En la imagen, el investigado Ray Cazorla. / C7

El juez investiga también a mujer y la secretaria de Ray Cazorla por estafar dos millones de euros

El exguardia civil grancanario se encuentra en paradero desconocido y su secretaria alega que sufre una enfermedad terminal

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El caso de Ray Cazorla ya está en los juzgados. Según detalló ayer el periódico 'El Confidencial', el exguardia civil grancanario está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid. Se le imputa un presunto delito de estafa por el que llegó a hacerse con un botín de hasta dos millones de euros. Todo esto a base de supuestos engaños y artimañas.

Además del propio Cazorla, la autoridad está investigando a su esposa Esther Gloria García Arbelo, a su secretaria Karen Veloz Alejos y a las empresas Business Cycle SL, Inspiring Committed Leaders Foundation, Hispanic American Association of Entrepreneurs INC, Hac Global Rac Iberia SL, Hispanic American College Spain y a Hispanic American College Spain SL. Todas estas últimas eran propiedad directa de Cazorla o estaban relacionadas íntimamente con sus actividades profesionales que utilizaba para sus presuntas estafas.

Sus víctimas tenían un perfil específico. Eran personas que manejaban grandes cantidades de dinero como empresarios reconocidos, expertos en 'coaching', políticos e incluso organismos públicos y hasta artistas. Además, este supuesto estafador grancanario se habría hecho pasar, en los últimos cinco años por asesor personal de Barak Obama, Joe Biden o Hillary Clinton. Asimismo habría falsificado su curriculum para ser director de una universidad ficticia o candidato al Nobel de La Paz o al premio Princesa de Asturias, entre otros engaños que le generaron una notoria fama y poder para ejecutar sus planes delictivos.

Según detalla el diario 'El Confidencial', la querella la interpuso un empresario que responde a las iniciales J.M.P.G. y que «habría prestado a Cazorla 139.000 euros para poner en marcha diferentes proyectos que nunca se llevaron a cabo. Otra decena de perjudicados ha iniciado también acciones penales por hechos similares».

Se hizo por asesor de Obama, Biden y Clinton y como nominado al Nobel de La Paz o al premio Princesa de Asturias

Además, insiste la información en que el investigado se enfrenta a otro procedimiento la vía civil tras ser demandado en enero por una de sus primeras víctimas, el asesor y empresario grancanario Juan Verde, que ocupó el puesto de subsecretario adjunto para Europa y Eurasia del Departamento de Comercio de Estados Unidos durante la Administración de Obama y logró que el expresidente demócrata participara en un ciclo de conferencias en Madrid en 2018.

En esta demanda, Juan Verde sostiene que Ray Cazorla «habría suplantado de manera continuada» su identidad Verde «para aparentar que tenía hilo directo con la Casa Blanca. En un libro autoeditado, el presunto estafador llegó incluso a postularse como «uno de los cinco hispanos más influyentes de Estados Unidos» y usó ese gancho presuntamente para »llamar la atención de decenas de medios de comunicación e inflar la relevancia de la New York Summit, una entrega de premios que organizaba en Nueva York y que constituía una de sus principales fuentes de ingresos. Por asistir a la gala pedía 2.000 euros y por cada uno de los galardones exigía hasta 50.000. La última edición la celebró en noviembre en Marbella, según dijo, por las dificultades para viajar por la pandemia de coronavirus« y logró que acudieran los miembros del jurado de 'MasterChef, Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi Cruz.

El investigado se enfrenta a otro procedimiento la vía civil tras ser demandado en enero por una de sus primeras víctimas, el asesor y empresario grancanario Juan Verde

Ahora, según esta información, el titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid tratará de «localizar al investigado para notificarle el inicio del procedimiento» puesto que hasta el pasado enero, el grancanario vivía con su mujer y sus hijos en Ciudad Real. Pero después de que 'El Confidencial' destapara su trama, «recogió sus pertenencias y desapareció del municipio. Lleva semanas sin coger el teléfono. Ninguna de sus víctimas ha logrado dar con su paradero. Su secretaria sigue cogiendo el teléfono, pero asegura que Ray ha sido diagnosticado repentinamente de una enfermedad terminal y que es imposible hablar con él o dejarle mensajes».

El presunto estafador, según manejan los informadores, pudo haber estafado a organismos públicos, como la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Priego (Córdoba) y las cámaras de Comercio de Cantabria y Murcia, entre otros, para que patrocinaran sus eventos a cambio de una visibilidad o rendimiento inexistentes. También consiguió que la Universidad Católica de Murcia (UCAM) lo nombrara director de una Cátedra de Liderazgo y Compromiso Social.

Cazorla, junto a Obama en un acto. / C7

Su 'modus operandi'

Según la querella, Cazorla utilizaba una forma de embaucar a sus víctimas bastante concreta. «Una vez que ha conseguido granjearse la confianza de sus víctimas, empieza la puesta en escena. Ray Cazorla les propone asistir a galas benéficas de etiqueta, les invita a las noches de hotel y al 'transfer' del evento, todo ello con la finalidad de que las víctimas le vean rodeado de alguna celebridad o dar algún discurso solidario», expone la acción penal. «Cuando las víctimas han sido impresionadas, se produce el siguiente paso, que es el de proponerles formar parte de todo ello (...). El denunciado presenta a sus víctimas proyectos megalómanos sumamente rentables a cambio de una 'pequeña' aportación en comparación con los beneficios que van a obtener y que se avalan con cifras falsas de las empresas o fundaciones en las que invertir o aportar dinero».

Unas promesas que «nunca se llegan a cumplir». Tras conseguir los fondos, el responsable del supuesto engaño «habría procedido a mover el dinero» para evitar que pudiera ser reclamado. «Las víctimas exigen [a Ray Cazorla] que cumpla con sus promesas o devuelva las cantidades invertidas en sus proyectos, pero resulta en vano. El Sr. Cazorla evade el tema, da largas con excusas que a veces resultan creíbles, culpa a terceras personas de los incumplimientos, alega ser diagnosticado de una enfermedad terminal e incurable o simplemente amenaza con arremeter judicialmente contra quien ose cuestionarle, pero en ningún caso devuelve el dinero o da explicaciones razonables y documentadas».

Además del procedimiento iniciado por J.M.P.G., el Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid ha comenzado a acumular querellas planteadas por otras víctimas en otros órganos judiciales de la Comunidad de Madrid.