En la imagen, Poli Díaz cuando fue detenido por la Policía Nacional por un delito de violencia de género. / C7

La jueza que investiga a Poli Díaz lo denuncia por planear su asesinato y el de su ex desde la cárcel

Un amigo del expúgil envió una carta a la magistrada para alertarla del plan ideado con otro preso también investigado por amenazarla de muerte

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La magistrada titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, María Auxiliadora Díaz, ha denunciado al expúgil Poli Díaz por haber -presuntamente- planeado su asesinato, el de su expareja, sus hijas y su madre, todo ello desde la prisión de Salto de Negro donde se encuentra recluido desde el pasado 25 de junio. La jueza denunció estos hechos el pasado lunes en el juzgado de guardia después de recibir una carta en la que un supuesto amigo del 'Potro de Vallecas' le advirtió de que este le había llamado desde el centro penitenciario en varias ocasiones para contarle sus intenciones y pedirle ayuda para perpetrar los crímenes. Además, le indicó que contaba con un cómplice que era un recluso con el que coincidió en el módulo y que también está siendo investigado por haber amenazado de muerte a María Auxiliadora Díaz. El mismo ahora se encuentra en libertad provisional.

Según fuentes judiciales, el pasado lunes la magistrada María Auxiliadora Díaz recibió en su despacho en la Ciudad de la Justicia una carta sellada en Madrid y sin remitente. La misma estaba escrita a ordenador por una persona que decía ser vecino del expúgil desde hacía 30 años y que se veía en la obligación de poner en su conocimiento unos «graves delitos» después de haber recibido numerosas llamadas de Poli tanto a su móvil como a su teléfono particular desde el centro penitenciario de Salto de Negro. El autor de la misiva detalló que Poli le había manifestado su intención de «matarla y quitarle la vida», escribió textualmente, tanto a la magistrada como a su expareja y familiares en cuanto saliera en libertad del módulo seis de la prisión en la que sigue como preventivo. Todo ello, según las mismas fuentes, esgrimiendo «motivos esperpénticos» que pasaban por vengarse de su expareja por haberla denunciado por violencia de género y de la jueza que instruye este procedimiento por haberlo mandado a prisión.

Añadió en la carta que Poli Díaz le dio detalles relevantes como que para perpetrar sus ideas criminales, iba a contar con la colaboración de otro recluso llamado Domingo D.M., que estaba en prisión provisional por haber amenazado también de muerte a María Auxiliadora Díaz y conocía, supuestamente, donde vivía en Gran Canaria.

Dijo tener VIH

El supuesto amigo del 'Potro' prosiguió la misiva diciendo que le había pedido por teléfono que le consiguiera algunos datos personales de la magistrada -utilizando sus contactos ya que es policía retirado- e incluso que había hablado con un conocido traficante de cocaína en la prisión que le iba a proporcionar a Domingo D.M. y a él sendas armas con silenciadores y documentación falsa para poder salir en barco huyendo hacia Venezuela después de cometer los asesinatos.

El exboxeador siempre utilizó durante las llamadas, según el autor de la carta, la expresión «lo juro por mi padre que en gloria esté» y se jactó de que era portador del virus VIH: «No llegaré a los 60 años, así que me da igual quitarles de en medio a todos ustedes», le exclamó Poli por teléfono refiriéndose a las destinatarias de las amenazas.

Medidas de protección

La magistrada, en la denuncia presentada el lunes y que fue incoada por el Juzgado de Instrucción número 2 de la capital grancanaria, interesa que se acuerde «como medida cautelar» una orden de alejamiento de 100 kilómetros del investigado Domingo D.M. con respecto a ella, ya que se encuentra en libertad provisional desde el pasado 9 de noviembre.

Esta solicitud la formula por el «gran temor» que tiene de que este individuo «pueda llevar a cabo sus amenazas» de muerte, toda vez que manifiesta «una fijación personal» con la magistrada «desde hace más de diez años».

María Auxiliadora Díaz declinó ayer hacer manifestaciones sobre este asunto a este periódico.

Piden una orden de alejamiento de 100 kilómetros y el juez concede uno

En el procedimiento abierto contra Domingo D.M. por amenazar de muerte a la magistrada María Auxiliadora Díaz, tanto la acusación particular como el Ministerio Fiscal han pedido que se le imponga una orden de alejamiento de 100 kilómetros, en contra del criterio del instructor que la dejó solo en uno.

En un auto dictado el 9 de noviembre, el Juzgado de Instrucción número 6 de Las Palmas de Gran Canaria determinó su puesta en libertad tras estar un año preventivo, pero no accedió a la petición del fiscal de prohibirle acercarse a la jueza en un radio de 100 kilómetros dada su gran peligrosidad. Esta resolución fue recurrida tanto por el fiscal como por la magistrada y ahora, tras recibir la carta en la que se desvelaban los presuntos planes criminales de Poli Díaz y Domingo D.M. en su contra, han vuelto a solicitar en la denuncia que se amplíe la medida cautelar de seguridad con carácter urgente.

Hay que recordar que Domingo D.M. amenazó de muerte a María Auxiliadora Díaz y la atosigó con cientos de mensajes en las redes durante un periodo prolongado de tiempo y hasta su detención. El investigado incluso merodeó por el juzgado hasta que en agosto de 2011, la Policía Nacional remitió un atestado en el que se recogía una llamada al 112 que realizó Domingo D. M. en la madrugada del 3 al 4 de agosto. En la misma, amenazaba de muerte a Díaz y a su ex: «Llevo dos años sufriendo, estoy lleno de odio, voy a matar a mi expareja y a una juez de Las Palmas... Estoy lleno de odio, se lo digo en serio, voy a matar a esas dos personas, o me suicido o las mato a esas dos mujeres, lo tengo decidido», exclamó, añadiendo que lo tenía «decidido, tengo un arma de fuego, el odio que tengo por dentro no se cura, llevo dos años sufriendo día tras día, he seguido a esas dos personas hasta el domicilio, sé donde viven y todo, o me suicido o las mato a esas dos personas, a la juez y expareja, es fuerte el deseo de venganza que tengo, me hicieron mucho daño».

La Policía Nacional encontró en su casa veneno de pez globo, bridas, sangre contagiada de sida, vello púbico guardado en botes, pornografía infantil y decenas de fotos de la jueza.