su auto. En concreto, se solicita al juzgado que «se dicte resolución dejando sin efecto el procesamiento» de Eustasio López «dada la carencia de sólidos indicios racionales de criminalidad contra el mismo, en los términos exigidos en el artículo 384 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal».

La resolución recurrida «se ve obligada a partir de una sospecha, presunción o conjetura, en absoluto acreditada»

Según el auto, el empresario hotelero habría participado en 2016 en una fiesta organizada por Yino Alemán en un chalet de la zona de Ayagaures, en el sur de Gran Canaria, y en la que dos de las víctimas que entonces eran menores de edad consumieron alcohol junto a otras ocho jóvenes adultas, se bañaron en una piscina y mantuvieron relaciones íntimas con adultos.

Sobre lo ocurrido, en el escrito de la defensa se incide en que las jóvenes presentes en la fiesta presentaban «todas ellas apariencia de personas adultas, como es perfectamente constatable en los selfies incorporados a la causa. No se trata pues de menores de 8 o 10 años, ni tampoco de 'adolescentes'. Todas ellas eran mayores de edad, salvo las supuestas Víctimas I y XVII, a quienes les restaba escasos meses para serlo». «Esta circunstancia sobre la edad concreta», agrega el escrito, «era totalmente desconocida» por el empresario. «Nadie le advirtió de ello. Ignoraba además que ambas personas fueron aleccionadas por un tercero para sostener que eran mayores de edad, y que ellas mismas querían hacerse pasar por personas adultas. Con base en un elemental principio de confianza, tanto en quien le había invitado, como en las propias asistentes», Eustasio López «tenía la absoluta convicción de que estaba en presencia de personas adultas mayores de edad. En ese convencimiento se desarrollaron los acontecimientos». Asimismo, se subraya que en presencia de Eustasio López «nunca se habló de precio ni de prostitución; no se hizo pago alguno; ni se convino o reconvino condiciones económicas». Agrega la presentación legal del empresario que este «no conoce ni ha tenido contacto nunca, personal, telefónico o de cualquier otra naturaleza», con el presunto cabecilla de la trama, «que según ha sabido después, fue la persona que trasladó en su vehículo a dichas chicas hasta la puerta de la finca, sin acceder al recinto».

Tras ese relato, la defensa cuestiona el argumento central del juez a la hora de procesar a Eustasio López: «Para sortear estas circunstancias y sostener la posible concurrencia de un dolo eventual o de indiferencia, la resolución recurrida se ve obligada a partir de una sospecha, presunción o conjetura, en absoluto acreditada: que el procesado se representó una duda sobre la edad y pese a ello persistió en su proceder. Todo lo contrario», pues el empresario «ha sostenido siempre, con persistencia y sin contradicción, su no participación, voluntaria y consciente, en ilícito penal alguno». Así lo corroboró en un escrito aportado el 1 de marzo de 2017 e igualmente en su declaración judicial. «Y podrá alegarse de contrario que se trata de una manifestación interesada por parte de quien es investigado en una causa penal» prosigue el escrito, «pero es que esa misma convicción la compartieron las demás personas presentes en el lugar (...) Queda pues acreditado el razonable 'error' padecido por parte del procesado; y demostrado asimismo que dicho 'error' fue compartido por otras personas».