Imagen de las dos torres desde el parque del Canódromo. / C7

Vía libre al recurso de Ben Magec contra el canódromo

Las obras entran en pausa tras consolidar la altura prevista. Ha habido caída de cascotes que han condenado el acceso al aparcamiento del supermercado contiguo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Mientras la segunda torre del Canódromo ha continuado creciendo hasta consolidar su altura máxima, la batalla legal prosigue en el juzgado. Un auto de lo Contencioso-Administrativo 5 de Las Palmas de Gran Canaria acaba de desestimar las alegaciones que presentaron tanto el Ayuntamiento capitalino como la empresa Realia Business para impedir la presentación de una demanda por parte de la federación ecologista Ben Magec-Ecologistas en Acción contra la licencia de obra.

En febrero de este año, el colectivo ecologista solicitó a la justicia que declara la nulidad de la licencia de obras concedida el 22 de noviembre de 2006 -prorrogada luego el 5 de noviembre de 2008- «por ser contrario a derecho» tanto los planes generales de ordenación urbana de 2000 y 2005, como el plan especial del Canódromo de 2003, «a cuyo amparo fueron otorgadas y se ejecutan».

Ben Magec-Ecologistas en Acción trata de demostrar que las determinaciones urbanísticas contenidas en el Plan General de Ordenación Urbana de 2005 «son tributarias» del planeamiento general del año 2000, y especial del 2003, que fueron anulados por el Tribunal Supremo en 2014. Y, además, reclama que se declare, de forma subsidiaria, la nulidad de la licencia «por no estar adaptado el proyecto de obras al Código Técnico de la Edificación».

La personación de los ecologistas en este largo proceso judicial, cuyos primeros pasos se dieron con la denuncia de la asociación de vecinos Ciudad Alta hace ya dieciséis años, se intentó frenar tanto por parte del Ayuntamiento como de la empresa.

Extemporaneidad

El Consistorio capitalino planteó la inadmisibilidad del recurso por considerarlo extemporáneo; y Realia, por su parte, solicitaba lo mismo al entender que el asunto ya estaba juzgado y que Ben Magec carece de legitimación para personarse en el caso

Respecto a la pretensión municipal, el magistrado Ángel Teba García responde que no está acreditado el momento en que la federación ecologista tuvo conocimiento de los hechos.

Y, en cuanto al argumento de cosa juzgada, «resulta prematuro un pronunciamiento de tal calado en este estadio procesal habida cuenta de la complejidad del procedimiento y de las alegaciones vertidas por Ben Magec-Ecologistas en Acción a la hora de deslindar este procedimiento del resuelto por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de 13 de noviembre de 2012». Este fallo decretaba la vigencia de la licencia de obra, si bien acotaba el plazo que tenía la constructora para hacer la obra de dieciséis meses y cinco días.

El auto judicial desestima, por tanto, las alegaciones del Ayuntamiento y de Realia, «y, en consecuencia, se alza la suspensión que venía acordada, debiendo continuar el trámite del presente recurso, declarándose las costas de oficio». Contra la determinación judicial no cabe la interposición de recurso alguno, tal y como aclara el magistrado en la parte dispositiva.

Paralización de la obra

Mientras se dilucidaba este recurso en vía judicial, las obras que suponen levantar dos torres de catorce plantas de altura en el corazón de Schamann habían seguido al amparo del permiso que le concedió el Ayuntamiento a Realia en mayo de este año. Pese a que otra sentencia de febrero daba por caducado el permiso, la asesoría jurídica municipal entendió que no se había declarado la firmeza de la caducidad y, además, que el permiso se basaba en un reformado del proyecto presentado por la constructora en abril de 2019.

Así, los trabajos se aceleraron en los últimos tiempos, si bien desde hace dos semanas se han frenado. Desde Realia se informa de que las obras no está paradas sino que han finalizado los primeros lotes y ahora está en licitación nuevas unidades de obra.

La caída de cascotes ha cerrado el acceso al aparcamiento del supermercado. / C7

La situación se ha complicado en los últimos días. Entre el sábado y el lunes se ha producido una caída de cascotes procedente de una torre del Canódromo al suelo que ha obligado a cerrar el acceso al aparcamiento del supermercado que Mercadona tiene junto al parque de los galgos.

Cualquiera que se acerque a la zona puede observar grandes trozos de ladrillos que han aplastado una parte de la valla metálica que separaba la obra del acceso al parquin del supermercado que está en la calle Obispo Romo.

El riesgo de desprendimientos también ha obligado a cortar un carril de circulación en la calle Henry Dunant, lo que está provocando retenciones diarias en esta vía básica para conducir a la parte baja de la ciudad de buena parte del tráfico que viene de Escaleritas. La circulación se complica por el hecho de que justo en el lugar en que se ha cortado el tráfico está operativo el colegio San Miguel Arcángel.

«En estos momentos se están instalando las medidas de seguridad adicionales y se ha acordonado la zona en coordinación con la Policía Local», explicaron desde Realia Business, «la dirección facultativa está estudiando qué medidas son necesarias para evitar nuevos desprendimientos en caso de que se repitan, como en esta ocasión, vientos de hasta 120 kilómetros por hora».

Una de las opciones que se baraja es instalar una red que cubra el edificio para que, en caso de nuevos desprendimientos, no afecten a la vía.