«Hacemos música para hacernos oír»

Profesorado y alumnado de la EMEM capitalina presentan el videoclip del tema ‘Queremos música’, con el doble objetivo de reivindicar la importancia de la educación musical y llamar la atención sobre su situación laboral, en el que colaboran destacados artistas canarios.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

«Hacemos música para hacernos oír». Con estas palabras resumió Gemma Domínguez, profesora de piano y presidenta del comité de empresa de la Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM) de Las Palmas de Gran Canaria, el objetivo del videoclip de la canción Queremos música, que se presentó ayer y con el que los docentes reivindican la importancia de este tipo de enseñanza, al tiempo que llaman la atención sobre su situación laboral. Una iniciativa en la que, además de los alumnos y el coro de la entidad, han colaborado de manera desinteresada destacados artistas de las islas, como Cristina Ramos, Iván Torres, Germán López, Arístides Moreno, Nacho Rivas, Ginés Cedrés, Ayla Pedrosa, Jairo Cabrera y Kike Perdomo, entre otros.

Domínguez estuvo acompañada por Mario Ferrer (Mayín) y David Quevedo, también docentes y autores junto a Iván Torres de la canción, en el acto que se desarrolló en la mañana de este martes en sala de prensa de CC OO, en la avenida Primero de Mayo. Y aprovechó la presencia de los medios de comunicación para recordar la situación en la que se encuentran los trabajadores de la EMEM capitalina.

Así, expuso que la plantilla la integran «57 trabajadores» entre personal docente, administrativo y de limpieza, y que «a raíz del estado de alarma» se suspendieron las clases de «manera presencial», aunque continuaron desarrollándose online durante unos quince días. Pero que a final de marzo esta modalidad también se cancela, al no recogerse en el contrato, y «se nos dice que nos van a hacer un ERTE». Medida que, asegura, finalmente no tomó Eulen, la empresa que presta el servicio, por lo que del total de empleados «hemos pasamos 38 al paro», de los cuales «36 son fijos discontinuos y dos con interinidad».

La portavoz de los trabajadores quiso hacer hincapié en el hecho de que la Covid-19 solo «ha agravado» las condiciones de «precariedad» en las que ya venían prestando su labor, algo que achacó a las condiciones que se recogen en el contrato. Y es que apuntó que «estamos contratados 9 meses al año» y cuando llega el 30 de junio toda la plantilla va al paro hasta octubre, cuando arranca el nuevo curso.

Además, destacó que algunos compañeros ya han agotado su prestación «y otros lo harán en el transcurso del verano». De ahí que apuntara tener «la esperanza de que cuando se reanude el servicio, que ojalá sea cuando se termine el estado de alarma» previsto para el 21 de junio, «podamos trabajar esa semana», ya que sus contratos vencen el 30, pues «tendríamos la posibilidad de acogernos a 90 días de prestación con carácter retroactivo».

Domínguez afirmó que «no ha habido diálogo» entre el comité de empresa y la concesionaria del servicio y que el tema está judicializado. Además, aseguró que «hemos pedimos cita con el alcalde y no nos ha recibido».

La representante de los trabajadores de la EMEM manifestó que «la educación y la música son vitales para la sociedad» y por eso aseguró que «haremos todo lo posible por hacernos escuchar».

Por su parte, Mario Ferrer (Mayín), responsable de la letra y la melodía de una composición que ya está disponible en YouTube (https://youtu.be/TkTyL9EfhW8), expuso que el tema Queremos música es «nuestra voz con nota musical». Dijo que el profesorado solo trata de transmitir sus conocimientos y que «en estos momentos difíciles la música ha sido una necesidad». Añadió que la canción surge porque «sentí la necesidad de escribir lo que estaba pasando con nuestros alumnos». Por eso el empeño en sacarla adelante pese a lo complicado que ha sido «trabajar desde casa». Sin embargo, indicó, los artistas que han colaborado pusieron todo de su parte, porque «se sintieron identificados con la letra».

Por último, Quevedo expresó su agradecimiento por el apoyo brindado por los profesionales que han respaldado una iniciativa que pretende ser una llamada de atención, y deseó que «al Ayuntamiento le sirva para repensar un poquito la situación».