Los usuarios de este centro de día se encargan del cuidado y mantenimiento del huerto. / cober

Un huerto en el que se visibilizan capacidades

El derecho al empleo no es ajeno a las personas con autismo y en Apnalp apuestan por la formación adaptada a sus habilidades para lograr ese objetivo

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

Plantación, riego, recolección, poda y mantenimiento son algunas de la tareas que realizan Elena, José, Himar y Cristina junto al resto de sus compañeros en el huerto con el que cuenta el centro de día de la Asociación de Familias de Personas con Autismo de Las Palmas, Apnalp, en el Valle de Jinámar. Una parcela cedida por el Ayuntamiento de Telde que ha habilitado la Concejalía de Servicios Públicos del Consistorio de la capital grancanaria para este fin.

Lo que era un espacio sin uso, primero se convirtió en un jardín y hace algo más de dos años se adaptó para su nueva vida. Hoy esa parcela ya da sus frutos y también sus verduras y hortalizas. Pues el trabajo de estos chicos ha permitido que se den tanto limones, sandías y granadas como tomates, coles, apio acelgas o cebollas, entre otras muchas cosas.

«Luego lo vendemos a los padres», apunta María Afonso, coordinadora de servicios de Apnalp, que apunta con humor que «aquí no se trabaja por amor al arte». Explica que esta es una experiencia «pionera» que desarrollan tratando de encontrar aquella actividad en la que los 10 usuarios de este centro de día «único en la provincia» de Las Palmas se encuentren más a gusto. «Ver dónde se sienten mejor», indica.

Los chicos recibieron la visita de las concejalas Carmen Luz Vargas e Inmaculada Medina. / Cober

El objetivo es buscar su inclusión laboral. Y es que señala que si bien es cierto que estos chicos «tienen necesidades de apoyo muy significativas», no lo es menos que «el derecho al empleo también es un derecho de ellos».

Por eso, dice, «nos plantemos iniciar desde aquí un programa de formación aunque fuera más adaptado, con material que elaboramos», que incluye en paralelo «la parte práctica». Esta se desarrolla en el propio centro de día y en el Kaizen Montessori, un colegio privado con el que tienen un acuerdo y en el que trabaja «la otra mitad del grupo en labores de mantenimiento de huertos y de jardines».

Apunta que estos chicos ya han hecho prácticas en «imprentas y centros de manipulados», y ahora suman esta actividad con el objetivo de «ampliar sectores» hacia los que se puedan enfocar.

Discapacidad invisible

María explica que a diferencia de otras discapacidades «el autismo no se ve, es completamente invisible». De ahí que señale que requiere «un trabajo de concienciar y visibilizar».

Asegura que este centro «es la vida» para las familias, por el respiro que les supone que estas personas, con edades entre los 31 y los 50 años, estén en él de lunes a viernes de 9.00 a 16.00 horas. Pero reconoce que es «insuficiente» y reivindica más espacios «en cualquier municipio» pues la lista de espera «es brutal».

Proyecto pionero

Recuerda que el trastorno del espectro autista (TEA) es algo con lo conviven los chicos y sus familias a lo largo de toda la vida, de ahí que no oculte su ilusión por un proyecto que comenzará a andar en septiembre con la colocación de «la primera piedra». Se trata de « cinco parcelas que nos ha cedido el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en San Francisco de Paula para la creación de las primeras viviendas» en Canarias «para chicos con TEA», que serán una realidad «en diciembre de 2023».

Añade que se trata de «dos inmuebles, uno es de viviendas», con 12 plazas, «y el otro es un centro de atención integral», con el que «vamos a dar respuesta a todo el desarrollo evolutivo, desde 0 hasta los 18 años».

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Una mejor calidad de vida para los usuarios y sus familias

Más de cuatro décadas lleva Apnalp aportando su granito de arena para mejorar la calidad de vida de personas con trastorno del espectro autista, TEA, y de sus familias. Esta organización sin animo de lucro presta servicios que van desde la detección, orientación, asesoramiento y apoyo al respiro familiar, el empleo personalizado, la terapia ocupacional o el centro de día.

Reciben el apoyo de entidades privadas y publicas que hacen posible una labor que, como ellos mismos reconocen en su web oficial, les permite ofertar diversos servicios de calidad a las personas con TEA y a sus familias. Una de estas entidades es el Ayuntamiento capitalino, que colabora con Apnalp a través de la convocatoria de subvenciones. Una ayuda que el pasado año supuso casi 60.000 euros.